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miércoles 6 de agosto, 2008
Carlos Alonso ilustrador,
en la colección de Jacobo Fiterman
por Por Luise Dedemeyer
Carlos Alonso ilustrador,

Jacobo Fiterman comenzó a coleccionar hace 50 años. Sus primeras adquisiciones fueron cinco originales de Carlos Alonso realizados para ilustrar el Quijote. Al cabo de los años consolidó una colección amplia y homogénea.

La muestra Carlos Alonso ilustrador que, desde el jueves 6 de marzo, se exhibe en las salas del Centro Cultural Recoleta permite asomarse a una zona de este vasto conjunto. Allí se exponen aquellas primeras cinco piezas - compradas en 1958- que ahora forman parte de esta serie de ilustraciones de Alonso. La colección, incluye además los libros, soportes de estas imágenes.
 El conjunto, hoy en exposición, se presentó en octubre de 2007 reunido en el libro: Carlos Alonso Ilustrador. El propósito de estos emprendimientos ha sido reponer ante el público contemporáneo aspectos de la que fuera una práctica exquisita - la del libro ilustrado-, actualizada con la propuesta democratizadora de editoriales como Emecé, Eudeba y el Centro Editor de América Latina, entre otras, que aportaron con este tipo de ediciones a la recreación de otros modos de lectura y otras formas de circulación de la producción cultural.
 Pero ¿qué distancia hay entre un libro-catálogo y una exposición? Esta pregunta que ronda las mesas de edición de los libros de arte, especialmente de los catálogos, aparece en esta oportunidad en una relación diversa. Si lo habitual es producir un libro-catálogo para que acompañe a una muestra, amplíe y prolongue en el tiempo su impacto en la escena artística, en este caso ocurre lo contrario ya que el libro editado en 2007, precedió a la exposición aunque la presupone.
 Carlos Alonso Ilustrador, con la dirección editorial de Alberto Giudici y la colaboración de ocho especialistas, permite acercarse a las obras y a cada uno de los libros ilustrados. Cada capítulo está inicializado por la tapa del libro en cuestión. Luego, a través de los ensayos, el lector entra en los pormenores de cada trabajo para recorrer a continuación las imágenes de Alonso. Este diseño editorial -del estudio Marius Rivero Villar- busca reponer de alguna manera las características de la relación entre textos e imágenes en cada uno de los casos. Por tal razón, en unos capítulos es posible encontrar ilustraciones rodeadas por los textos (como en el caso de los capítulos dedicados a Quijote y Martín Fierro, por ejemplo) y en otros, las imágenes se definen ortogonalmente respecto de los textos (como en El Matadero o Mademoiselle Fifí, entre otros).
 La muestra, por su parte, tiene el desafío de ofrecer no sólo la posibilidad de contemplar, disfrutar y valorar los trabajos de Alonso sino que debe asumir la responsabilidad de reponer aspectos vinculados al móvil que dio origen a aquellas obras: los textos. La forma encontrada por Adriana Fiterman, a cargo del diseño de la exposición, contempla ambas cuestiones. Transitar la muestra es de algún modo, recorrer un libro cuyas páginas en vez de voltearse, se miran de manera sucesiva en paredes y vitrinas. Los capítulos, de esta especie de libro mural, están ritmados por paneles de color que funcionan como señales a la vez que – como incluyen fragmentos de los ensayos publicados a partir de cada libro- aportan cierta información sobre cada uno de ellos.
 Así, en el libro y en la muestra la obra de Alonso, cuidadosamente reunida por el coleccionista, adquiere inmejorables condiciones de visibilidad, mostrando la ductilidad técnica y las capacidades expresivas de un artista potente para quien la práctica de la ilustración no fue sólo una salida económica, también constituyó una búsqueda estética y política específica. El alcance que puede tener una imagen en la tapa de un libro o ilustrando sus páginas es mucho mas amplio del que puede ofrecer una exposición. Tomando conciencia de esto y teniendo un claro sentido de su lugar como artista, desarrolló intensamente este costado profesional al que tanto el libro como la muestra Carlos Alonso Ilustrador permiten acercarse.

Info: Hasta el 6 de abril, en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930

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Carlos Alonso Ilustrador
 Libro: editado por Fundación Alon, 2007
 Dirección Editorial: Alberto Giudici
 Ensayos: Elena Oliveras, Sylvia Saitta, Juan Pablo Feimann, Gabriela Francone, María Teresa Constantin, Laura Malosetti Costa.

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