Nota publicada online

lunes 29 de julio, 2019
Mundo Le Parc:
Fiesta de los sentidos en el CCK
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
Foto:MaCPeuser
Foto:MaCPeuser

Julio Le Parc: Un visionario, curada por Gabriela Urtiaga –historiadora del arte y Curadora general de Artes Visuales del CCK– y la dirección artística de Yamil Le Parc, hijo del artista y director artístico del Atelier Le Parc (París, Francia), reúne más de 160 obras, tanto históricas como recientes, a lo largo de 3.000 metros en tres pisos del CCK.

¿Quién es Julio Le Parc?

“Yo estoy inscripto en los impuestos como “artista-pintor”. Respondía en noviembre de 1973, poco después de exponer en la Galería Denise René en Nueva York. “Se puede decir que soy alguien que tuvo “suerte”. De origen muy modesto y que, después de haber pasado una serie de vicisitudes y situaciones diversas en mi vida, no hace mucho tiempo que el medio artístico me ha otorgado un cierto reconocimiento."

 

Hoy este “artista-pintor” mendocino, con 90 años y una experiencia de vida plena, disfruta de su cosecha con esa actitud entusiasta que lo revela: su obsesión por el hacer, por la experimentación y por la respuesta del espectador. Con voz calma y pausada invita a los periodistas presentes en la conferencia de prensa, a compartir con el la vivencia, como primeros visitantes, de esta gran muestra en el CCK.

Aquí, un posible recorrido para acercarnos mas profundamente la obra de Julio Le Parc, a sus motivaciones y sus experimentaciones. Experiencias que se entrecruzan y se superponen dando lugar a otras, para abandonarlas y retomarlas mas tarde, una y otra vez.

 

Superficies

En las salas del sexto piso y en la Gran Lámpara nos encontramos con imponentes pinturas que fueron sus primeras experiencias en Paris con Francisco Sobrino, iniciadas a fines de 1958 como una reacción analítica a lo que predominaba en el campo artístico: el informalismo, el tachismo y el action painting. Partiendo de la obra -en blanco y negro- de Vasarely, los textos de Mondrian y el análisis de ciertas obras de Albers que incluían cierta noción del movimiento. El propósito buscado era lograr mayor distancia entre el artista y la obra, eliminando los rastros de subjetividad, explorando sistemas unitarios para regular la superficie, las formas y su relación en el plano, a partir de un programa predeterminado. “Nosotros nos prohibíamos intervenir artísticamente, una vez el sistema proyectado mecánicamente en la superficie y romper la homogeneidad del resultado obtenido.” Sus experiencias en color fueron el siguiente paso que lo llevó a constituir una paleta de catorce colores que emplea aún hoy.

“En todas las experiencias lo que me impresionaba era la cantidad de cambios posibles contenidos en cada programación y me imaginaba todas esas variaciones sucediéndose en el tiempo. Hacia finales de 1959 comencé a imaginar mecanismos para poner en evidencia esas variaciones, el movimiento real aparece en mis experiencias, la multiplicación de imágenes, la transparencia, el color en el espacio, la luz...”

Modulaciones

Sus modulaciones son trabajos realizados posteriormente, en 1970 y se fundan en sistemas de composición que ya no obedecen a sistemas tan rigurosos de organización visual. “La técnica utilizada, (aerógrafo), que permita conseguir y una degradación del oscuro al claro me ha permitido desarrollar temas nuevos. Un nuevo tipo de búsquedas se ha abierto para mi.

Alquimias

Surgen en 1988, a partir de pequeños bocetos de fines de la década del 50 en Argentina y que exploró, en Francia, en diferentes tamaños donde explora el movimiento a través de un soporte bidimensional en el que yuxtapone colores brillantes sobre un fondo negro.

Relieves y Torsiones

En 1960, paralelamente a sus experiencias con luz, Le Parc realiza dibujos de relieves que traslada a volúmenes e incorpora elementos externos al propio objeto: con las diferentes formas en que incide la luz y con la multiplicidad de puntos de vista que aparecen con el desplazamiento del espectador. La transparencia y luminosidad del mármol se ponen de manifiesto. En las torsiones realizadas en acero inoxidable, Le Parc lleva figuras virtuales a una dimensión corpórea. Esta sala resulta un goce absoluto.

Móviles y Desplazamientos

Para Le Parc el propósito final es el de crear obras que superen la noción de obra estable. Con mínimos recursos sus móviles desafían los principios de movimiento, inestabilidad y percepción del espacio.

En sus Desplazamientos, el trabajo con materiales flexibles y reflectantes, sumado a la fragmentación y al movimiento, generan variaciones y deformaciones, alterando la apariencia y el entorno.

“En ese juego dialéctico sitúo mi experimentar, allí está la atracción de lo a descubrir, el placer de la aventura y del hallazgo, que contiene también desencantos, si, pero que lo mantienen a uno en viviente tensión.”

Contorsiones

Son consideradas las primeras obras cinéticas de Le Parc. Se trata de dispositivos muy simples que se accionan por motor haciendo contorsionar cintas plásticas y metálicas que generan ilusiones visuales gracias al movimiento.

 

Luz

Son, sin duda, sus obras mas espectaculares, donde el espectador cobra un papel central, ya sea inmerso en una instalación o delante de piezas en continua transformación que producen una multiplicidad de estímulos lumínicos.

 

“Las experiencias con la luz y el movimiento se relacionan directamente de la idea de la obra fija, estable y definitiva. El espectador, rodeado por una multitud de cambios, lo que le basta para tomar el sentido total de la experiencia.” Absolutamente cierto y una experiencia intransferible.

 

Le Parc, un visionario, una muestra para volver una y otra vez y dejarnos llevar por la experiencia de este fantástico “mundo Le Parc”. Una experiencia lúdica que nos modifica permitiéndonos dejar de lado nuestros prejuicios, reacomodándonos en la verdadera sintonía de la vida que es disfrutar del aquí y el ahora. ¡Gracias Julio!