Nota publicada online

sábado 15 de mayo, 2021
Lux Lindner fest!
Un recorrido por sus dibujos entre los años 80 hasta la actualidad pandémica
Catellani, Vanesa
por Vanesa Catellani
Lux Lindner fest!

Lux Lindner es un relevante y activo artista visual de nuestra escena cultural desde los años 80 hasta la actualidad. Es un artista nuestro "capaz de un análisis lúcido y mordaz de la argentidad y sus formas simbólicas". Único en su mirada sobre nuestra idiosincrasia y la forma de plasmarla, por eso y mucho más, desde Arte Online visitamos la muestra Choripanipzus.exe en la galería Nora Fisch. Tuvimos un excelente diálogo con él y pudimos relevar su trabajo exhaustivamente. 

Los pequeños dibujos de Lux Lindner pasaban desapercibidos mientras sus pinturas y placas metálicas conseguían alguna visibilidad.  Pero Nora Fisch entendió a las obras de arte que había en ellos y nació años atrás el festival Lindnerfest , la primera edición 2011, la segunda en 2018 y la tercera ahora bajo el nombre “Choripanipzus.exe” 

Todas las ediciones bajo el mismo concepto, un recorrido por una colección de dibujos que no han salido al circuito aún.  Aunque para Lux Lindner forman parte de su archivo personal al que consulta y redescubre permanentemente, como un acervo de imágenes, lenguajes, personajes simbólicos e iconografías recurrentes en su obra. Le cuesta desprenderse de ellos, conforman su propia enciclopedia de estudio editada por años.

El artista nos sugiere que no preguntemos tanto ¿por qué hiciste tal cosa u otra? o ¿ de dónde salen tus ideas? “muchas veces responden a un azar o capricho del momento”. Pero ese azar está respondiendo al acervo cultural que Lindner fue cultivando a lo largo de los años. Los libros que leyó, la música que escuchó, su vida familiar. Auto referencialidad e intereses que brotan de manera azarosa o por un disparador externo como, por ejemplo, su última serie realizada en pandemia, donde sí el soporte y la técnica dependieron de la casualidad: tenía solamente hojas negras y una caja de lápices recién adquiridos. Pero hicieron surgir un cuerpo de imágenes desde su gusto personal por el jazz, la influencia de su estadía en New York, y según él mismo nos cuenta “una paleta más oscura y silenciosa porque me sentaba a dibujar cuando mi hijo se dormía, luego de disfrutar una película o una taza de té con mi esposa”.

Pero les recomiendo que para disfrutar aún mas de estos dibujos hay que hacer el ejercicio de revolver en sus intereses. Digo revolver porque él mismo se reconoce verborrágico, caótico, estudioso, amante de los libros y de la historia. Son su refugio ante la hostilidad que le representa el mundo. Estos dibujos quizá catárticos a modo interpretativo de la vida. Lo que sabemos de él ayuda, sus lecturas como obsesiones, tanto libro de arte, de historia, o de Ezequiel Martínez Estrada. En la música desde Pescado Rabioso, Miles Davis a Shostakovich. No solamente dibuja, además produce filmes de animación, obras de teatro y música. 

Su técnica que lo define es el dibujo a mano alzada, el medio puede ser lápices, tintas, sus amados rotrings o fibras. El soporte: papeles de diferentes tipos y calidades, hojas de recetarios, lo que tenga a la mano, hasta el mejor papel que le regaló una amiga. Y las imágenes como el resultado del fluir de su consciencia. Todos ellos montados en este Choripanipzus.exe en folios, bolsas sobre la pared, cuando le consulto por el montaje me responde como quien ha preguntado una obviedad “¿cómo se guardan los documentos? bueno, de esa misma forma los presentamos y los conservo… como lo que son para mi, un archivo.”

Con una selección equilibrada de piezas, se puede recorrer y disfrutar de este Lindnerfest, donde se percibe su trabajo: su relación con el campo y el gaucho, los aviones por su padre, otra fijación por los uniformes, el transcurrir del día a día, lo que le sucede en un viaje, la última película que miró, el contexto histórico del momento, la situación ridiculizada en nuestro propio campo del arte, o los miedos actuales. No lo reconoce, pero un dibujo, dispara una serie. Contiene una gran capacidad de producción de obra, con un interés en la investigación por detrás. Recurre a estrategias de producción de arte contemporáneo: la cita es algo permanente en sus obras, la intertextualidad, y también prestando su mano a diferentes minorías, como en “La incubadora de Neomachos”. Juega permanentemente entre los límites del ridículo, la ironía y la correspondencia con la realidad. 

En sus obras se percibe cierto acto de “canibalización”, dibuja lo que ya tiene deglutido y se nota; con un doble juego: antes de que la realidad se lo devore a él – como en “San Tomate San Tomate, que este moco no me mate”-. Atrae su recurrencia por pesar los libros, ya devenido en un juego de complicidad con el espectador. Pueden entrar a su Instagram, ver sus pesajes, y más interesante aún la relación entre lo que pesa. 

A esta altura ¿tiene importancia su iterancia de escarapelas, aviones, plantas, fichas de plug in, uniformes, penes o cielos? Probablemente, mientras Lindner lea esto, esté relativizando mis gestos de señalamientos breves sobre su obra. Me declaro fanática de sus dibujos, saben que el hincha de la obra de Lux Lindner ya no se detiene en estos detalles, el hincha disfruta de sus creaciones.

Por si no llegan a visitar la muestra, les dejamos el recorrido que hicimos junto al artista, registro invaluable el poder escuchar el desarrollo de sus procesos creativos en las distintas series de dibujos:

 

Choripanipzus.exe se puede visitar hasta el 4 de Junio bajo cita previa

Galería Nora Fisch