Nota publicada online
Leandro Erlich, artista representado por la galería Ruth Ruth Benzacar Galería de Arte presenta su primera exposición individual en el Grand Palais de Paris. La muestra cuenta con una amplia retrospectiva dedicada a uno de los artistas argentinos más reconocidos e influyentes de la escena contemporánea internacional.
Erlich comenta "La realidad y la percepción son inseparables para mí. Me parece interesante que gran parte de lo que llamamos realidad sea, en verdad, algo construido por la sociedad". Partiendo de esta idea, esta importante exposición retrospectiva reúne obras emblemáticas y nuevas producciones que exploran los límites entre percepción y realidad mediante arquitecturas cotidianas, espejos, reflejos e instalaciones inmersivas capaces de transformar lo familiar en experiencias extraordinarias.
Las obras de Erlich, ahora en París, invitan a imaginar nuevas realidades y a expandir "el sentido de lo posible". Sus obras no existen plenamente sin la participación activa del público: cada visitante se convierte en coautor de situaciones que desafían la lógica, la gravedad y nuestras certezas sobre el mundo. Desde hace más de treinta años, Erlich se ha dedicado a edificar estas realidades aparentemente imposibles. Como señaló Marcel Duchamp, "son los espectadores quienes hacen las obras"; en el caso de Erlich, es el espectador quien termina de fabricar la obra.
Fabrice Bousteau, curador francés manifiesta que las obras del artista generan "una estética de la atención, de la acción y de la inversión absoluta de aquello que creemos real", no importa la cultura o edad. Sus trabajos evitan la idea de la contemplación pasiva, sus instalaciones producen experiencias colectivas donde el público experimenta físicamente la extrañeza, el asombro y la posibilidad de habitar lo imposible.
Destaca de la muestra, una pieza icónica: Bâtiment, instalación creada originalmente para la Nuit Blanche de París en 2004, en la que una fachada colocada horizontalmente y reflejada por un enorme espejo transforma a los visitantes en acróbatas suspendidos en el aire. La obra, presentada en más de quince países durante las últimas dos décadas, sintetiza gran parte de la investigación de Erlich: estructuras simples que activan experiencias complejas y profundamente participativas.
Erlich construye así verdaderos dispositivos escénicos. Influenciado desde la adolescencia por el cine de Alfred Hitchcock, Francis Ford Coppola, Michelangelo Antonioni, Luchino Visconti, Charlie Chaplin y Fritz Lang, el artista desarrolla una obra donde cada visitante participa de una experiencia cinematográfica y colectiva en la que lo imposible parece volverse real. Sus instalaciones funcionan como escenarios abiertos donde cada acción genera nuevas narrativas y cada espectador deviene protagonista.
Asimismo, la retrospectiva también pone en evidencia la dimensión política y social presente en su trabajo. Desde Proyecto Obelisco en La Boca (1994), donde imaginó una réplica del emblemático monumento porteño en un barrio obrero de Buenos Aires, hasta intervenciones como La democracia del símbolo, Maison Fond o Order of Importance, Erlich reflexiona sobre la arquitectura, el espacio público, las migraciones, la crisis climática y las transformaciones urbanas contemporáneas.
Cabe mencionar también que, a lo largo del recorrido aparecen además obras que exploran el espejo, el reflejo y la percepción como mecanismos de construcción de realidad. Instalaciones como The Living Room, The View, Changing Rooms o Port of Reflections alteran la relación entre observador e imagen, transformando al espectador en voyeur, actor y testigo simultáneamente. En ellas, el espejo deja de ser una simple superficie reflectante para convertirse en un medio capaz de desestabilizar nuestra percepción del mundo.
La presencia de Erlich en Francia sin duda marca un hito en su carrera como artista. Sin embargo, este ya había realizado exposiciones en ciudades como Tokio, Miami, Milán y Helsinki. Esta presentación en el Grand Palais marca un nuevo hito en su trayectoria internacional. Asimismo, reafirma una creencia que se repite en su obra. La realidad nunca es fija, sino móvil, híbrida e inestable.
La muestra se podrá visitar desde el martes 02 de junio hasta el 6 de septiembre de 2026 en el Grand Palais, Paris, Francia.