Nota publicada online
A los recientes fallecimientos de figuras emblemáticas de la cultura argentina como Julio Le Parc, Juan Carlos Distéfano y Graciela Gambaro, en el transcurso de las últimas horas se suma la lamentable pérdida de otros grandes referentes como lo han sido Graciela Taquini, Eugenio Zanetti y Carlos Alonso.
Graciela Taquini (1941-2026, Buenos Aires, Argentina)
Historiadora del arte, curadora, docente, artista y pionera del videoarte y de los nuevos medios vinculados a la tecnología en Argentina, Taquini nació en Buenos Aires en 1941. Se graduó como Licenciada en Artes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y continuó sus estudios en prestigiosas instituciones del exterior como la Universidad Central de Barcelona, la Università per Stranieri de Perugia y en el Smithsonian Institute de Washington. Su labor como docente e investigadora la hizo destacar en distintas casas de estudio, tanto en el ámbito público como en el privado. "Grata", como la llamaban sus allegados. fue un referente indiscutido a la hora de comprender los cambios de la escena contemporánea vinculados a las artes tecnológicas, pero también generosa como formadora de nuevos especialistas en tal área, aunque sus capacidades no se restringieron sólo a ese campo.
En cuanto a su producción artística, se debe señalar que sus obras forman parte de importantes colecciones públicas y privadas del país y del exterior. Sus trabajos se exhibieron en Latinoamérica, Europa, Estados Unidos y Corea. En 2014 fue reconocida con el Gran Premio del Salón Nacional de Artes Plásticas. Se desempeñó, además, como miembro de la Asociación Argentina de Críticos de Arte, de la Asociación de Realizadores Audiovisuales, del Consejo de administración de la Fundación Federico Jorge Klemm y desde 2013 integraba la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA)
Entre las distinciones más importantes recibidas por ella, cabe mencionar el Premio Konex de Platino en la categoría videoarte y el de Personalidad destacada de la Universidad de Buenos Aires en 2021. Pocos meses antes de su fallecimiento donó su archivo y biblioteca al Centro de Estudios Espigas para su conservación e investigación.
Eugenio Zanetti (Córdoba 1946 – Buenos Aires 2026)
Artista plástico, escenógrafo, diseñador, dramaturgo y director de ópera, este cordobés polifacético nacido en 1946 cobró relevancia pública cuando en 1996 recibió el premio Oscar a la mejor dirección de arte por su trabajo en el film Restauración dirigido por Michael Hoffman y protagonizado por Robert Downey Jr y Meg Ryan en el cual logró una ambientación de la antigua Inglaterra del siglo XVII deslumbrante.
Zanetti tuvo una aproximación temprana al mundo del arte y del cine. En la década del 60 realizó un viaje a Europa y en Italia participó del rodaje de la película Medea de Pier Paolo Pasolini, protagonizada por la gran diva de la ópera Maria Callas; experiencia que sin duda le dejó una huella indeleble en su carrera. De regreso a su país realizó trabajos relacionados con el teatro y el diseño de escenografías al tiempo que desplegó su interés por la pintura. Sus trabajos en el cine argentino se vieron reflejados en producciones como El poder de las tinieblas de Marío Sábato y Los pasajeros del jardín de Alejandro Doria. En la década del 80 el destino y su afán de progreso lo condujeron a Hollywood. Dentro de la industria cinematográfica estadounidense se desempeñó como diseñador de producción y director de arte junto a importantes realizadores. Al Oscar recibido en 1996, que lo posicionó como uno de los pocos argentinos con proyección en esa industria, se debe agregar la nominación para el mismo premio que recibió tres años más tarde por el diseño de producción de Más allá de los sueños, película protagonizada por Robin Williams.
Su deceso se produjo en Buenos Aires mientras se encontraba trabajando en los ensayos de Los cuentos de Hoffmann, producción que preparaba para el Teatro Colón. La exposición Eugenio Zanetti. El hombre que habita muchos mundos puede visitarse en la actualidad en el Museo Tamburini, ubicado en la ciudad de Córdoba.
Carlos Alonso (Tunuyán 1929 – Unquillo 2026)
Carlos Alonso ha sido uno de los grandes protagonistas de las artes visuales en nuestro país. Nacido en la localidad de Tunuyán, Mendoza en 1929, formado por grandes maestros entre los que se cuenta Ramón Gómez Cornet, fue dibujante, grabador y un pintor que transmitió a través de su obra una dimensión penetrante de la condición humana y de la historia argentina.
En 1953, luego de un paso por Buenos Aires, donde expuso en la Galería Viau, viajó a Europa donde tuvo la oportunidad de visitar grandes museos y tomar contacto con obras de artistas que influyeron en su estilo y a quienes citó más tarde en sus pinturas.
En la década del 60, Alonso comenzó a trabajar temas que relacionaban parte de nuestras tradiciones y la violencia sobre los cuerpos inspirados por el relato El matadero, de Esteban Echevería. El vínculo entre sus trabajos y la literatura también involucró a otros clásicos locales como El juguete rabioso, de Roberto Arlt o universales, entre los que se pueden mencionar El Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra y La Divina Comedia, de Dante Alighieri.
Ese período lo vio como protagonista de los debates con los artistas del Instituto De Tella que cuestionaban la vigencia de la pintura como disciplina artística. Mientras tanto, continuó pintando con ahínco y realizando exposiciones. Padeció el rigor de la censura por su serie La lección de anatomía donde en una de las pinturas retrató el cuerpo yacente de Ernesto "Che" Guevara tras su asesinato en Bolivia en 1967.
Luego del golpe de Estado producido en 1976, Alonso junto con su esposa se exiliaron en Europa. Al año siguiente, su hija, Paloma fue secuestrada y desaparecida, acontecimiento que dejó una marca trágica en su vida.
Entre los reconocimientos que obtuvo es posible mencionar el Premio Konex de Platino en 1982 y 1992. En 2018, recibió el Premio Nacional a la Trayectoria Artística otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación. En 2019, en el Museo Nacional de Bellas Artes se realizó una gran exposición homenaje: Carlos Alonso. Pintura y memoria; retrospectiva que buscó establecer relaciones entre los elementos formales, conceptuales y temáticos que aparecieron, de modo constante, en la estética de Alonso. La exposición incluyó las series dedicadas a La muerte del Che Guevara y la reconstrucción de la instalación Manos anónimas que iba a ser expuesta en este museo en 1976 en una exposición que debido a la situación política reinante entonces no pudo realizarse.