Nota publicada online

martes 9 de febrero, 2021
Carola Zech:
Nosotros y los otros
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
Carola Zech:

La Fundación Tres Pinos adquirió una obra de Carola Zech para ser emplazada en un nuevo museo a cielo abierto que abrirán en Cañuelas. Arte Online visitó el taller donde se produjo la obra y recorrimos el parque donde se emplazará la obra.

¿Quiénes somos? ¿Cómo nos vinculamos con el otro? ¿Cómo nos afectan esos vínculos? Son preguntas que flotan en el aire cuando nos reflejamos en un espejo y, más aún, si se trata de cuatro espejos enfrentados entre y que giran sobre sí mostrando también su colorida “contracara”, incorporando el paisaje que nos rodea y a aquellos que también participan de la experiencia. Una experiencia que, por el momento, imaginamos.

Render de Nosotros y los otros

Y es que “Nosotros y los otros” es una instalación pública, lúdica y participativa creada por Carola Zech que hace foco en el espacio, tanto en sus cuestiones físicas como en sus vínculos con el contexto en el que está ubicado. “Los espectadores crearán simultáneamente nuevos nexos entre ellos al accionarla haciendo girar cada uno de esos planos de color espejados, construyendo, a su vez, nuevos espacios”, explica la artista. “La obra se basa en las investigaciones que realizó Doreen Massey, científica social contemporánea, en relación al espacio y sus implicancias. Es un tema que me interesa especialmente porque se articula con la escultura contemporánea.”

Hablamos de esta experiencia en futuro porque la obra aún no fue emplazada sino que está recién terminada en un inmenso galpón de 4.000 m2, en Tristán Suárez, rodeada por otras magníficas piezas de arte y arquitectura, esperando para ser trasladada a su destino: un museo a cielo abierto que inaugurará el MArCo en Cañuelas, posiblemente el año que viene.

La obra de Carola Zech, fue realizada en el taller metalúrgico de Dante Tisi, un taller con historia ya que sus ancestros fueron los responsables de la instalación de varias icónicas cúpulas de nuestra ciudad como la del Palacio del Congreso Nacional; el Teatro Colón, el edificio La Prensa y el Palacio Paz, entre otros.

Dante Tisi es un ingeniero civil al que lo apasiona construir meticulosamente cada una de las piezas que caen en sus manos, y que no son precisamente piezas simples sino, por ejemplo: las puertas para el MoMA de New York, las escaleras de acero inoxidable estructuradas como una columna vertebral, del mismo museo, o la fachada que simula un telón del Wyly Theatre para las artes escénicas de Dallas. Así como emblemáticas y monumentales obras de Julio Le Parc, Marie Orensanz, Pablo Reinoso, Bastón Díaz, Javier Bernasconi y, ahora Carola Zech.

“Cada obra es un desafío”, explica Dante quien, a partir de una maqueta o diseño 3D, pergenia junto al arquitecto o artista- según sea el caso-, la manera de hacerlas realidad. Mientras descubrimos ciertos inimaginables secretos, una imponente máquina corta una gruesa placa de acero inoxidable con un chorro de agua a 600 atmósferas de presión dibujando sensibles curvas y contra curvas que conformarán otra bellísima obra de Julio Le Parc y la colorida obra de Carola Zech refleja su materialidad en medio de los zumbidos grises del taller.

Las cuatro puertas de acero inoxidable espejado y pulido a mano, con sus espaldas pintadas con cerca de 60 capas de color -en rojo, anaranjado, magente y amarillo- que varían según la luz, giran sobre sus propios ejes creando mágicas espacialidades. “Y aún no están ubicadas en la posición indicada”, aclara la artista. “Enfrentadas entre sí formando un cuadrado, el espacio que generan está en constante cambio, el color de una se refleja en la otra creando un nuevo color, y ésta es justamente la metáfora con la que trabajo: lo que nos sucede como personas; todos nos reflejamos también en los otros, generando una relación o vínculo que sería el nuevo color”.

En esta obra plagada de magia y color está la respuesta: No somos uno; somos seres sociales y a cada uno de nosotros nos modifica -y modificamos- el entorno. En este caso, la creación de Carola Zech, la realización de Dante Tisi y la decisión de Ricardo y Rodrigo Cadenas de adquirir la obra para implantarla en el paisaje nos ayuda a reflexionar sobre esta realidad que indefectiblemente somos: Nosotros y los otros.