Nota publicada online

miércoles 5 de febrero, 2020
"CEIV" de Karina El Azem
Obra exhibida en "secretos Compartidos en el Borges
"CEIV", 2019, Impresión digital
"CEIV", 2019, Impresión digital

La obra de Karina El Azem forma parte de la  II° edición de la exposición "Secretos Compartidos" con extraordinaria obra de arte argentino contemporáneo perteneciente a la Colección Tedesco.

En las obras de Karina El Azem se manifiesta una pulsión por la búsqueda inagotable de orden y ritmo. Esta misma búsqueda la podemos ver expresada en la música, la danza, la poesía o la arquitectura. El lenguaje utilizado por la artista, sus fondos geométricos u ornamentales no son una simple excusa para superar el “horror vacui”. Es aquí donde yace un valor enigmático impregnado en ellas. Es aquí donde comenzamos a indagar y a conectar en profundidad: ¿Cómo el material afecta sobre el significado?

Sus obras están confeccionadas a través de multi–disciplinas. Se vale de las técnicas del assemblage, del collage, de la pintura, de la  fotografía, de la instalación y el uso del ordenador para crear y trabajar su obra. Crea matrices manualmente y luego las fotografía para armar a través de distintos software la obra final. Respeta siempre el tamaño real de la unidad mínima con la que trabaja, esto da el tamaño final de la obra dependiendo de la composición que realice. 

Adopta a la mostacilla como materia y lenguaje ya que le sirve para lograr esa cierta belleza necesaria. La mostacilla con toda su carga iconográfica por ejemplo, que se ha usado para crear adornos y objetos no muy costosos. Una mostacilla también es un abalorio, una cuenta. Las cuentas se utilizan para la confección de rosarios religiosos cristianos. También una mostacilla es una munición del tamaño de una semilla de mostaza que se utiliza para la caza de pájaros y otros animales pequeños. Las municiones se utilizan para cazar, para matar. Y así podemos seguir indagando y avanzando en la interpretación Panofkiana del significado del uso de los materiales elegidos por El Azem, para dotar de concepto todo aquello que toca y trastoca.