Nota publicada online

miércoles 21 de septiembre, 2016
Verboamérica
Una nueva puesta de la colección que celebra 15 años
por Pilar Altilio
Verboamérica

Una fiesta de presencias, debates, encuentros y conversaciones que, junto a publicaciones y un espacio plenamente renovado para mostrar la colección del museo, ahora desde el pleno deseo de abrirse a ganar más participación con un giro curatorial trascendente.

La mística de Eduardo Costantini influyó claramente en la construcción de este proyecto, fue también quien como desarrollista de inversiones vio el modo de sostenerlo en el tiempo. Las sucesivas direcciones que pasaron abrieron puertas a una variedad de públicos que comenzaron a admirar una colección latinoamericana de buena calidad y en constante crecimiento.

La institución pasó de tener un guión curatorial que se enfocaba en partir la historia desde una mirada europeizante a una orientación poscolonial que puede apreciarse ahora. La incrementada colección inicial se puede recorrer en nuevas salas organizadas en torno a las piezas maestras de la colección que junto a la selección de otras piezas documentales, sonoras y demás, proponen una relectura de fuerte insistencia en “volver visibles las poéticas de lo indomesticable, las formas de la emancipación estética” según Andrea Giunta, una de las curadoras e investigadora del proyecto. La investigadora junto a Agustín Pérez Rubio también Director artístico del museo y todo un equipo propio donde se incluye tanto al diseñador como a un amplísimo espectro de técnicos de Malba, profesionales validados para abrir otros proyectos de lectura, como por capas tanto transversales como horizontales con gran presencia de muchas voces latinoamericanas. Desde San Pablo, Buenos Aires, Montevideo, México, Lima, Santiago de Chile, Bogotá, Río de Janeiro, Caracas, La Habana, Quito entre otras ciudades testigos, se constituye un espacio multivocal de escenas centradas en las ciudades que comparten lengua, aunque con múltiples modulaciones regionales lo cual no impide que se entiendan igual, cada vez más o mejor aún, ahora se reconocen unidas por una trama mucho mayor que cualquier límite. Este enorme proyecto tan meditado y conversado puede verse ahora en la nueva disposición del primer nivel del museo.

Andrea Giunta y Agustín Pérez Rubio, curadores de la nueva puesta

La idea es que se han ido escalonando y siguen creciendo los tipos de proyectos deliberativos donde se convoca a escuchar de primera mano a los protagonistas de la escena del arte contemporáneo quienes sin mediaciones hablan de lo que el arte representa para ella/os. Muchas definiciones ya escuchadas y la toma de plena conciencia de qué podemos delimitar como propio, como nuestro. De ahí el título Verboamérica que, según Pérez Rubio abre a una exhibición “performativa y temporal, (que) pone en evidencia la crisis de linealidad y unicidad del tiempo histórico que ha tenido lugar durante la globalización”.

En el principio

Es así que los modelos profundizan ahí donde se pueden producir diálogos entre territorios y producciones nacionales y aparecen otros términos claves como Antropofagia, Indigenismo, Negritud, Martín Fierro, Neoconcretismo, Madi, Perceptismo, Universalismo Constructivo, Muralismo. Estas se determinan el Glosario que abre el libro. Se incluyen 170 obras de las más de 300 de la colección completa, muy diferentes entre sí porque se presentan en todos los formatos para contextualizar una idea. Como ejemplo: se exhibe la edición original del texto de Torres García donde figura impreso por primera vez el mapa invertido en la década del 40’ junto a uno de los primeros núcleos donde el mapa ocupa un espacio preponderante. Los núcleos son bien determinados por esos conceptos poscoloniales que antes referimos.

Ciudad, modernidad y abstracción

Un glosario como apertura en lugar de tener palabras de bienvenida. Todo está planeado bajo una cierta lógica y por un equipo que trabajó colaborativamente para sacar adelante un proyecto curatorial que desafía los relatos museísticos de la región, siendo como sabemos, el primer latinoamericano contemporáneo de Buenos Aires.

El logo de la muestra es un hallazgo gráfico, funciona casi como un puzzle que puede desarrollar combinatorias posibles, reordenándose con otras lógicas, pero aún reconociendo los signos y entendiendo los significados. Mapas, geopolítica y poder; Ciudad, modernidad y abstracción; Ciudad letrada, ciudad violenta, ciudad imaginada; Trabajo, multitud y resistencia; Campo y periferia; Cuerpos afectos y emancipación; América indígenas, América negra son los ocho núcleos y una sutil combinatoria de obras, muy disímiles entre sí conviven en un espacio donde hay que detenerse un poco a ver estos desarrollos. Imposible que no te lleves alguna idea de esta nueva recorrida, que además se puede seguir con un guía o por una aplicación.

Ciudad, modernidad y abstracción

El 21, día del aniversario, están previstas una serie de actividades durante todo el día y el acceso será libre y gratuito porque es el aniversario de su inauguración, aquella primavera de 2001 donde el contexto nacional estaba tan precarizado. Este paso que está dando Fundación Malba como institución, lidera el nuevo tipo de proyectos que significan los museos dentro del tejido urbano. Trabajar por unir, educar y resaltar nuestra identidad latinoamericana abre puertas a salir del barrio poco accesible que ahora se convirtió en hito en la ciudad a ese otro barrio que está detrás del límite de las vías del tren, que contiene otras realidades y otros potenciales públicos con programas de integración que superen el cerco.

Muy buenas iniciativas que se pueden averiguar accediendo a www.malba.org.ar y elegir cuál hacer.