Nota publicada online

miércoles 7 de septiembre, 2022
Roberto Tabbush en El Socorro
Cuentos de la Selva
Villar, Eduardo
por Eduardo Villar
Roberto Tabbush en El Socorro

Roberto Tabbush presenta sus Selvas y Transformaciones el la Galería El Socorro hasta fin de Septiembre y puede visitarse en el Gallery del viernes 9.

A la derecha, intensamente verdes, exuberantes, densos retratos de la selva. A la izquierda, paisajes apenas insinuados, casi abstracciones, que recuerdan la pintura impresionista. Eso es lo que el vistante registra en un primer golpe de vista cuando ingresa en estos días en la Galería El Socorro, donde se inauguró hace días Selvas y Transformaciones, la muestra de pintura de Roberto Tabbush curada por Marcela Costa Peuser. Minutos después, en una mirada más profunda y demorada a las pinturas de las dos paredes enfrentadas -que pueden parecer de dos artistas diferentes-, uno encuentra lo que une, lo que hay de común en ellas: el misterio y la poesía de la luz, la tensión entre lo oculto y lo revelado.
Durante los dos años de la pandemia, Roberto Tabbush encontró un refugio o una salida del encierro obligado en su memoria de viajes recientes a las selvas de Bolivia y Brasil. En la soledad obligada del taller volvió con la imaginación a esos lugares que lo fascinaron y que guardó en su memoria visual para recrearlos pintándolos con acrílico y dar a luz esta serie de Selvas donde también se cuelan recuerdos de Botswana, Tanzania, el norte argentino, el Iberá y hasta Palermo.

Al mismo tiempo trabajó en la segunda serie, que llamó Transformaciones: Tabbush parte de una obra realizada con pastel al óleo al aire libre -au plein air, decían los impresionistas- y trabaja luego en el taller con esos paisajes terminados, los rompe, los deforma, los destruye -los deconstruye se diría en estos tiempos-, los vela, los transforma, en suma, con trazos de pastel hasta que ya poco queda de reconocible en ellos. En esa operación -a veces tenue, a veces furiosa- algunos conservan algo del paisaje original. Otros se vuelven pinturas abstractas. 
En ambas series, las Selvas y las Transformaciones, está su mirada sobre el caos exuberante de la naturaleza que las vuelve hipnóticas para el espectador. Uno quiere ver qué hay detrás, qué misterio se esconde en su silencio y en eso que parece pura paz y serenidad pero donde a la vez percibe cierta amenaza, la aparición repentina de algún peligro o al menos de alguna sorpresa. Llena de luz y simultáneamente de sombra, de humedad, de olor a tierra, llena de vida pero también de oscura podredumbre, del riesgo de lo desconocido, la selva atrapa y atrae con toda su potencia, y al mismo tiempo repele, pone en alerta. En una de las pinturas un gigantesco helecho puede parecer, con toda su belleza, una telaraña en la que es posible quedar atrapado. No es disparatado trazar una línea entre esas percepciones contradictorias y la experiencia que a todos nos tocó atravesar durante los días del confinamiento impuesto por la pandemia, en la familiaridad de lo doméstico donde se colaron la incertidumbre y el miedo.

En la otra serie, Transformaciones, Tabbush logra restar sumando, agregando materia sobre lo que ya estaba aparentemente terminado: paisajes pintados in situ y “destruidos” en el taller. En una operación opuesta a la de pelar una cebolla quitando capa tras capa, el artista agrega con trazos de pastel una nueva piel a la obra. Saca lo que estaba a la vista poniéndole un velo encima, a veces volviéndolo del todo invisible, llenándolo de misterio, desafiando la percepción del espectador. El resultado es la transformación de un paisaje en un clima, en una atmósfera que puede evocar las acuarelas de J.M.W. Turner -el inglés que prefiguró a los impresionistas- exhibidas en el Museo de Bellas Artes en 2018.
La muestra en El Socorro se completa con un video en el que el autor reflexiona sobre su obra, exhibido como una videoinstalación en una pantalla emplazada entre plantas sobre el piso, en un rincón del espacio expositivo.