Nota publicada online

sábado 18 de julio, 2026
Escultura para todos: comienza la Bienal del Chaco
Diez días en los que el arte transforma una ciudad
Escultura para todos: comienza la Bienal del Chaco

Del 17 al 26 de julio, la capital chaqueña abre una nueva edición de la Bienal del Chaco

Antes de que comiencen a sonar las herramientas sobre la madera, la piedra o el metal, ya hay una certeza: durante diez días Resistencia volverá a convertirse en el mayor taller de escultura a cielo abierto de América Latina. Del 17 al 26 de julio, la capital chaqueña abrirá una nueva edición de la Bienal del Chaco, un encuentro que desde hace décadas demuestra que el arte puede formar parte de la vida cotidiana y no permanecer encerrado entre las paredes de un museo.
 
Lo que distingue a esta Bienal no es solamente la presencia de artistas llegados de distintos continentes, sino una idea profundamente arraigada en la identidad de la ciudad: la escultura pertenece a todos. En Resistencia, las obras conviven con la rutina de quienes caminan hacia la escuela, esperan el colectivo o cruzan una plaza. El arte aparece en la vereda, sin barreras ni protocolos, como un patrimonio compartido.
 
La convocatoria de este año volvió a confirmar la proyección internacional del encuentro. De 393 proyectos presentados desde 70 países fueron seleccionados diez escultores para competir en el tradicional Concurso Internacional. Ellos son Néstor Vildoza (Argentina), Alex Sorokyn (Bielorrusia), Georgi Minchev (Bulgaria), Mauricio Guajardo (Chile), José Carlos Cabello Millán (España), Francesca Bernardini (Italia), Anna Rasinska (Polonia), Furkan Depeli (Turquía), Lyudmyla Mysko (Ucrania) y Ulash Urakov (Uzbekistán). A ellos se sumará el trabajo en vivo de los artistas invitados Desirée de Ridder, Carola Zech, Norma Siguelboim, Lucas Caricato y Oscar Leiva (Argentina), Rafael Blasco Ciscar (España) y Eka Acosta (Suecia). El jurado estará integrado por Solveiga Vasiljeva (Letonia), ganadora de la Bienal 2024; Fernando Pinto (Colombia), primer premio de la edición 2012; y Yoshin Ogata (Japón).
 
La programación va mucho más allá del certamen de escultura. Durante diez días convivirán exposiciones, encuentros de escultores y estudiantes de arte, ferias de arte, artesanías y diseño, conciertos, propuestas escénicas, festivales dedicados a artistas emergentes, actividades educativas y espacios para los oficios tradicionales, todo con acceso libre y gratuito. La Bienal volverá así a reafirmar su vocación de acercar el arte contemporáneo a públicos de todas las edades.
 
La edición 2026 también tendrá un fuerte perfil académico con la realización, por primera vez en el hemisferio sur, de la reunión anual de ICOMOS-ICLAFI, dedicada a debatir sobre patrimonio, arte y espacio público junto a especialistas internacionales. A ello se sumará el V Congreso Internacional de Artes, centrado en el diálogo entre museos, gestión cultural y turismo, con la participación de referentes argentinos y extranjeros.
 
Entre los momentos más esperados figura la incorporación de nuevas esculturas al patrimonio permanente de Resistencia. El viernes 24 de julio quedarán emplazadas Tiempo, de la artista letona Solveiga Vasiljeva —ganadora de la Bienal 2024—, y Síntesis de amor, de la escultora argentina Lucy Mattos, obra donada por la propia artista a la ciudad. Además, podrán visitarse las muestras Una constelación de miradas en el cielo del Chaco, que reúne obras de pequeño formato de los escultores participantes, y Forjadores del tiempo, dedicada a la Asociación de Escultores Chaqueños, ambas con curaduría de Gustavo Insaurralde.
 
Con casi 700 esculturas distribuidas en calles, plazas y parques, Resistencia es un caso único en el mundo: una ciudad donde el espacio público funciona como un museo vivo y en permanente crecimiento. Esa visión, impulsada durante décadas por la Fundación Urunday y el legado de Fabriciano Gómez, convirtió a la capital chaqueña en un modelo internacional de democratización cultural y le valió reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos el auspicio permanente de la UNESCO.
 
La Bienal del Chaco es una celebración de la creación compartida. Durante diez días, artistas y público volverán a encontrarse para confirmar que una escultura puede transformar no solo un paisaje urbano, sino también la manera en que una comunidad se relaciona con el arte.
 
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