Nota publicada online

viernes 14 de agosto, 2020
Cynthia Cohen y Ana Clara Soler
A todo color para festejar una nueva normalidad en el Marco
Altilio, Pilar
por Pilar Altilio
Cynthia Cohen y Ana Clara Soler

MARCO La Boca anunció que reabría sus puertas con dos muestras, que estuvieron montadas mientras no había protocolos, de dos artistas singulares. Cynthia Cohen en la planta baja, usa el oficio de la pintura para desafiar algunos esquemas. En planta alta, la individual de Ana Clara Soler despliega un universo ficcional de clima amable y equilibrado colorido.

Celebramos reiniciar este momento especial que permite que volvamos a un ritual tantas veces repetido y extrañado, ese momento que indica que entramos en un espacio conocido nos saludamos -ahora a distancia y con tapabocas- y compartimos el mismo recinto otra vez. Volver a deambular por las salas, mirando cada obra en detalle, y las dos muestras que señalan la reapertura de MARCO en La Boca son muy disfrutables. Les recomendamos pidan la visita y vuelvan a entrar en un museo.

Se trata de dos artistas, dos miradas femeninas ligadas a la pintura, pero demarcando cada una lo propio. Las salas de la planta baja con Cinthya Cohen y en la planta alta, Ana Clara Soler, dos universos de una manualidad interesante. Ambas tienen una modalidad que invita a cierto juego de interpretaciones, donde prevalece una gran experiencia en el uso de los materiales y la eficacia del montaje.

#Bomba de brillo #ESPECTACULAR de Cyntia Cohen se explaya y extiende en lo que entiende como los límites de la pintura. Ya había experimentado en la muestra del año pasado: Pan Dulce que estuvo en la Galería Barro, pero ocupando un espacio informal en una gran esquina de Brasil y Paseo Colón, en el gran salón de planta baja que aún estaba en obra. Se decidió sacar la obra de la pared y montarla como si fueran grandes telones sujetos al piso y al techo que se espaciaban entre sí. Esta disposición logró que las obras, todas de grandes dimensiones, fueran creando vectores en la neutralidad del cemento que activaban el espacio creando un recorrido pleno de formas y colores. Para esta oportunidad, se ha pensado en adoptar una nueva forma de trastocar la regla básica de la pintura, es decir la de permanecer colgada en una pared. La sala blanca de MARCO tiene una distribución espacial de cierta distancia entre un soporte y otro, los mismos están hechos de metal pintado de blanco y permiten sustentar las obras, pero apenas se perciben en ese cubo blanco.

Se trata de un dispositivo que forma parte de la obra, muy seguro y simple que la mantiene erguida, con un sistema para operar desde atrás que permite rotarla, pues todas las obras exhibidas son dos en una. Las telas tienen dos imágenes del mismo tamaño, contrapuestas e invertidas y la idea es jugar a girarla. El soporte sigue siendo el plano, la pincelada sigue extendiendo óleo sobre la tela, Cynthia se percibe sólida con su oficio, usando el color, la forma y el tratamiento general de las imágenes, marcando un tono pop en el sentido de colorido, alegre, brillante como sugiere el título. En el juego de alternancias, de cómo fueron elegidas los pares que ocupan cada tela, nos contó que hay algunas imágenes que surgieron aleatoriamente o encontradas en internet, mientras que otras son más directas, incluso hay algunas que son autoreferencias de otras series suyas como la naturaleza muerta que integrara la muestra anterior.

Es notable una obra que comparte un el paisaje bucólico, de perfecto claroscuro y buen tratamiento de la forma, que contrasta con un fondo plano donde flota recortada una bola de nieve, ese souvenir donde el paisaje se encuentra encapsulado en una esfera de vidrio que, cuando lo giramos, se produce un fenómeno de caída de nieve. O la estética del cartel POP con sus características muy reconocibles que se contrapone a un florero con un ramo majestuoso lleno de colores. La mayoría de las obras son del mismo tamaño, pero sólo hay una que rompe la regla, mientras usa el mismo sistema de giro, pero amurado a la pared del fondo. Hay una escalerita disponible que permite alcanzar la forma cómoda de cambiarla de posición, salvo esa única pieza las otras se alzan en la espaciosa sala como esculturas independientes.

En la planta alta, Ana Clara Soler invita a pensar un comienzo con Futuras cavernas (herramientas para una obra de teatro), es una faena que la artista viene empeñada en realizar desde hace un tiempo, donde cuenta con la colaboración de Tainá Azeredo. Ambas comenzaron una conversación entre práctica curatorial y artística que une y hace visible una batería de herramientas diseñadas por Ana Clara, que se integran en una ficción narrativa que despliega lo que simula ser parte de un trabajo arqueológico. Es que se funda en una especie de recuperación de piezas, como la mesa con cerámicas que se agrupan por formas y colores de los que hay que adivinar su utilidad.

Como restos de un alfabeto perteneciente a una cultura que desconocemos, que usa símbolos/signos característicos que se conectan entre sí mediante lazos y formas serpenteantes, algunas figuras unidas terminan en cintas que se anudan y clausuran las conexiones. Parecen identificarse por especie, tanto del reino animal como vegetal, tanto del aire como de la tierra y el agua, como si fueran narrativas del comienzo, de ahí la cita a la caverna. Muy interesantes las acuarelas donde aparecen los personajes que incluso están representados con las túnicas y los ponchos que se disponen en la sala como obras. Para estas telas, de silueta recortada, también pintadas y cocidas manualmente, como armando una decoración bordada, se utiliza un sistema de montaje con varillas que salen de la pared como estandartes. En las piezas pequeñas de formas recortadas hay unos orificios en los bordes porque se pueden pasar unos cordones para adaptarla a la cara.

En la inauguración que no pudo realizarse, estaba pensada una performance con actores que se activaría para dar vida a esas vestimentas y máscaras. Sobre el fondo de la gran sala de planta alta de MARCO hay una gran instalación que parece una pieza medieval de aquellas que se valían de las imágenes para que pudieran ser ‘leídas’, profusas, llenas de ideas que pueden asociarse con algo que conocemos, un universo del que hay oportunidad de deleitarse en un rato distendido.

Visitas de lunes a viernes de 14 a 18 hs, exclusivamente individuales y con turno previo, asignando el día de acuerdo a la finalización del número de DNI.

Para hacer su reserva: info@fundaciontrespinos.org
Cierre de muestras : 10 de Octubre, 2020.