Nota publicada online

martes 10 de mayo, 2022
Alicia Herrero en Herlitzka + Faria
Cuando la economía se vuelve un tema del arte
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
Alicia Herrero en Herlitzka + Faria

Esta es su primera muestra individual después que recibiera el Premio Nacional a la Trayectoria Artística 2021 y el Primer Premio Fundación Fortabat 2019.

Hoy el tema es la economía y, para el arte también. Hay una percepción generalizada de la economía como una “disciplina exclusivamente técnica”; sin embargo, la economía es una ciencia social y siempre es economía política ya que involucra las relaciones sociales y las leyes que gobiernan la producción, la distribución y el intercambio. Las finanzas y la economía son sólo una excusa para la multifacética Alicia Herrero, para realizar sus investigaciones formales empujada siempre por las motivaciones sensibles del arte. Y esto no es una novedad: desde su exposición “Mi botín” en el Centro Cultural Rojas en 1997, la artista aborda en sus obras -con múltiples medios-, las relaciones entre arte y capital, la concentración económica, la distribución desigual de la riqueza y el desarrollo de tecnologías de poder que operan en la producción de representaciones, jerarquías de valor y subjetividades. En Algo(de)ritmos, instrumentos, mutaciones, la muestra que puede visitarse hasta el 24 de mayo en la galería Herlitzka + Faria, Herrero presenta pinturas, esculturas y ensamblajes en los que retoma y extiende estas coordenadas críticas.

Una muestra que estaba programada para 2019 pero que siguió evolucionando durante la pandemia y que reúne mucho trabajo. Desde un principio para Alicia fue muy importante que las distintas piezas estuvieran integradas con la arquitectura del espacio que entre los distintos puntos de vista de las obras se generaran tensiones. La monumental obra, “Movimiento para deshechizar un paisaje”, un acrílico sobre tela de tres por tres metros es la que desencadena la idea: una suerte de constelación, mapa con círculos de diferentes tamaños que parecen orbitar, como satélites, alrededor de otros más grandes, “diagramando sobre el cuadro patrones repetitivos y ritmos concéntricos”, como describe Fernando Davis en el texto que acompaña la muestra y quien toma como punto de partida la estructura de la red de control económico de las grandes corporaciones transnacionales, utilizada por la artista, años antes, en el diorama de Mundus Financial Corporation Inc.; una imagen que describe los nodos y los flujos de la concentración financiera a nivel global. Herrero hace friccionar dicho mecanismo con la cita de los Rotoreliefs de Marcel Duchamp, una serie de discos de cartón publicados por el artista en 1935, impresos con espirales, círculos concéntricos y elipses. La estructura del Movimiento para deshechizar un paisaje es descentrada y desplazada en los ritmos circulares de los discos-pinturas.

La sala genera dos sectores tiene una pieza central que funciona como nexo entre amabas. Un sector que hace referencia al instrumental con el que trabaja y otro inspirado en instrumentos de medición. De carácter mucho mas gráfico y monumental que va derivando en algo mas matérico. De estas obras surge un movimiento que va desarmándose; una constelación de formas que reiteran un patrón, un movimiento radial que llega a una zona donde conviven distintos lenguajes -pintura, escultura, intervención en pared-; una pintura realizada sobre lino natural, una escultura que representa una torta, objetos e intervenciones sobre pared. La misma figura se presenta de diferentes maneras, con paleta de colores diferentes que dialogan entre sí; elementos que se repiten y encuentran su ritmo, haciendo honor al título de la muestra.

Para Alicia Herrero no es importante la representación sino como el artista presenta el tema. “Todos los procedimientos artísticos a los que recurro están motivados por la dimensión de la catástrofe, de los asuntos que están involucrados en esta investigación. De algún modo, todos los elementos plásticos con que los artistas nos expresamos, necesitan ser transformados para que nos produzca algún tipo de conmoción. Las investigaciones con las formas y los lenguajes son tan importantes como aquello que los motivó.”

En el segundo núcleo “Vanitas”, establece una conexión con las pinturas del Barroco donde se retrataban junto a instrumentos musicales o de medición como el globo terráqueo. “Me interesa sintetizar un momento, una época y lo represento con la paleta que me inspira. He trabajado con las distintas escalas de colores, distintos soportes, formas cónicas o prismáticas; un barroquismo que habla de mi propio procedimiento de trabajo.”

Alicia es “exigente con el color”; no hay una decisión intelectual en la elección de la paleta sino que va a “la conquista del color” y, en este caso, una paleta en la que predomina el turquesa, el negro y el amarillo de cromo (dorado); cualquier relación con el oro, motor de la economía, es pura coincidencia-.

¿Por qué la economía?

Quizás porque pertenezco a una generación que durante la adolescencia fue muy importante la ilusión de algunos cambios sociales y humanos. Siempre estaba la idea de un mundo mucho mas igualitario, mas justo. En la década de los 90 ya comencé a trabajar estas piezas porque me permiten abordar un sistema de observación, de análisis de la realidad. A partir de este análisis, veo que hay sociedades con mejores beneficios en cuanto a la calidad de educación y cultura y llego a la conclusión que las posibilidades económicas – en estos casos- han estado a favor. En contraposición, los países donde mas atraso tienen, donde mas cuesta que la educación universitaria sea una prioridad, que los museos se auto sustenten y que los artistas podamos tener un sistema equilibrado con un sistema de recompensas, son países en los que la economía es un desastre -y no estoy hablando de lo personal-, creo que la economía se ha vuelto un asunto que genera mucho malestar, sobre todo en las últimas décadas.

Los artistas necesitamos estar motivados para hacer grandes procesos y el tema de la economía no es un asunto demasiado abordado por el arte. Por eso el desafío como artista es meterme en un tema tan antipático.”

El arte, todo lo transforma. La creatividad de Alicia Herrero tal vez abra alguna puerta mágica que genere cambios que mejoren la economía.