Gracia Cutuli, Guido Yannitto, Margarita Paksa, Mariela Vita, Noemí Escandell, Pajita García Bes, Rodolfo Elizalde, Víctor Magariños D.
Prácticas para oxigenar la geometría
05/06/2026 - 05/07/2026
DEL INFINITO
Av. Pte. Manuel Quintana 325 pb,
Gracia Cutuli, Guido Yannitto, Margarita Paksa, Mariela Vita, Noemí Escandell, Pajita García Bes, Rodolfo Elizalde, Víctor Magariños D.

La abstracción geométrica compone un territorio aún activo, atravesado por reinvenciones constantes gracias a su capacidad inagotable de transformar la percepción de lo que nos rodea. En esta actualidad dominada por la opacidad que concentra la mimesis vital y figurativa de los algoritmos y las máquinas, sigue funcionando como un sistema sensible de operaciones formales y espaciales que alteran nuevos hábitos físico-visivos, desarman naturalizaciones y vuelven tangibles ciertas estructuras que organizan en silencio la experiencia contemporánea. Como el oxígeno, su presencia suele pasar inadvertida: atraviesa cuerpos, espacios, ritmos, vínculos y formas de habitar que rara vez nos detenemos a observar. A través de generaciones, contextos y lenguajes diversos, las obras reunidas en esta exposición parten de una intuición común. La geometría aparece como una herramienta para reimaginar las dimensiones invisibles de la realidad: energías, tensiones, tramas culturales, estructuras políticas, sistemas afectivos y relaciones espaciales que permanecen ocultas bajo la superficie de lo cotidiano. La abstracción se convierte así en una infraestructura sensible de la experiencia.
En las investigaciones desarrolladas por Margarita Paksa, Rodolfo Elizalde y Noemí Escandell durante las décadas de 1960 y 1970, la geometría opera como un mecanismo de desplazamiento y desborde crítico frente a las instituciones y los lenguajes heredados de la representación tradicional. En el contexto experimental y políticamente radicalizado de las neovanguardias argentinas, el pasaje del plano al espacio, las relaciones ambiguas entre figura y fondo, las estructuras mínimas, la austeridad material y la literalidad de los objetos no implica un repliegue apolítico, sino que persigue una transformación necesaria de la sensibilidad capaz de poner en crisis las convenciones establecidas. La obra se afirma como presencia física, situación y estructura perceptiva; ya no representa el mundo sino que interviene directamente en él. El plano quebrado, plegado o expandido hacia el espacio real, exige una experiencia física y una ubicuidad temporal por parte del espectador. Allí donde la abstracción moderna había buscado orden y equilibrio, estas prácticas introducen fluctuaciones, vacíos y tensiones que anuncian nuevas formas conceptuales y políticas de entender la relación entre arte, cuerpo y experiencia.
En años previos, las investigaciones cosmológicas de Víctor Magariños D. ya prefiguran una expansión perceptiva, pero proyectada en paralelo a la nueva escala de los cambios científicos y tecnológicos que habían surgido en la primera mitad del siglo XX y que modificarían radicalmente la percepción del mundo durante la posguerra. Sus líneas, puntos, relieves y estructuras suspendidas intentan captar fuerzas invisibles, campos energéticos y sistemas de equilibrio en permanente transformación. La geometría se vuelve aquí una herramienta para imaginar un universo tan dinámico como inestable, atravesado por la física nuclear, el magnetismo, la expansión cósmica y las nuevas concepciones de la materia y del tiempo surgidas en la era atómica. Sus obras proponen una sensibilidad orientada a percibir aquello que excede a la escala humana: fuerzas, vibraciones, ritmos y conexiones entre la mente, el espacio-tiempo y el cosmos.
Las prácticas textiles de Guido Yannitto, Gracia Cutuli y Pajita García Bes desplazan estas búsquedas hacia territorios donde la abstracción se entrelaza con memorias culturales, tecnologías y saberes colectivos. La geometría adquiere entonces una condición situada, porosa, derretida o deshilachada. Los tejidos funcionan como superficies de traducción entre temporalidades y cosmovisiones diversas: entre lo digital y lo manual, entre cartografías contemporáneas y tradiciones andinas, entre naturaleza y racionalidad. En estas obras, oxigenar la geometría implica devolverle espesor histórico, material y político; permitir que vuelva a contaminarse con el territorio y el cuerpo, donde la línea y el color conviven con una dimensión táctil, histórica y afectiva para recuperar formas de conocimiento largamente desplazadas y friccionar los relatos occidentales y pretenciosamente universales del arte. La trama textil funciona así como una forma de resistencia silenciosa frente a las lógicas de homogeneización cultural asociadas a la modernidad occidental. La abstracción deja de aspirar a la pureza para asumir su condición inevitablemente mestiza, situada y relacional.
Las arquitecturas ingrávidas y ensamblajes espaciales de Mariela Vita prolongan estas búsquedas hacia escenarios contemporáneos donde el entrelazamiento del diseño, la ficción, el urbanismo y la experiencia cotidiana responden a la necesidad de imaginar nuevas formas de convivencia. Vita construye entornos abiertos donde los objetos parecen reorganizarse constantemente, como si el espacio pudiera volverse flexible, mutable y afectivo. Los cuerpos reorganizan sus vínculos con los objetos, con la arquitectura y con los otros, convirtiendo a la geometría en una plataforma de reimaginación y experimentación espacial. Lejos de la racionalidad moderna de la arquitectura funcional, cargada tanto de utopía como de control, Vita se inspira en las culturas orientales para proponer entornos fantasiosos que habilitan otras maneras de circular, vincularse y habitar.
A través de recorridos históricos y sensibilidades distintas, las obras de estos artistas se contaminan en el espacio para ofrecerse oxígeno entre sí y compartir una misma pregunta: cómo imaginar nuevas formas de relación entre el sujeto y el mundo en contextos profundamente transformados por la política, la ciencia, la tecnología y las disputas culturales. Desde la expansión cosmológica de la posguerra hasta las neovanguardias experimentales y políticas de los años sesenta; desde las discusiones contemporáneas sobre territorio, identidad y memoria hasta la invención de futuros hábitats, las obras despliegan lenguajes capaces de desplazarse entre el plano y el espacio, entre razón e intuición, entre estructura y experiencia sensible. Oxigenar la geometría implica liberarla de sus rigideces históricas y devolverle movilidad, respiración y potencia crítica para reimaginar nuestra posición dentro de un mundo contemporáneo cada vez más abstracto.

Curador: Javier Villa

Gracia Cutuli, Guido Yannitto, Margarita Paksa, Mariela Vita, Noemí Escandell, Pajita García Bes, Rodolfo Elizalde, Víctor Magariños D.

La muestra se podrá visitar desde el viernes 5 de junio 2026 de 14 a 20 h en Galería Del Infinito, Av. Presidente Quintana 325, CABA.

Horarios de visita: Lunes a viernes de 11 a 17 hs

Entrada libre y gratuita

Ubicación

DEL INFINITO
Av. Pte. Manuel Quintana 325 pb,