Nota publicada online

martes 4 de febrero, 2020
Nushi Muntaabski
Explorando la colección Fortabat - Chiparus #5
Catellani, Vanesa
por Vanesa Catellani
Nushi Muntaabski

Nushi Muntaabski comparte su ´tesoro ruso´-a partir de indagaciones y vivencias personales- y nos invita a danzar entre los zares y el imaginario ruso.

Dentro del ciclo Explorando la colección y con motivo del décimo aniversario de la Colección Amalita en diciembre de 2019 quedó inaugurada la muestra #05 Chiparus  Nushi Muntaabski; a partir de tres obras del escultor Demetre H. Chiparus la institución convocó a la artista Nushi Muntaabski y a la curadora Cristina Schiavi para que desarrollaran este diálogo.

Con el compromiso de investigar y divulgar el acervo de la colección, seleccionaron tres piezas del escultor rumano  Chiparus: AntinéaBailarina hindú y Piernette en  las cuales conviven la estética del art decó que si bien difieren del barroquismo de Muntaabski se percibe una asociación visual pregnante desde la materialidad y la combinación de texturas.

Cristina Schiavi partió observando la ornamentación como conector entre Chiparus y Muntaabski.  Pensó en el artista Ariel Montagnoli para realizar una instalación con flores donde la obra fuera muriendo como la de Nushi Muntaabski. En palabras de la curadora "el punto de union entre Nushi y Chiparus es la ornamentación, que está tan presente en la naturaleza como en la producción del hombre. Y si bien Chiparus es mas festivo tiene un encuentro con la obra trágica de Nushi Muntaabski.”

El recorte de obras seleccionado por Schiavi compuesto por tres piezas de Muntaabski Ojos abiertos”, “El plurente” y “El infortunio”, sostienen una idea de exhibición limpia  a la mirada del espectador  “cuando tomas una mala decisión desde lo curatorial, expositivo y no le das el espacio adecuado, la obra no se ve, no se puede apreciar correctamente. Por esa razón se diseñó una muestra despojada.

La marca de época en la producción de Muntaabski se observa en la diversificación de la materialidad elegida, donde su corpus de obra hizo un gran recorrido desde los mosaicos y las figuras de peso específico para llegar a lo textil y el bordado utilizando lo heredado de su padre y su madre como telas, ropas, libros y alhajas reflejados en la fragilidad de los cuerpos presentados. 

Las piezas estan basadas en la historia rusa de los siglos XV, XVI, XVII; y por sobre todo en su experiencia personal, lo autoreferncial. “Son obras dramáticas, y son recorte de una muestra mayor a realizarse este año.” En el caso de la obra “Ojos abiertos” nos muestra a un guerrero que con los ojos abiertos se enfrenta a la muerte y se entrega. Es una pieza bordada  y confeccionada con retazos de recuerdos de su madre como un pequeño mantel, anillos y hasta una tacita perteneciente a un juego de té de su propia infancia. En “El plurente”  saltan las lágrimas derramadas en forma de cristales, ¿llorarán por la tragedia presente en “El infortunio”?

Cristina Schiavi nos ilumina en su texto curatorial  Un tesoro ruso

En los personajes del imaginario ´ruso´ la piel que cubre los cuerpos es blanda, abraza, se derrama. Sus diseños siguen siendo de colores brillantes, opulentos, imitando a las mariposas.

Como en una ópera, los personajes quedan atrapados por la tragedia. 

Se lamentan. 

Lloran. 

Son asesinados. 

Mueren con los ojos abiertos

Breve Bio cortesía Colección Amalita

Demetre H. Chiparus

(Dorohoi, Rumania, 1886 - París, Francia, 1947)

Demetre H. Chiparus nació en Dorohoi, Rumania, en 1886. En 1909 viajó a Italia, donde estudió con el escultor Raffaello Romanelli. En 1912 se trasladó a París para ingresar en École des Beaux-Arts, donde fue alumno de Antonin Mercie y Jean Boucher. Participó con dos obras en el Salon des Artistes Français de 1914, donde obtuvo una Mención de Honor. Sus primeras obras fueron figuras de niños y de temas religiosos. Después de la Primera Guerra comenzó a trabajar el tema de las bailarinas que le dieron fama. En muchos casos explotan el gusto por lo exótico y coinciden con el descubrimiento de la tumba del faraón Tutankamon (1922), el auge de los Ballets Rusos de Serge Diaghilev y el desarrollo del Art Déco. Pero además sus obras implicaron la introducción de nuevas técnicas en la escultura; especialmente las “criselefantinas”, en las que se combina el bronce con el marfil para producir esculturas sumamente llamativas y estilizadas. Por esta época también se estudió la Atenea Partenos, que estaba realizada con esta técnica y de la cual Salomón Reinach había realizado una reconstrucción. Las obras más importantes y novedosas de Chiparus fueron producidas entre los años 1914 y 1933. Durante los últimos años de su vida realizó esculturas de animales y participó con algunas de ellas en el salón de París de 1942 y 1943. Chiparus murió en París en 1947. 

Nushi Muntaabski

Trabaja en distintas disciplinas: objetos, vidrio, pintura performance, fotografía e instalaciones. Durante 2004 y 2005 dirigió la revista de arte Canecalón, desde 2005 dirige el proyecto Las piedras preciosas, en e que integra su labor artística con la arquitectura realizando murales, site-specific y otros trabajos que hace por encargue para coleccionistas, arquitectos y diseñadores industriales. Ha publicado La novia de Duchamp, libro acerca de artistas latinoamericanos editados por Emecé.

Vive y trabaja en Ingeniero Maschwitz, provincia de Buenos Aires.