Nota publicada online

martes 10 de mayo, 2022
Museo sin tiempo en el Sívori
Una invitación a conocer el lado “B” del arte
Teresa Riccardi, directora del museo, ofreció una visita guiada por las salas del Museo sin tiempo en el marco de la presentación ArteCo
Teresa Riccardi, directora del museo, ofreció una visita guiada por las salas del Museo sin tiempo en el marco de la presentación ArteCo

Una muestra muy particular, “Museo sin tiempo. Camaradería, talleres y otras modernidades” se presenta en el Museo Sívori. La exhibición rescata un conjunto de obras de del archivo del museo realizadas por artistas modernos y contemporáneos y busca reflexionar sobre el arte, el trabajo del artista y el emplazamiento del objeto artístico. A su vez propone una mirada analítica sobre las prácticas sociales del arte, tanto de la producción artística como la de su exhibición.

La curaduría, a cargo de Sebastián Vidal Mackinson, Teresa Riccardi y el equipo de producción e investigación del Museo Sívori, propone recorrer las salas a partir de un recorte federal e identitario. Obras de artistas de todo el país conviven en las salas de manera plural y atemporal. El museo toma los modelos de Badovinac (idea del Museo sin tiempo) y Claire Bishop (2018), para llevar a cabo esta mirada plural y democrática, y hace convivir en sus salas a comunidades que están involucradas en un presente histórico a nivel local y global.

A través de diferentes materialidades se ha transfigurado al museo en un laboratorio o, tal vez, en un “taller de operaciones” donde se muestran las obras, pero a su vez los procesos que las forman, las exponen y las preservan. En esta forma de exposición el museo permite ver el pensamiento del artista al producir su obra y también el de los equipos de preservación de los museos al restaurarla o exhibirla.

En los diferentes salones se reúnen noventa y dos obras de la colección patrimonial del Sívori presentadas como si estuvieran colgadas en el museo en su origen moderno o contemporáneo. Allí conviven obras y dispositivos de exposición de diferentes épocas y movimientos, lo que denota lo ecléctico del arte y los sistemas de exposición actuales. Se pueden ver piezas escultóricas de artistas como Ernestina Azlor, María Amelia de Marteau y María del Carmen Portela, quien a su vez es retratada en La llamarada (1925) por el escultor Agustín Riganelli. Esta obra, junto a otras piezas, están siendo restauradas en el tiempo que dure la exhibición.

Además, se pueden ver las obras de diez artistas contemporáneos en el marco de la residencia Museo Laboratorio Federal. Sus piezas están dispuestas en diferentes puntos del edificio y también en algunos espacios imprevistos. El objetivo es propiciar y reconstruir lazos de unión y camaradería como los que suceden en los talleres o reuniones de artistas. Es decir, reproducir las acciones de compañerismo, empatía y solidaridad que aparecen al dialogar las diferentes formas de ser y producir obra de arte en un espacio colectivo de creación en momentos de crisis.

En Museo sin tiempo las obras creadas en el Laboratorio Federal y las de la colección están bajo el paraguas de una misma temática: la crisis. Mientras que unas emergieron de la crisis de los años 30, otras han surgido en medio la crisis económica y sanitaria que se desató con la pandemia.

A la exposición de objetos artísticos se le sumaron también elementos de archivo documental y fotográfico del mismo patrimonio del museo. Este despliegue de objetos documentales y fotográficos abarca temas como los de la fundación, las distintas puestas museográficas y la conformación de una colección que fue creciendo y fue marcando un camino institucional desde su comienzo. El objetivo de esta mirada documental es poner en valor el carácter atemporal del museo. Así, junto a las obras expuestas se logra preservar el pasado, pero mirando hacia el futuro.

Sala A, muestra taller de artista

Arte Online tuvo la suerte de participar, en una visita guiada que ofreció Teresa Riccardi, directora del Museo Sívori, dentro del marco de la presentación de ArteCo, en la mañana del 3 de mayo. La visita por la exhibición puso énfasis en las demostraciones de restauración, las diferentes formas de exposición y el carácter federal, plural y democrático con el que se dispusieron las obras. La visita rescató la forma de presentación pluralista de las obras del patrimonio del Sívori. En cada sala, bajo diferentes conceptos, artistas de diversas épocas del arte argentino comparten el espacio, propiciando una visión global a la producción del arte de nuestro país.

Riccardi dejó para el final del recorrido una joya del arte argentino, Chacareros, pintada por Antonio Berni en 1935. Esta obra que ha sido restaurada y puesta en valor en los últimos años, se destaca por su exposición, de forma tal que puede verse el frente y el dorso. Con esto se permite apreciar tanto el trabajo del artista, la conformación material de la obra –con base en bolsas de arpillera- y el excelente trabajo de restauración que se le ha hecho.

La muestra puede visitarse los lunes, miércoles, jueves y viernes, de 12 a 19h y sábados, domingos y feriados de 11 a 20h.