Nota publicada online
El próximo jueves 10 de septiembre de 2026 a las 12:00 hs, se llevará a cabo la presentación oficial del reciente libro de la artista visual Matilde Marín,Cartas de Navegación, en el (Av. Pres. Figueroa Alcorta 2270, CABA).
La publicación reúne veinte años de producción de una artista que ha hecho del viaje una forma de conocimiento y de la mirada, una herramienta para interrogar nuestro tiempo.
Concebido como un atlas visual y simbólico, Cartas de navegación recorre diez series en las que conviven paisajes naturales, escenarios urbanos, vestigios arquitectónicos y señales de un mundo en transformación. La memoria, las crisis ambientales, el desplazamiento y la fragilidad atraviesan una obra que invita a descubrir aquello que permanece oculto detrás de las imágenes.
En Matilde Marín, viajar no significa solamente trasladarse.
Es observar. Detenerse. Reconocer las huellas del presente y construir, a partir de ellas, nuevas formas de comprender el mundo.
La presentación reunirá a las distintas miradas que dieron forma al libro:
Matilde Marín, artista; Adriana Almada, autora del texto principal y editora de la publicación,
Elena Oliveras, autora del epílogo
; Marius Estudio, responsable del diseño
Al finalizar el encuentro se ofrecerá un brindis en el hall de la institución.
Acompañan e impulsan esta edición: Mecenazgo – Participación Cultural, Buenos Aires Ciudad; Banco Hipotecario; Verde Latente Colección y Galería Del Infinito.
Extractos Adriana Almada
Matilde Marín entiende el viaje como un acto de conocimiento profundo, y ha hecho de él un dispositivo epistemológico y una metodología discursiva. Es para ella condición existencial. Su práctica fotográfica se funda en el desplazamiento: recorrer, atravesar, demorarse. Los distintos paisajes que su obra observa y despliega –naturales, humanos, urbanos, simbólicos– van más allá de la experiencia sensible: ensayan un diálogo filosófico, estético y ficcional con un mundo en transformación permanente. (página 8)
En su obra, la imagen del humo constituye un metatestimonio de las crisis contemporáneas. Dependiendo de las situaciones, Matilde replica los humos, los multiplica, los fragmenta, los aísla, los expande. Ha cubierto grandes espacios con imágenes del humo, las ha llevado a la intimidad del pequeño formato y las ha desarrollado en diferentes propuestas estéticas. Su actividad expansiva parece no detenerse, como tampoco se detiene la prolífica producción de imágenes. (página 55)
El paisaje ya no es solo un fenómeno subjetivo, es una condición compartida. Ya no contemplamos un plácido “cuadro” ajeno a nosotros; estamos dentro de él, sintiendo sus perturbaciones, consecuencia de actos y decisiones individuales y colectivas, econó- micas y políticas, capaces de alterar los ciclos del planeta. Somos parte de una misma trama. (página 272)
En Matilde Marín la cámara es un órgano de visión. Con ella nos presenta el paisaje como percepción y el paisaje como acción. Y si es cierto, como pensaba Goethe, que los ojos humanos construyen el paisaje, mediante su oficio ella les restituye la belleza aun a los sitios más sombríos. (página 273)
Extractos Elena Oliveras
¿Destino o predestinación? La etimología nos dice que “Marín” proviene del término latinomarinus, que se remonta a la Edad Media y significa “marino” o “marinero”; en términos generales, remite a la navegación. Fue utilizado como nombre propio y luego como apellido, por lo cual bien podríamos imaginar que existe una suerte de predestina- ción en la obra de una artista viajera como Marín. SusCartas de navegaciónsubrayarían también el determinismo de una etimología “acuática”. (página 286)
Lo cierto es que, a través de sus proyectos sensibles y conceptuales, Matilde des- pierta nuestra esencia nómade haciéndonos viajar por el mundo y por nuestro propio interior. Ante las obras de arte, somos lectores de nosotros mismos. Con ellas nos reconocemos, sobre todo cuando descubrimos elpunctumbarthesiano; cuando nos “pin- chan” como lo hace Matilde con sus espacios de efusión, de vibración intensa, abiertos a lo inexplorado. (página 287)
Protagonista de aventuras metafísicas y terrenales, Matilde –“artista-viajera”– también puede ser calificada de “colapsóloga”. No solamente estáenel tiempo, sinoconel tiempo, acompañándolo y ayudando a resolver sus problemas. En un mundo en llamas, capta desórdenes y catástrofes para ubicarnos a una distancia justa y poder verlos. Y así nos lleva a pensar en una sociedad más humana, que pueda mantenerse sin agotar los recursos naturales o causar un daño irreparable en el medio ambiente. (página 287)