21 abril 2019

Nota publicada online

miércoles 18 de octubre, 2017
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Martín Blaszko, en la ciudad de La Plata
Un acuerdo secreto
por César Castellano (*)

La investigación y curaduría estuvo cargo de Agustina Taruschio y la exposición tiene como característica innovadora que ocurre en paralelo en dos museos de la ciudad de La Plata, el MACLA y el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti.

Ambas exposiciones podrán visitarse hasta el 5 de noviembre.

…La pregunta sobre la motivación ulterior del quehacer artístico lo dejo a los filósofos.

Yo gozo de un excitante espectáculo…”

Martín Blaszko

Una de las características principales que tuvo el siglo XX,  como  siglo  final  del  proceso  moderno,  fue su deliberada voluntad de universalidad y homogeneización llevada a extremos nunca vistos, generados fundamentalmente desde el mundo centroeuropeo. Este proceso estuvo marcado por dos tendencias precisas y contradictorias. Mientras que la dinámica del aparato político-militar intentaba la homogeneización a partir del dominio y la fuerza, fundada en una tendencia anti-humanista o de racionalidad instrumental al decir de la Escuela de Frankfurt, la dinámica del proceso cultural vanguardista trató de encontrar patrones universales de integración a partir de la producción simbólica.

Para el caso de las artes visuales, tuvo como característica principal la tendencia a la abstracción y fundamentalmente la imagen concreta. Formas y colores despojados de la carga ideológica de la figuración, aplicando el concepto de ideología desde el sentido marxista del término. Ojo y contemplación humana y universal, que llega a partir de entender a la creación artística como una función biológica.

Martín Blaszko fue un artista del siglo XX y un repre- sentante destacado del proceso cultural vanguardista, que trató de encontrar esos patrones universales de integración humana a partir del proceso artístico y representante fiel de lo que puede denominarse como una de las últimas vanguardias modernas: El grupo arte concreto e invención y el movimiento madi, acontecido en Argentina, en vista de los episodios bélicos del mundo europeo.

En su texto Artistas abstractos de la Argentina, Blaszko escribió: “…A nuestro siglo, caótico y convulsionado con sus choques y contradicciones violentos, perte- nece también una expresión plástica particular, de acuerdo con estas características. La misión del artista es intentar llevar al plano de las armonías univer- sales, los movimientos de atracción y repulsión, los ritmos esenciales de nuestra vida psíquica, creando verdaderas constelaciones estéticas…” 

Esas constelaciones estéticas actuaban como agentes de integración con el mundo y la sociedad. En palabras de Blaszko: “…toda persona se rodea de objetos, cuadros y esculturas para activar la sensación de integración para encontrar a través de la contemplación estética el acuerdo y la consonancia con el mundo y la realidad circundante...” . De allí que su visión de lo artístico era fundamentalmente pública, urbana y por sobre todas las cosas didáctica.

La ciudad de La Plata, quizás por razones que se instalen en lo más profundo de su memoria colectiva, pero fundamentalmente desde la acción concreta de actores culturales como Emilio Pettoruti, docentes como Vicente Krause, Héctor Cartier, Roberto Rollié y fundamentalmente la labor y gestión de César López Osornio y las autoridades municipales que contribuyeron a la creación del Museo de Arte Contemporáneo de La Plata (MACLA) y su destacada colección, es uno de los puntos destacados de este tipo de arte.

El Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti, en su misión de promover y difundir el desarrollo de las artes visuales en el territorio de la Provincia de Buenos Aires, tomando en este caso como referencia su ciudad capital, llevó adelante esta tarea conjunta con el MACLA, la familia del artista y la inestimable labor de Agustina Taruschio, como modo de homenaje a tan destacado artista, a partir de una modalidad de investigación y exposición, que traduce en la acción los valores llevados adelante por este proceso artístico que Martín Blaszko representó. Propuestas creativas mancomunadas, sentido público y por sobre todas las cosas, oferta educativa en torno a una construcción humanista e integradora de la sociedad.

(*) El autor es Director de Artes Visuales y Museo Provincial de Bellas Artes Emilio  Pettoruti.