Nota publicada online
Con 59 galerías y proyectos, más de 600 artistas y la participación activa de instituciones de todo el país, el Mercado de Arte Contemporáneo cerró su 13.ª edición en Córdoba. Una feria que fortaleció su perfil federal y convirtió el encuentro en oportunidades concretas de circulación, formación y crecimiento profesional.
Entre el 24 y el 27 de septiembre, MAC volvió a activar la escena artística de Córdoba.
Durante cuatro jornadas, Espacio UNMOL reunió obras, artistas, galerías, coleccionistas, instituciones y públicos diversos. La programación se extendió además por museos, centros culturales y espacios independientes a través de las agendas PREMAC y Satelital, que integraron la ciudad al movimiento de la feria.
Bajo la curaduría general de Sofía Torres Kosiba y Manuel Coll, esta edición se articuló alrededor de Sobre la vitalidad. El eje propuso pensar el arte contemporáneo como un espacio para reconstruir vínculos, hacer circular ideas y generar nuevas formas de intercambio.
Y esa intención se tradujo en acciones concretas.
El programa Vitalidad, Redes y Futuros posibles reunió a quince instituciones culturales de distintas regiones del país. Museos, fundaciones y centros culturales recorrieron la feria y seleccionaron artistas y proyectos para futuras exposiciones, residencias y programas de producción, investigación y formación.
Participaron, entre otros, el Museo Moderno de Buenos Aires, el Museo Castagnino + macro, los museos Franklin Rawson, Rosa Galisteo de Rodríguez y Emilio Caraffa, la Fundación Klemm, el Goethe-Institut, la Alianza Francesa y los Centros culturales de España en Córdoba y Buenos Aires.
La presencia de estas instituciones permitió que los vínculos iniciados en MAC se proyectaran más allá de los cuatro días de feria y llegaran a diferentes puntos del país.
LAB, otra de las novedades de esta edición, puso el acento en la profesionalización. Mediante un sistema de acompañamiento por parte de galerías consolidadas, dieciséis artistas y un colectivo compartieron herramientas, experiencias y conocimientos vinculados con la inserción en los circuitos artístico y comercial.
El trabajo institucional también tuvo resultados concretos en términos patrimoniales. Cuatro obras distinguidas por el Premio Adquisición Municipalidad de Córdoba ingresarán a las colecciones del Museo Metropolitano de Arte Urbano y del Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez. A ellas se sumaron premios y adquisiciones impulsados por el Gobierno provincial, el Museo Franklin Rawson, universidades, colecciones privadas y programas de residencias.
MAC amplió además sus formas de acercarse al público. Hubo proyectos editoriales, video, performances, música, actividades para infancias y adolescencias, dispositivos de mediación y recorridos destinados a quienes desean iniciarse en la compra de arte.
El 48 % de los visitantes registrados asistió por primera vez. Un dato importante para una feria que no solo busca consolidar el mercado, sino también formar nuevos públicos.
Después de trece ediciones, MAC confirma el lugar de Córdoba como punto de encuentro del arte contemporáneo argentino. Su mayor vitalidad reside, precisamente, en esa capacidad de reunir a los distintos actores del sector y transformar el encuentro en nuevas posibilidades.
Porque una feria se vuelve verdaderamente federal cuando las obras circulan, los vínculos permanecen y las oportunidades llegan a otros territorios.