Nota publicada online

miércoles 14 de diciembre, 2016
Julio Le Parc
El argentino que conquistó Miami
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
Julio Le Parc

El PAMM presenta la muestra “Form into Action” de Julio Le Parc, con mas de 100 obras que dan cuenta de su prolífera labor hasta marzo de 2017.

Con su clásica gorra de marino, sus joviales 88 años, su media sonrisa y voz pausada, Julio Le Parc recorre satisfecho las a salas del Pérez Art Museum de Miami (PAMM), donde se exhiben casi 100 obras producidas a lo largo de su vida. Esta es su primer gran muestra consagratoria en EEUU.

Paralelamente, durante de Art Basel -semana en la que 27 ferias de arte ofrecen, al mismo tiempo, todo aquello que se considere como lo mas relevante del arte contemporáneo del mundo-, reconocidas  galerías también se hicieron eco de esta conquista y tentaron a los coleccionistas con obras de este particular artista argentino.

En Art Basel, la Galería Nara Roesler exhibió su "Continuel Lumière Cylindre" y Siccardi Gallery presentó obras de los ´60 valuadas en los u$s 550.000.- y, en Pinta Miami, la feria focalizada en arte latinoamericano, Espaço Eliana Benchimol de Río de Janeiro presentó obras de museo también de esa época y una de las primeras piezas vendidas fue un exquisito relieve blanco en Imaginart Gallery de Barcelona.

Nacido en 1928 en Mendoza, Le Parc tempranamente se radicó en Buenos Aires y estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes donde tuvo a Lucio Fontana como profesor, quien lo inició en el concepto del espacialismo. Se cautivó con la obra de Vasarely, a quien conoció en una muestra que Romero Brest llevó al Museo de Bellas Artes y, gracias a una beca otorgada por el Servicio Cultural del gobierno francés, llegó a París en 1958  para dedicarse a la investigación artística. Le Parc fue siempre un revolucionario. Interesado en el arte participativo y en las alteraciones de la luz en movimiento, decidió romper con todas las reglas pre establecidas en el arte y fundó, en 1960, el GRAV (Groupe de Recherche d'Art Visuel) junto a Hugo Demarco, García Miranda, Horacio García Rossi, Molnar, Morellet, Moyano, Servanes, Francisco Sobrino, Yvaral y Stein.

Desde siempre fue reconocido y premiado: en 1964 obtuvo el Premio Internacional Torcuato Di Tella y fue galardonado en 1966 con el Gran Premio Internacional de Pintura, de la XXXIII Bienal de Venecia. Se relacionó profesionalmente a la Galería Denise Renée pero la muestra que le dio un verdadero impulso a la cotización de su obra fue ¨Lumière¨ organizada por la Fundación Daros en Suiza, Río de Janeiro y México. Hace dos años, Malba exhibió diecisiete de las cuarenta y un obras lumínico-cinéticas adquiridas en 2005 por la Fundación Daros.

Hoy Miami, a todas luces, se rinde a sus pies con esta impactante muestra que, a modo de viaje mágico, invita a recorrer las distintas etapas de su prolífera y excitante producción.

Todo es color, energía y movimiento en ¨Form into Action¨, la muestra curada por la coleccionista Estrellita Brodsky y de la cual Yamil Le Parc es el responsable artístico, en el museo patrocinado por el empresario y coleccionista argentino Jorge Pérez. Allí están desde los pequeños bocetos del 59 exhibidos en las primeras salas -cientos de bocetos de proyectos realizados en sus primeros años de Paris cuando aún no contaba con los recursos para producirlos- hasta las enormes pinturas ¨Modulation 1125¨ambientadas en una sala oscura de paredes negras que emergen y se encienden como cientos de luciérnagas en la noche.

Seguramente la pintura mas impactante es ¨Le longue marché¨, una inmensa obra de 20 metros compuesta por 10 piezas dispuestas en una sala que induce al espectador a sentirse abrazado por toda esa energía pictórica.

Le longue Marché

Inmediatamente después se exhiben varias de sus obras lumínicas, sus lúdicos laberintos y su emblemática “Colison à lames réfléchissantes”.

Una sala completa está dedicada a los juegos participativos. En ella, al igual que hacia finales de los´50, el público vive una experiencia absolutamente libre y cumple con uno de los objetivos de Le Parc, que es el deincentivar la creatividad y de esta manera estimular la reflexión". Para el artista "El acto creador es algo natural en el hombre y ayuda a desarrollar su capacidad de análisis, de creación y de acción y esto permite impedir situaciones de atropello.”

Su búsqueda es una constante por combatir la pasividad, la dependencia y el condicionamiento ideológico.

Como cierre, el inmenso móvil "Sphère Rouge" de adueña de la última sala como un gran punto rojo. Todo un símbolo.