Nota publicada online
Hasta el 19 de septiembre se extiende la exhaustiva muestra, denominada Grela Constructivo 2. Maderas pintadas, en Galería Diego Obligado (Güemes 2255), con acertada curaduría de Guillermo Fantoni. La exhibición reúne ensamblajes, cuadros objetuales y esculturas de mediano y pequeño formato, producidas entre 1979 y 1989, respectivamente.
Cuando el visitante traspasa el ingreso de la galería, sita en el corazón del barrio de Pichincha, se encuentra con un universo, inédito para el gran público, compuesto por obras de carácter neo-constructivo, ejecutadas por Juan Grela (San Miguel de Tucumán, 1914 – Rosario, 1992) durante las postrimerías de las décadas del setenta y de los ochenta, siguiendo algunos preceptos del uruguayo Torres García y su legado del Universalismo Constructivo y la Escuela del Sur, respectivamente.
Cabe destacar que la filiación a la estética neoconstructiva en Grela, es muy lúdica y libre, fuera de la estructura del enrejado, típica del maestro uruguayo y sus epígonos en el Río de la Plata.
Como bien destaca el curador, este opus grealiano corresponde al segundo período constructivo del artista, afincado en Rosario desde sus diez años, y forjador de una trayectoria plagada de innovaciones y experimentación, que lo colocan en la historia del arte argentino como moderno y tardomoderno paralelamente, dada su prolífica producción. A caballo entre rupturas y quiebres, durante sus años de formación y luego, a partir de los setenta y los ochenta con un dejo postmoderno, se decanta por búsquedas más eclécticas, dentro de las cuales, la opción de “construir” como un bricoleur, casi jugando y ennobleciendo los materiales sencillos, conforma desde estructuras tridimensionales, de marcada poligonalidad abierta, un conglomerado objetual muy sui generis, como se puede apreciar en la muestra de Diego Obligado Galería, que lo tiene como protagonista.
Los trabajos colgados en los muros del recinto expositivo detentan, al igual que las obras dispuestas sobre las mesas, una forma de creatividad a partir de “soluciones”, en base a elementos ya preexistentes en su espacio, a partir de dichos cortes de carpintería, con curvas y contra-curvas, pedazos de maderas de distinta proveniencia. La muestra se concibió como una suerte de atelier del artista “en estado vivo”.
En este sentido, Grela operó en este ciclo de obras disponiendo y pintando los fragmentos de madera noble o astillada, en diversos tipos de ensamblages. Algunos de ellos exentos, como los que se puede ver en las mesas. y otros descentrando la bidimensionalidad mural, con el propósito de abrir caminos hacia la tridimensionalidad, en apuestas cromáticas con colores primarios, secundarios y tonalidades tierras, propias de la paleta de Torres García.
Acudo a la terminología de la antropología estructural, propuesta por Claude Lévi- Strauss para describir la estrategia del bricoleur, como hacedor o “artesano de lo disponible” y eso es lo que se manifiesta en este conjunto de obras.
En efecto, el bricoleur, es alguien que crea soluciones a partir de herramientas que tiene a su disposición para solucionar problemas, utilizando sus manos, sin una planificación rígida ni materias primas nuevas. El resultado es la creación de conocimientos por medio del arte, reutilizando elementos, signos y materiales que ya se hallaban en su entorno.
Otra de las características de Juan Grela es la improvisación con sentido, es decir, adaptó lo que tenía a mano, para resolver estéticamente problemas nuevos y dotarlos de nuevos significados.
Importante consignar, de acuerdo a algunas biografías del artista, que el mismo artista supo tomar lecciones con el maestro Joaquín Torres García.
También, el hecho de que la presente exposición, sucede a la realizada en Roldán Moderno, Buenos Aires, inaugurada, en el pasado mes de julio y, curada igualmente, por Guillermo Fantoni, especialista en su obra, quien cuenta en su haber con dos libros y varias publicaciones especializadas sobre el artista.
El primero de ellos denominado: “Grela. Memoria gráfica”, UNR Editora, y el otro volumen intitulado: “Una mirada sobre el arte y la política. Conversaciones con Juan Grela”, Homo Sapiens, 1997.
Por otra parte, Grela supo hacer docencia en Rosario, en su atelier y también en Buenos Aires, en el círculo de la Universidad de Buenos Aires.