Nota publicada online

martes 2 de julio, 2019
Jackie Parisier
“Expired,” en la galería El Ojo Ajeno del Centro de la Imagen.
Jackie Parisier. Expired, 2017
Jackie Parisier. Expired, 2017

Jackie Parisier (Buenos Aires, 1968) ha dedicado gran parte de su obra al rescate y revalidación de archivos fotográficos provenientes de rollos no revelados adquiridos alrededor del mundo. Estos negativos, contenidos en el envase cilíndrico durante mínimo medio siglo, le sirven a la artista para hablar sobre la fragilidad de la memoria, sobre el paso del tiempo, y acerca de la fotografía analógica como metáfora de la naturaleza humana.

Nos cuenta sobre Expired II, la muestra que exhibió recientemente en Lima, Perú.

Todo el proceso de producción de esta obra, que es una larga interrogación sobre la evanescencia, permanece envuelto en la incertidumbre.

En 2012 conseguí un rollo de película fotográfica para uso militar aéreo, encerrado en un extraño cilindro metálico desde alguna fecha incierta a fines de los años 20 o principios de los años 30 del siglo pasado.

La fascinación inicial dió paso a largas horas de contemplación: Nada me preparó para el misterio que descubrí cuando finalmente me avine a revelar el contenido. La película no había sido utilizada para el reconocimiento aéreo que constituía su propósito, sino para un registro equívoco, a ras del suelo, de escenas cotidianas, paisajes, personas y edificios.

Un fotógrafo amateur, Piloto, anónimo, fotografiando con un rollo de muchos metros, ya expirado. Un material cuya producción se discontinuó antes de la segunda guerra mundial, arrastró consigo una pesadísima cámara analógica: construida para ser montada en un avión de reconocimiento; fue usada para capturar imágenes domésticas, cotidianas, a veces veladas, a veces mal encuadradas, de situaciones íntimas, máquinas antiguas y paisajes desolados; una historia de final abierto, que ahora exhibo, pero que todavía no logro desentrañar.

Esta búsqueda, que aún continua, es casi un ejercicio de respiración: Inspiro para sumergirme en un mundo extraño, arcaico, analógico. Para descubrir una retórica del material de archivo impropiamente utilizado, para intentar decodificar la gráfica involuntaria de los símbolos técnicos que complementan las imágenes fotográficas, en sí mismas, indescifrables.

Expiro para desplegar una película cargada de fuerzas latentes, contradictorias, que ahora, al cabo de un largo viaje en el tiempo, pueden expresarse en este revelado.

Una nueva (otra) Revelación".