Nota publicada online

miércoles 25 de septiembre, 2019
Imágenes de ida y vuelta en el Larreta
Conversaciones con las investigadoras María Elena Babino y Francisca Lladó Pol
Catellani, Vanesa
por Vanesa Catellani
En la muestra ´Imágenes de ida y vuelta´ con  Francisca Lladó Pol y  María Elena Babino
En la muestra ´Imágenes de ida y vuelta´ con Francisca Lladó Pol y María Elena Babino

Desde Arte Online tuvimos el honor de visitar la muestra junto a su curadora  María Elena Babino, participar de la ponencia de Francisca Lladó Pol -investigadora mallorquina-, y conversar con ambas sobre sus motivaciones y anécdotas sobre los viajes estéticos. 

La exposición  que nos convoca ´Imágenes de ida y vuelta´ es una muestra basada en la investigación que ocupa a Maria Elene Babino sobre el fenómeno de los viajes estéticos - haciendo foco en esta oportunidad, respecto de las relaciones artísticas entre España/Argentina en las primeras décadas del siglo siglo XX- y el patrimonio de los museos de la ciudad -programa  Color y el programa Narrativas Cruzadas, proyectos que desarrolla la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco histórico donde se interrelacionan las dinámicas artísticas que atraviesan las colecciones de los Museos de la Ciudad, con las nuevas muestras y el público-. 

La presente exposición reúne no sólo pinturas sino documentación e imágenes que respaldan la concepción curatorial haciendo foco en Mallorca. Investigando las influencias de las producciones de Joaquín SorollaHermenegildo Anglada CamarasaSantiago Rusiñol e Ignacio Zuloaga. Estos, y otros, artistas españoles participaron en la exposición de Bellas Artes del centenario en 1910 y tuvieron éxito de ventas en esa contemporaneidad con obras presentes en esta exposición. 

Anglada Camarasa reside en París desde 1984 hasta 1914, varios argentinos lo conocen, son sus discípulos, allí  y lo siguen a Mallorca.  También en Argentina se recibieron los relatos referentes a Mallorca de Rusiñol en “ La isla de la calma”  y en relación a Anglada Camarasa se hablaba de  la  “la Isla de Nácar”. Pero particularmente se conocía Mallorca por Rubén Darío -quien fue corresponsal de La Nación y enviaba sus relatos sobre la isla:  

Y excelente refugio para dialogar sobre asuntos hermosos es la florida Mallorca. Porque, aunque se esté solo, el monólogo no existe. Siempre se dialoga. «Temes en el muro una mirada que te espía», dice el poeta. Y una oreja que te oiga, hay que agregar. Plotino o Novalis sabían que existen esas cosas misteriosas. Hablamos y se nos contesta. Lo que hay es que a veces no sabemos comprender.” La isla de Oro, Rubén Darío

En esos intercambios se produce el fenómeno del viaje en nuestros artistas Gregorio López NaguilTito CittadiniRodolfo FrancoRoberto Ramaugé, el escritor Ricardo GüiraldesFrancisco Bernareggi, Felipe BelliniMariano Montesinos. Octavio Pinto Norah Borges estuvieron en la isla de un modo independiente de Anglada, mietras que Juan Bautista TapiaJosé Antonio Merediz practicaron recorridos peninsulares. Una experiencia vinculada al fenómeno del viaje donde estos argentinos encontraron en la isla de Mallorca un espacio para poder realizar la experiencia de la renovación del lenguaje, de vivir la modernidad.

-AO: ¿Por qué hacer foco en los viajes a Mallorca?

-M. E. Babino: ¿Porqué en tema de España en la cultura visual de los artistas para los artistas? Porque en la hisoria del arte argentino la mirada a España significó -desde la espectativa mas dominante- una influencia retardataria, una influencia vinculada a un modelo  visual que reponía a través de la lengua y la raza la posibilidad de pensar la identidad argentina sobre la base de los valores del pasado. A aquellos valores que los vinculaban a la España del pasado. Esto fue lo que se sostuvo de manera dominante desde el espíritu del centenario. Desde ese punto de vista, esa influencia no solo fue la vuelta al pasado, sino que para algunos significó una suerte de barrera de contención para el ingreso de lo moderno y de las vanguardias. Si uno se pone a pensar qué significó el viaje, hay que ver de qué artistas se está hablando, de qué obras. Y de qué experiencia española.

-AO: ¿Qué motivaciones tienen estos viajes?

-M. E. Babino: El viaje tiene diferentes motivaciones. El viaje de estudio de pos grado -de alguna manera-  como es el caso de Octavio Pinto. Y otros por motivos familiares o personales como el caso de Norah Borges; Francisco Bernareggi es otro caso. En el origen del viaje, sus razones o motivaciones, si fue solo un viaje de pasoo un viaje de integración en el nuevo espacio español. Norah Borges, por ejemplo, viaja llevada por su familia, pero eso no le impide comprender e interpretar ciertas prácticas sociales, entendiendo cómo es la cultura local, traduciendo visualmente lo que encuentra allá.

-AO: ¿Cuál es el interés en esta exposición?

-M. E. Babino: lo que a mi me interesaba desentrañar con esta exposicion es ¿esta influencia española fue tan retardataria como lo registró la historia tradicioal del arte argentino o pasaron otras cosas que no fueron analizadas previamente? Y uno se encuentra con que si no es a la vanguardia, sí es la renovación. Por lo menos es la posibilidad de ponerse al día, de sentirse contemporáneo. Para mí estas obras (hace referencia a la obra Rusiñol en sala) en ese sentido es muy elocuente, cuando la ve Octavio Pinto en Córdoba, entiende que ahí esta incorporando otra visualidad. Pensemos lo que era la provincia de Córdoba y lo que era Octavio Pinto, de familia castiza muy tradicional en una escuela provincial de arte, anclada en la  enseñanza académica de la época, que era el realismo decimonónico, con cierto realismo lumínico pero bastante complaciente y de repente encontrarse con obras como estas y un artista como Rusiñol, es la posibilidad de entrar en sintonía con su propia época, era entrar en el presente, no sin ciertas contradicciones. Ya que cuando recorre Salamanca, Santillana del Mar, ve que hay una suerte de, no contradicciones pero si superposiciones de visualidades que de repente son mas tradicionales y de repente son mas modernas

-AO ¿Ves una diferencia en su producción antes del viaje y en su estadía alli?

-M. E. Babino: Claro, lo que Octavio Pinto y muchos traen es la renovación. Es una pintura pensada sobre la base de su propio lenguaje visual, sobre todo color, luz y pincelada evidente, -seria muy audaz decir autonomía de la pintura ya que es un término posterior- pero ellos entienden que se manejan con el lenguaje de la pintura. Estuve releyendo una crítica de Rinaldini a Francisco Bernareggi en los años ‘20 y ahí ya está planteando esa cuestión ¿qué es la pintura? ¿es transposición mimética, o es construir una visualidad desde los recursos del lenguaje específicos de la pintura?. Eso es lo que estos artisas comienzan a comprender, que hay una posibilidad de expresar el entorno, y expresar la naturaleza circundante ya sea  de tipos costumbres o paisajes desde un lenguaje que tiene un procedimiento independiente al lenguaje de la palabra escrita o la expresión de la literalidad. Esa es la incorporación que se produce al contacto con estas renovaciones o por la vía del modernismo  o por la vía del noucentisme o por la vía del ultraismo -que sería la postura mas radical- En paralelo también circula ese fenómeno tan interesante que es la vida comunitaria. La posibilidad que les brinda Anglada Camarasa como personaje aglutinante, la posibilidad de compartir con Francisco Bernareggi con Tito Cittadini, con Gregorio López Naguil, con Ricardo Güiraldes, con todos ellos, reunidos discutiendo sobre arte. 

-F. Lladó Pol: Un poco siguiendo lo que plantea Malena, entender que tanto Rusiñol, Anglada y por supuesto los artistas argentinos que pasaron temporadas mas largas, contribuyeron a la renovación de la pintura de Mallorca. A veces es necesario la mirada del otro, ya que en Mallorca también dominaba la enseñanza academisista, con muchos tintes del romanticismo, hasta muy finales del XIX. Y de pronto encuentran que estos artistas foráneos, estimulados por Rusiñol y Anglada, tienen estas miradas coloristas que ellos no habian sido capaces de ver.

Gregorio López Naguil

-M. E. Babino: claro, es importante señalar que los artistas argentinos las tienen por el previo contacto con Rusiñol y Anglada.

-F. Lladó Pol: pero hay un caso de un artista mallorquín Antoni Gelabert,  el quedó absolutamente integrado dentro de esta pintura colorista. De estas gamas de luz y color que no habian sido capaces de ver. Por lo tanto el intercambio, estos viajes de ida y vuelta, ayudaron mucho a entenderse a ellos mismo. Esto es una gran aportación, ya que buena parte de la pintura mallorquina de las primeras décadas del veinte no se entiende sin estos pintores argentinos. 

-AO: ¿Que sucede en su producción cuando retornan a la argentina?

-M. E. Babino: No se sabe en algunos casos porque hay que tratar de encontrar más registros, pero Octavio Pinto vuelve y hace  tipos y costumbres del norte, con una exposición en Müller donde repone registros visuales previamente incorporados en Mallorca. El mira aquella libretita de apuntes que llevaba en Mallorca y el registro que hace de tipos populares y de tipos urbanos, responde a una indagación, te diría, social de esa gente que vive y habita la isla. Deja un registro que anticipa el recorrido que va a hacer aquí en Argentina.  Y se pone en muy de manifiesto cuando en el veintiocho entra en el debate teórico respecto del paisaje nacional. Gran tema de la identidad, donde están embarcados artistas del Centenario como Ripamonte o Pagano. Comienzan los textos teóricos donde los artistas teorizan sobre el problema del paisaje. En esta reflexión sobre el problema del paisaje nacional, Octavio Pinto entra desde la experiencia viajera, esa indagación del paisaje que primero comprende desde su lectura de Unamuno y que llega a Mallorca también advierte que estaba filtrada por las lecturas de Rusiñol y de Rubén Darío, y recuerda: “fuimos casi todos a pintar las baleares”. 

Los pintores que más éxito habían tenido aquí -porque también fueron grandes gestores de ellos mismos- fueron Cesáreo Bernaldo de Quirós y Jorge Bermudez, dan la versión más regionalista y quedan como los “pintores del nacionalismo del Centenario”. Entonces mostrando estas nuevas obras, se amplía un poco mas lo que había sido la influencia española, no era solamente esa influencia del nacionalismo del Centenario. 

También hay que entender que el trayecto Buenos Aires Mallorca, pasa por París ya que allí los argentinos conocen a Anglada Camarasa.  

-F. Lladó Pol: Incluso Rusiñol, creo que en 1905 en París hace una exposición en la galería Georges Petit, exclusivamente de paisaje mallorquín. Entonces esto fue un revulsivo supongo que para los argentinos que pasaron por París pero incluso para muchos franceses. Para muchos franceses del sur, los que miraban al Mediterráneo y vieron que había otro Mediterráneo además del propio. Y entienden que en esa búsqueda del Edén, en la búsqueda de la Arcadia que muchos anhelaban, una “isla” aporta mucho más. Hay mucha cuestión teórica unida a la literartura.

-M. E. Babino: Mallorca detona todo este proceso de reflexión en estas preguntas que se comienzan a hacer los artistas sobre su relación con el entorno. Rinaldini lo señala también, la reflexión sobre la naturaleza en la historia del arte, comienza a ser objeto reflexivo sobre todo a partir del impresionismo, entonces el artista está ante el dilema de cómo expresar aquello que lo rodea, y esto que los rodea en Mallorca es de tal intensidad que los lleva a un proceso de búsqueda, a una mediación plástica que les permitiera traducir la experiencia. Francisco Bernareggi lo deja muy claro, se pregunta “cómo pensar lo que me esta pasando a mí como entidad subjetiva y sensorial”. Esa interpelación ante el paisajelos estimula mucho, como para que en los retornos entren también a trabajar en un tipo de pintura mediada por un proceso de reflexión previo. Y en el caso de López Naguil  el extraordinario desarrollo que va a tener como pintor escenógrafo, como ilustrador; se le impregna el Anglada Camarasa decorativo, que se abre a una visualidad que se expande del cuadro tradicional hacia otras áreas y lenguajes, determinadas sobre todo por los ballets rusos que todos ellos habían conocido en París. 

-F. Lladó Pol: El que no es muy conocido en Mallorca es Pinto. La prensa de la época no lo recogió nunca.

-M. E. Babino: Lo que hay que integrar en todo caso es lo que la prensa de aquí habló de lo que sucedió allí.  También hay que tener en cuenta cómo queda el tema de la recepción, porque siempre debe tenerse en cuenta el tema de la produción y de la recepción. Estos dos fenómenos forman parte la historia del arte.

-AO: En la conferencia que dio Francisca Lladó Pol en el marco de la exposición, quedó muy claro que nuestros artistas estaban muy integrados en la vida social de Mallorca

-F. Lladó Pol: Los argentinos no tuvieron ningún problema para integrarse. Si tu piensas, Mallorca era una ciudad muy provinciana, hasta el año veintiuno no se realizan exposiciones regionales. En la primera exposicion regional ¿quien es el jurado? Anglada Camarasa ¿quién gana? Tito Cittadini, al año siguiente lo mismo y sumaron a Francisco Bernareggi. Los argentinos tuvieron una presencia muy potente en la vida cultural mallorquin. Eran modernos en su forma de vivir, los baños donde iban a Norah Borges y Francisco Bernareggi, se vinculaban a ambientes de modernidad.

Hay que tener en cuenta una cuestión de tipo sociológica, fueron unos años de una fuerte migración por cuestiones económicas, la gente emigraba porque Mallorca era sumamente pobre. Casi todos los emigrantes en sus pasaportes está la firma de Tito Cittadini ya que fue cónsul en las baleares. Las relaciones con Argentina son muy potentes. Por un lado aquellos que viajan por abrirse camino en una Argentina rica y otros que van a Mallorca porque la Argentina del centenario los ha superado.

-M. E. Babino: es, en parte, lo que le pasa en el centenario a Güiraldes, porque que su padre era el intendente y de alguna manera su viaje a Europa supone un distanciamiento de la presión que eso suponía. Con respecto al resto, porque tienen a los pintores académicos como referencias dominantes. Lo interesante de ver que hay un doble imaginario que cohabita, para los argentinos la isla dorada o la isla de la calma, para los mallorquines la Argentina del país rico y “culto”.

-F. Lladó Pol: Gabriel Alomar el gran intelectual, estuvo en Buenos Aires, fue cónsul y para él Argentina era un gran país. Argentina estaba en el imaginario mallorquín de una manera muy presente. 

Imágenes de Ida y vuelta. Artistas españoles y argentinos de comienzos del siglo XX

Desde el 06/09/2019 hasta el 11/11/2019

Lunes, miércoles, jueves y viernes desde las 12 a las 19 h.
Sábados y domingos desde las 10 a las 20 h.
Martes cerrado al público

Museo de Arte Español Enrique Larreta
Av. Juramento 2291