Nota publicada online

lunes 12 de enero, 2015
Horizontes de Deseo
La nueva muestra en el Museo MAR
Horizontes de Deseo

Horizontes de deseo reúne un conjunto de producciones de artistas, arquitectos y diseñadores que exaltan la voluntad transformadora de los seres humanos. La muestra del Museo MAR recibió la visita de más de 5000 personas en su primer día de exhibición.

Vortex de Martin Huberman en el hall del MAR -

“El deseo es un motor que impulsa cambios, diseña mundos posibles, reconfigura la realidad. Como una brújula que apunta hacia el futuro, que señala objetivos, aspiraciones y utopías, el deseo nos ubica en el camino hacia un estado de mejora potencial, hacia una vida diferente, promisoria, más plena y brillante que la actual. El arte es uno de los espacios privilegiados donde se expresan los anhelos comunitarios. Las obras que imaginan futuros posibles, pero que también exhiben el fruto de ideales cumplidos. Así, el proyecto de una ciudad en la Antártida convive con la historia de un astillero recuperado por sus trabajadores, entre muchas otras realizaciones.”- señala Alonso en el texto del folleto que se entrega a los visitantes.

La Sala 1 gira en torno a la capacidad de desear, imaginar, proyectar. Las obras participativas de Rivane Neuenschwander y Diana Aisenberg se centran en estos objetivos. Los proyectos arquitectónicos más audaces de Amancio Williams, conviven con el homenaje que Martín Huberman le brinda desde la contemporaneidad tomando prestada una de sus estructuras más paradigmáticas. Patricio Gil Flood nos invita a ocupar espacios de pura potencialidad. Otro conjunto de obras destaca los vínculos entre los seres humanos, la naturaleza y la tecnología (Mungía/Chávez, Joaquín Fargas), en tanto Juan Doffo concentra en el fuego unas connotaciones espirituales intensas. En el borde de la metrópolis,Superboy(de Manuel Archain) nos sitúa ante el desconcertante desafío de querer transformar el mundo. Los videos de Fernando Livschitz exhiben a la ciudad convertida en un escenario delirante.

I Wish Your Wish de Rivane Neuenschwander
Poemas de almohadas de Diana Aisemberg

La Sala 2 se centra en la construcción y transfiguración de la realidad. Un espacio erigido íntegramente sobre andamios invita al espectador a diseñar su propio recorrido de manera abierta y activa. Incluye pinturas de Pío Collivadino sobre el crecimiento urbano de Buenos Aires, y otras de Quinquela Martín sobre el universo portuario, en diálogo con un proyecto de Azul Blaseotto que registra la recuperación del Astillero Navales Unidos por parte de sus obreros. Las herramientas doradas de Gabriel Baggio y su performance junto a un tejedor de redes local, rinden homenaje a la labor artesanal. Marcelo Coglitore celebra a los trabajadores de todo el país, mientras Martín Carrizo, Ignacio Mendía y Juan José Tirigall remiten con sus obras al mundo de la construcción. Juan Mathé incorpora el paisaje fabril, mientras Fabiana Barreda asocia arquitectura y deseo. Las obras de Miguel Canatakis proyectan a la industria y el esfuerzo hacia el terreno de la poesía.

Con Claudio Gallina aparece el universo de la educación, otro ámbito clave para la transformación social. Sus pinturas comparten el espacio con el Proyecto Anda, una iniciativa rosarina que repara veredas públicas mediante técnicas artesanales, con la ayuda de los vecinos. La asociación ABTE recupera la cultura ferroviaria e investiga sus vestigios en las localidades de la costa.

Leonardo Damonte y Rodolfo Marques arrastran los materiales constructivos hacia el reino del delirio y la imaginación, este último, con una pieza basada en la leyenda del Torreón del Monje. En la instalación interactiva de Leo Núñez, el público produce imágenes lumínicas que modifican su entorno. Éste vuelve a ser protagonista en los murales de Mariano Molina, al integrarse a las figuras plasmadas por el artista.

Obra de Leonardo Damonte
Biósferas de Joaquín Fargas

La Sala 3 explora ciertos paisajes del deseo. La naturaleza reaparece como eje central en las obras de Charly Nijensohn y Nicolás Trombetta, y pulsa de manera elidida en el naufragio que escenifica Mariana Tellería. Como en la pintura romántica, el ser humano aparece frágil y diminuto en relación con el entorno. Lo monumental se impone como metáfora del desafío que implica el desear, con la secreta ambición de transformar la realidad.

Somos el límite de las cosas - Mariana Tellería
Proyecto Paraguas - Armadura de Artista Normal TM - Martín Huberman

La propuesta para este verano 2015 incluye también actividades tan variadas como una feria gastronómica, un paseo con libros y shows en vivo de bandas y solistas que podrán disfrutarse en la Plaza del MAR todo el mes de enero.

La muestra estará abierta al público de jueves a martes, de 11 a 23, durante todo el verano y su entrada es gratuita. Miércoles cerrado.

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