Nota publicada online
No “Todo lo que brilla” es oro, pero sí es, la nueva muestra individual de Gabriel Altamirano en las oficinas de Ingot Casa Central. Con curaduría de Carla Mazzei y Gastón Fournier esta singular propuesta se despliega dentro de una bóveda de resguardo de valores. En esta ocasión, el artista presenta una serie de obras que en color azul y oro quieren indagar en el significado del valor y profundizar en la pregunta: ¿Qué es lo que vale realmente?
Una mesa con lingotes apilados, oro y dinero por doquier. Las ocupadas oficinas de Ingot, se han llenado de la obra de Gabriel Altamirano. En el día, los corredores registran el constante tránsito de los clientes que depositan sus objetos más preciados, pero entre ellos empiezan a intercalarse como si hubieran sido siempre parte de ellos, las obras del artista.
En “Todo lo que brilla” Altamirano presenta una selección de obras del año 2013, como otras de 2020 y finalmente otras de producción actual. Sin embargo, algunas preguntas que ya venían rondándole la mente, le dieron forma a la muestra. Finalmente, ¿Dónde se encontraba el verdadero valor? ¿Era acaso algo intrínseco o quizá había alguien que lo otorgaba?
Un importante conjunto escultórico de 50 lingotes de yeso rellenados manualmente que simulan ser oro distribuido en las mesas intentaba responderlo. Las piezas, mantienen el exacto mismo brillo que el oro y lucen un fino grabado. Aunque, este último no es el acostumbrado dibujo del peso y los lingotes son ahora el soporte de un autorretrato de Gabriel. El yeso, se había transformada en una obra de arte, el valor rebasaba la materialidad y adquiría un valor agregado intrínseco al arte. Un regreso a la escultura invitaba a la reflexión y a una nueva incógnita ¿qué es lo que brilla y qué es lo que no brilla?
El recorrido por el laberíntico espacio de Ingot continuaba, develando elementos nuevos, pero que empezaban a verse recurrentes. El amarillo oro y el azul que contrastan fuertemente en sus pinturas en acrílico con fuerte trazo de grabado renacentista, se presentaban más que como colores, como símbolos que, están relacionados con el sol y todo aquello que representan el oro.
El trabajo curatorial: “Todo un reto”. Así lo comenta uno de los curadores, Gastón Fournier, quien junto a CarlaMazzei supo incorporar con naturalidad la obra de Altamirano en los espacios de las oficinas de Ingot. El lugar que habitualmente se emplea para hacer transacciones de negocios se adaptaba para recibir la obra. Curadores y artista esperaban y salían, así como los clientes de Ingot, que recorrían la bóveda para depositar sus valiosos objetos.
No se pudo pensar en un lugar más adecuado para la muestra. El emplazamiento de la obra genera un impacto especial en el visitante. No se trata de una exhibición más. Saber que la obra se encontraba dentro de un lugar que prometía custodiar el valor, reforzaba la idea de que las obras contemporáneas, no solo la de Altamirano sino de muchos otros creadores, son valiosas. Asimismo, el concepto curatorial y la puesta en sala, es elocuente con respecto a la forma de poner al artista en valor.
“Todo lo que brilla” hace evidente el valor pero también llama a preguntarse, ¿Quién te valida? ¿Quién te pone el precio?¿Cómo circula el valor? ¿Quién te da ese valor frente al otro? La muestra toma como referencia y como concepto lo que significa el valor, el dinero y la validación.
Al final del día, para Gabriel “la autenticidad propia es lo que le da el valor real a las cosas y es lo que hace que algo realmente sea auténtico como el oro”.
La muestra se podrá visitar hasta el 26 de junio de 2026 en INGOT Casa Central, Av. Corrientes 629, CABA.
Horarios de visita: Lunes a viernes: 9:30 a 18:30 hs. Sábados: 10:00 a 14:00 hs
Visitas: se recomienda coordinar cita previa
Tel: 7078-0770