Nota publicada online
El pasado martes 3 de marzo nuestra comunidad de lectores se dio cita en el Museo Nacional de Bellas Artes para realizar un recorrido por la exposición Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina bajo la experta guía de Sergio Baur, uno de sus impulsores y curadores, quien brindó al público valiosos detalles acerca de su origen y de la rica tradición nacional que integra la investigación científica, la literatura y las artes visuales vinculadas al antiguo Egipto.
Sergio Baur es profesor de historia, diplomático de carrera, presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes, autor de varios ensayos acerca del arte argentino y además tuvo el privilegio de ser embajador en la República Arabe de Egipto (2014-2017). Su estadía allí, no sólo le dio acceso directo a una fascinante cultura milenaria, sino también a la valoración de la importante tradición de investigaciones egiptológicas realizadas por científicos de nuestro país. Algo que pocos conocían y que gracias a esta exposición, que él ha curado junto al ensayista e historiador José Emilio Burucúa, el gran público puede cobrar cabal dimensión en estos días.
Luego de su presentación por parte de Marcela Costa Peuser, directora de Arte Online, Baur comenzó la visita aportando interesantes pormenores acerca de cómo surgió la idea de esta exhibición, la cual tuvo dos vertientes. La primera se relaciona con un encuentro con José Emilio Burucúa en la Academia Nacional de Bellas Artes donde éste lo puso en conocimiento del legado documental del viaje realizado a Egipto, en la década del 20 del siglo pasado, por Alfredo González Garaño y Marieta Ayerza. En él se destaca una inestimable cantidad de registros fotográficos que el matrimonio, junto con su amigo, y por entonces, embajador en Francia, Tomás Le Breton, tomaron durante una navegación por el río Nilo que los llevó desde El Cairo hasta Abu Simbel. La pareja, además contaba con una biblioteca con lo más actualizado en egiptología de la época e impresiones recogidas por ellos. De este encuentro nació la idea de realizar la exposición pero sería fundamental su confluencia con la segunda vertiente: Sergio Baur, quien recién había finalizado su misión diplomática en el país árabe y habiendo tomado conocimiento del prestigio de los egiptólogos argentinos allí, convenció a la destacada especialista en el tema Perla Fuscaldo de publicar un libro en el que relatara toda la trayectoria argentina en egiptología. En ese libro se narra la historia de los investigadores de nuestro país, así como los procesos de gestación de las colecciones locales de objetos de Egipto, tanto de conocedores como de personalidades vinculadas al arte. De esa manera, a partir del acervo de los Gonzalez Garaño-Ayerza más las colecciones de objetos de particulares e instituciones del país, se propuso al Museo Nacional de Bellas Artes la exposición presente.
Apenas iniciado el recorrido, Sergio Baur expresó: "estamos en el MNBA, o sea que esta no es una exposición de arqueología; es una exposición que entrecruza dos temas: uno, la historia del arte y por otro lado una historia cultural de Argentina, cómo la cultura argentina se acercó a Egipto y cómo aparecen personajes que hoy nos resultan familiares." En este sentido, hizo dirigir la atención del público hacia piezas por demás curiosas, como por ejemplo, un libro que guarda la Biblioteca Nacional y que fuera adquirido a fines del siglo XVIII por Manuel Belgrano a un anticuario en Madrid. Se trata de una de las primeras traducciones de una historia muy fantasiosa sobre Egipto publicada en 1678. También hay libros comprados por Bartolomé Mitre, el diario de viaje de un joven Lucio V. Mansilla, quien llegó a Egipto, luego de un paso por la India, y el del poeta Oliverio Girondo, quien escribió uno de los primeros poemas surrealistas dedicado al río Nilo y que fuera descubierto recién en 1983. Nuestras bibliotecas, desde el inicio de la egiptología, se interesaron por el tema y compraron primeras ediciones de distintos autores, de los grandes libros que estaban en Europa. La Biblioteca de Rosario, incluso, compró un calco de la Piedra de Rosetta de fines del siglo XIX procedente del Museo Británico. La Piedra de Rosetta, hallada en 1799, es un fragmento de estela de roca gris que data del año 196 a.C, cuyo descubrimiento permitió a Jean-François Champollion descifrar los jeroglíficos egipcios en 1822.
La muestra, además, de resaltar las fotografías, objetos y artículos de periódicos del matrimonio de Alfredo González Garaño y Marieta Ayerza, incluyendo un retrato de ella pintado en 1928 por el catalán Hermegildo Anglada Camarasa, perteneciente a la colección del museo, ilustra la actividad de la alta burguesía argentina en el país árabe con la exhibición de una película digitalizada del viaje que realizaron por el Nilo, a fines de la década del veinte, los recién casados Dulce Liberal y Eduardo Martinez de Hoz. La película, que muestra al Egipto de una época pasada, es una rareza que, según afirmó Baur, ha sido solicitada por especialistas de otros países por su singular relevancia documental.
Otro pilar fundamental, puesto en evidencia durante la visita guiada, fue la consideración de los reservorios de distintas instituciones del país.
Entre ellas se destacan la Universidad Nacional de La Plata y el Museo de Ciencias Naturales de la misma ciudad, que aportó la denominada Momia defectuosa y el Sarcófago de Herwodj, donado por Dardo Rocha, entre otras piezas, el Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil que posee un legado muy interesante de Mercedes Santamarina, el Museo Nacional de Arte Oriental, el Museo Etnográfico de la Universidad de Buenos Aires, el Museo de Calcos Ernesto de la Cárcova que prestó, por ejemplo, el imponente Zodíaco de Dendera, el Museo Nacional de Arte Decorativo, del cual se exhiben vasos, máscaras y brazaletes, la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, que adquirió objetos en la década del 90 en la casa de subastas Christie's y el propio Museo Nacional de Bellas Artes cuyo fundador, Eduardo Schiaffino, compró calcos entre fines del siglo XIX y principios del XX, al Museo del Louvre y al Museo Británico.
Más de 180 piezas, por primera vez exhibidas en conjunto en la Argentina, entre ellas sarcófagos auténticos, papiros, estatuillas y máscaras funerarias, figuras, calcos de esfinges y bustos, vasijas, amuletos y piedras talladas con jeroglíficos, junto con un vasto corpus de documentos han sido del deleite de los visitantes al museo, que según informó Sergio Baur, ya han alcanzado la cifra récord de 220.000 hasta la fecha.
Algo que ha resaltado nuestro guía con indisimulable orgullo, es el lugar reservado al gran historiador argentino, Abraham Rosenvasser, quien sentó las bases de una línea de investigación sostenida en las universidades de Buenos Aires y La Plata. Rosenvasser contó con la confianza de la UNESCO para dirigir la Misión Franco-Argentina encargada del salvataje arqueológico y documental del templo de Ramsés II en Aksha, la antigua capital de Nubia -actual Sudán- en el marco de la campaña internacional vinculada a la represa de Asuán. La expedición se realizó entre 1961 y 1963 y los trabajos sobre el material trasladado a la Argentina comenzaron en 1977, año en que se inauguró la sala del Museo de Ciencias Naturales de La Plata donde aún se exhiben las piezas recuperadas. Gracias a la continuidad de estas investigaciones, encabezadas por sus discípulos, la egiptología argentina aparece como un actor destacado en el panorama académico internacional.
La última parte del recorrido consistió en un repaso por algunas de las repercusiones que el antiguo Egipto ha despertado en los ámbitos artísticos e intelectuales de nuestro país; núcleo expositivo que lleva el oportuno nombre de Imaginarios rioplatenses y que despliega esa egiptofilia que alcanzó la literatura de Jorge Luis Borges, de Manuel Mujica Lainez y de Alberto Laiseca, la música de Carlos Gardel, Los Twist o las puestas en escena de la ópera Aida en el Teatro Colón, las películas de Nini Marshall y el arte de Xul Solar, Eduardo Costa o Karina El Azem entre los más destacados exponentes.
Arte Online agradece profundamente a todas aquellas personas que nos acompañaron en esta nueva iniciativa, a quienes además esperamos en una próxima oportunidad, a las autoridades del Museo Nacional de Bellas Artes y en especial a Sergio Baur por la excelente disposición, amabilidad y saberes brindados durante la jornada.
Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina
Museo Nacional de Bellas Artes
Av. del Libertador 1473, CABA
Martes a viernes de 11 a 19.30 hs
Sábado y domingo de 10 a 19.30 hs
Hasta el 19 de abril de 2026