Nota publicada online

miércoles 20 de mayo, 2026
Dafne Kleiman
Quintaesencia
por Silvina Scarano
Dafne Kleiman

Visitamos Galería OTTO. Ubicado en Paraná 1158, el espacio fundado en 2016 por Eugenio Ottolenghi se ha consolidado como un punto ineludible del circuito de arte contemporáneo porteño. Bajo el título Quintaesencia,y con curaduría de María José Herrera,  la escultura cerámica de Dafne Kleiman enlaza saberes ancestrales con problemáticas contemporáneas.

Al llegar, sonaba en la vereda una oda al otoño; al cruzar la puerta todos sus colores se hicieron materia.  Entonces todo resultó extrañamente familiar. Las formas, los colores, las superficies suspendidas como destellos sobre la pared. Fragmentos dispersos que parecían provenir de algo mayor, universal, casi ancestral.

En Quintaesencia,Dafne Kleiman construye un paisaje desarmado donde cada pieza funciona como huella, resto o resonancia de una naturaleza que nunca termina de presentarse por completo. Es papel? Es metal?  "Es cerámica" . respondió Dafne, diseñadora gráfica y artista visual, que desde un tiempo vive entre el bosque y el mar, un territorio y un modo de habitar que cambió su percepción para siempre.

“¿Qué nos vincula a la naturaleza?”es la pregunta que, como un mantra, conduce la búsqueda de la artista. Su práctica explora la relación ineludible entre lo humano y su entorno, utilizando lo morfológico y lo material para indagar los vínculos que nos unen al mundo natural. “La tierra, el agua, el aire y el fuego son ontológicos al proceso cerámico y no actúan como meros recursos; funcionan como agentes activos en un ciclo de integración y transformación dentro de mi práctica” expresa Dafne en el texto curatorial. Cada obra parece atravesada por esa lógica de ciclo: formación, desgaste, mutación y permanencia.

La muestra reconstruye así un sistema de relaciones donde el paisaje deja de ser representación para convertirse en experiencia perceptiva. Tal como señala su curadora,María José Herrera, Quintaesencia recompone aquello que culturalmente llamamos paisaje a partir de fragmentos —cielos, mares, bosques— que reenvían nuestra contemplación hacia todo lo que creemos saber acerca de la naturaleza. Porque, en definitiva, todo paisaje es abstracto: ninguna representación logra abarcar la totalidad de lo visible.

                              

En conversación con la artista, aparece también el origen íntimo de esta investigación. Dafne recuerda su mudanza a Uruguay y la observación cotidiana de tres robles a través de la ventana mientras lavaba los platos. “En marzo comenzaban a caer las hojas. El árbol que primero tenía hojas era también el primero en perderlas. Descubrí los ciclos, su transformación cromática. En Buenos Aires no lo apreciaba. Tuve que hacer todo un recorrido personal para poder verlo”.  Es cerámica. Pero no hay platos, ni vasijas ni utilitarios. En el proceso de Dafne, tierra, agua, aire y fuego son los agentes para deconstruir el paisaje y lograr esos “modelos reducidos”, testigos mínimos de algo inmenso. La materia es la excusa para revelar la belleza indómita de la Naturaleza y su fuerza regenerativa, pero también para mostrar que “el cambio, la decadencia, la pérdida y la transitoriedad son condiciones de la existencia material” y la de los humanos, materia al fin.

Quintaesencia es el nombre de la muestra y de 5 obras que en la sala de la Galería dan cuenta del vínculo natural que une a los 4 elementos. A ellos se suma una 5ta dimensión: lo que sucede entre las piezas, entre el color y la luz., entre el tiempo y la percepción del espectador.  La muestra vuelve visible aquello que siempre estuvo ocurriendo. No como una celebración romántica de la naturaleza, sino como una toma de conciencia sobre nuestra pertenencia inevitable a sus ritmos, procesos y transformaciones.

 

Dafne Kleiman

Quintaesencia

OTTO Galería- Paraná 1158, CABA

Hasta el 19 de junio de 2026

Curadora: María José Herrera