Nota publicada online

miércoles 20 de octubre, 2010
Córdoba, una ciudad-escenario para el arte
por Graciela Lehmann
Córdoba, una ciudad-escenario para el arte

Del 8 al 24 de octubre, la muestra internacional "Afuera. Arte en Espacios Públicos", propone hacer de la ciudad de Córdoba soporte y escenario de intervenciones artísticas y muestras contemporáneas abiertas a todo público, que invitan al diálogo y la participación activa de todos sus habitantes y visitantes

El espectáculo de los globos aerosolares de Tomás Saraceno elevándose en el aire, en la Ciudad Universitaria; un paseo matutino por un terreno baldío, devenido en un insólito paisaje agreste en pleno centro de Córdoba y abierto al público por iniciativa de la artista española Lara Almarcegui; un exótico banquete de asado con condimento thai para 250 comensales y preparado por el artista tailandés Rikrit Tiravanija en un camping cerca del Chateau Carrera; fueron sólo algunas de las escalas propuestas en un recorrido artístico que abrió la jornada inaugural de la primera edición del proyecto "Afuera. Arte en Espacios Públicos", que el Centro Cultural de España en Córdoba organiza hasta el 24 de octubre, en diferentes espacios públicos de la ciudad.
Con la nostálgica resonancia y la referencia explícita a las bienales de arte organizadas por las industrias Kaiser en la década del 60 como antecedente, el proyecto Afuera aspira a posicionar a la ciudad de Córdoba como territorio de acción, encuentro e intercambio, con el arte contemporáneo como nexo. "La idea es infiltrarse en el ritmo urbano de la ciudad a través de la mirada, la práctica y la producción de artistas contemporáneos que están habituados a tener una mirada sobre lo urbano y a plantear ciertas preguntas, reflexiones y conflictos sobre lo social", explicó Rodrigo Alonso, curador del proyecto, junto a Gerardo Mosquera.
Con una enfática exclamación que mueve a la acción, ¡Afuera! propone a los habitantes de la ciudad, los visitantes ocasionales y los turistas, una invitación a salir a la calle, recorrer y redescubrir los distintos espacios urbanos, tamizados e interpelados por la mirada y la intervención de artistas locales, nacionales e internacionales.
Planteada con una estructura múltiple, esta mega muestra se articula en cuatro capítulos: un conjunto de intervenciones urbanas a cargo de ocho artistas internacionales que trabajan sobre la ciudad reaccionando de acuerdo a sus particularidades; una serie de cuatro proyectos vinculados a aspectos sociales y culturales, planteados por artistas que participaron de un programa de residencias en la ciudad de Córdoba; una muestra en el Panal, edificio emblemático que estuvo durante muchos años abandonado; y un foro de
teóricos internacionales, entre los que estuvo presente Toni Puig Picart, abriendo el ciclo de conferencias.
Heterogénea, cosmopolita y provocadora, la agenda de actividades pensadas por los artistas invitados fue recibida con entusiasmo y curiosidad por el público especializado y los transeúntes habituales. No hubo inhibiciones para expresar risas, enojos y sorpresas, a la hora de ver instalada una insólita estatua ecuestre de un caudillo, extremadamente parecido a Chávez, en la plaza de la Independencia, obra del español Fernando Sánchez Castillo.
Igualmente activa fue la participación a la hora de votar por uno de los cinco edificios propuestos para la demolición, por el artista mexicano Gustavo Artigas- finalmente resultó seleccionada la Torre Ángela- y como continuación del proyecto, se presentará una carta a las autoridades con la petición colectiva.
A los proyectos mencionaron se suman los de Aníbal López, de Guatemala, Christian Jankowski, de Alemania y Lucas Di Pascuale, de Córdoba, el único artista local en esta sección del proyecto, que con su convocatoria "El Ciudadano", presentó una tarima rodante con micrófonos, que realizó recorridos por el centro de la ciudad, con escalas en ciertos puntos para que la gante se expresara, hiciera lecturas, distribución de textos, presentaciones de música y canto.

Un panal de ideas
¿Cuál es el espacio del arte? Un antiguo edificio abandonado, que no fue pensado como espacio de exhibición y que fue usado con diferentes funciones, puede ofrecer el territorio ideal para que arte contemporáneo se filtre en sus recovecos y dialogue con todo lo que su arquitectura representa.
Recorrer ese lugar que convoca una época pasada, entrega una fisonomía transitoria a través de expresiones creativas ligadas a la tecnología, el video y las instalaciones, y plantea una reflexión sobre su futuro, resulta una experiencia única, como visitar un fascinante limbo, un "no lugar", en el que las posibilidades creativas son tan inagotables como la imaginación de los artistas, aunque su permanencia sea temporal y efímera.
Por estos días, como sucediera con emblemáticos edificios de Buenos Aires en las ediciones de Estudio Abierto, El Panal, ubicado en la peatonal Rivera Indarte, en pleno centro de Córdoba se convirtió en el epicentro del festival Afuera, con una invitación irresistible. Este suntuoso edificio de 1889, en el que originalmente una sociedad de amigos organizaba reuniones políticas y matizaban sus encuentros con un refresco compuesto por hielo y panales (de allí su nombre), se transformó por iniciativa del Centro
Cultural de España en Córdoba, en uno de los puntos neurálgicos para el encuentro de artistas y visitantes.
Tras años de abandono, los cordobeses pudieron entrar y recorrer 28 de sus salas intervenidas por artistas locales e internacionales de la talla de Anthony Muntadas, Oscar Muñoz, Carlos Amorales, Charly Nijensohn, Hugo Aveta, Carlota Beltrame, Daniel Joglar, Dolores Cáceres, Julian D'Angiolillo, Milena Bonilla, Sandro Pereira y Yamil Burguener, entre muchos otros. Devenido en una intervención en espacio público, el Panal abrió sus puertas el 8 de octubre.
Con la fascinación, la curiosidad y la sorpresa que implica adentrarse en un edificio abandonado, los visitantes pudieron transitar salas de techos altísimos, corredores con pintura descascarada y escaleras desgastadas, pero habitadas por voces, imágenes, instalaciones y videos elaborados por prestigiosos creadores. Así, con El Panal como melancólica metáfora del paso del tiempo como escenario, las obras de los artistas invitados dialogaron con el espacio proponiendo reflexiones sobre la memoria, el abandono, la soledad, la resistencia, la historia y la decadencia.
"La reapertura del Panal no es sólo un acontecimiento ligado a la especificidad de ¡Afuera!, sino un hecho que encontrará eco en el sentimiento de los cordobeses y que sabrá proyectarse más allá de la coyuntura del suceso estético", señaló Rodrigo Alonso. ¿Cuál será el futuro de este notable edificio una vez finalizada la muestra? El tiempo lo dirá. Y
ante esa incertidumbre, o ante la certeza de saber que al menos el Panal, nunca será como en el momento irrepetible de esta visita, durante la inauguración, muchas personas posaron risueñas debajo de la fotografía de un enorme cartel con el nombre de la localidad de Quisquizacate, un suburbio del barrio de Arguello en la ciudad de Córdoba. La imagen fue presentada por el artista Patricio Larrambebere como parte de su proyecto de recuperación de antiguas fotos de veraneo, donde el ³he estado aquí² queda gráficamente documentado. Para los visitantes fue su modo de "registrar" su pasaje por ese "no lugar" único e irrepetible.
¡Afuera! Arte en Espacios Públicos es un proyecto del Centro Cultural España Córdoba curado por Gerardo Mosquera y Rodrigo Alonso que, del 8 al 24 de octubre
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Programación completa en
www.ccec.org.ar