Nota publicada online

martes 6 de abril, 2021
Celeste Rojas Mugica
El arte en búsqueda de la memoria
por María Carolina Baulo
Celeste Rojas Mugica

La actual muestra en Rolf Art, curada por Florencia Battiti, se trata de un ensayo crítico-poético que busca interpelar una topografía improbable e imposible, consciente de que no existe memoria sin imágenes y de que son las imágenes, en dialéctica con las palabras, las que construyen sentidos para los acontecimientos.

Si en algún momento pensamos que las imágenes son inocentes, el proyecto de investigación de la artista chilena Celeste Rojas Mugica, da claras cuentas de que cada imagen que el hombre produce es portadora de una cantidad de significados que lejos están de hacerlas imparciales. El punto de partida para esta investigación -desarrollada entre 2017 y 2020- es la aparición de una misteriosa silueta de 2000 metros de longitud “grabada” en las montañas desérticas chilenas.

Vista de sala

Todo comienza en 2011 cuando una dirigente de la Agrupación de Ejecutados Políticos de Calama, Chile, recibe de manera anónima la fotografía satelital de un enorme cuchillo corvo trazado sobre el Desierto de Atacama. Acompañada por los números 73 y 78 y una circunferencia perfecta, el cuchillo, emblema nacional de las Fuerzas Armadas de Chile desde la Guerra del Pacífico (finales del siglo XIX), elemento de tortura y ejecución de personas, se aferra a la roca como testimonio del horror, como registro de un plan siniestro articulado como un reloj suizo, para aniquilar y desaparecer personas; ejemplo de ello son operaciones como la “Caravana de la muerte” o  “Retiro de televisores”, seguramente parte de las varias situaciones a las cuales aluden las referencias numéricas.

Artista chilena cuya familia transita la experiencia de la dictadura y el exilio, Celeste Rojas Mugica continua en Ejercicios de aridez una búsqueda sostenida en el tiempo donde explora los entrecruzamientos entre la memoria, el arte y las imágenes en el marco de la historia Latinoamericana. Curada por Florencia Battiti, la muestra se propone desplegar un corpus de trabajos que exceden la propuesta expositiva convencional y se expande en 3 partes: presentación en sala, plataforma virtual y una publicación impresa. Con el objetivo de producir a partir de las memorias colectivas de la violencia política, Battiti nos habla de una “política de montaje” donde conviven fotografías, material de archivo y videoinstalaciones que reflexionan en torno al paisaje de Atacama con toda la carga política que dicho lugar conlleva. Ejercicios de aridez, dice la curadora, es “un ensayo crítico-poético que busca interpelar una topografía improbable e imposible, consciente de que no existe memoria sin imágenes y de que son las imágenes, en dialéctica con las palabras, las que construyen sentidos para los acontecimientos”.

Conversando con la artista, me cuenta su trabajo comienza con capturas de imágenes satelitales y material de archivo hasta que en 2018 puede ir a la localización y sumar sus propias fotografías donde se registran, por ejemplo, situaciones de exhumación de cuerpos donde aparecen los tajos en las ropas de las víctimas producidos por el cuchillo corvo, evidenciando así su uso para la aniquilación de personas. Una videoinstalación reproduce en código Morse un texto poético de Martín Cinzano, una suerte de latidos in situ donde por momentos se pueden leer fragmentos del poema donde se hace alusión a la geografía chilena y su relación similar en su longitudinal con la del cuchillo y la construcción de un emblema nacional que llega hasta las instancias de la escolaridad. Un latir silencioso en medio de la nada que bajo una propuesta que apunta a lo polisémico, logra que la artista otorgue voz a ese registro indeleble de la capacidad del ser humano para generar memoria sobre momentos históricos, en este caso siniestros. Queda planteada la pregunta sobre la autoría de la imagen, aunque a todas luces pareciera ser claro que sea en tono de amedrentamiento o de “confesión”, fueron los victimarios quienes dejaron allí la estela eterna de sus acciones.

Las imágenes no son inocentes y son políticas, siempre. Ejercicios de aridez da cuenta de ese poder inherente a la imagen, reconoce en ella todo un trasfondo que va más allá de un accionar político militar en el tiempo sino que implica dejar inmortalizado un modo de entender el mundo y las relaciones que se dan entre quienes lo habitamos. Una forma de imponer saberes, conductas y formas de pensar. Pero no son las únicas formas y la distancia histórica y las reflexiones en torno a ellas, permiten repensar su carga simbólica y el valor que les atribuimos. Y de eso se trata esta propuesta, de producir sentido a partir de la observación, la reflexión y la asimilación de una historia propia, por dolorosa que sea,  para ponerla comprenderla, construir identidad y porqué no, cambiarla.  

 

sobrevuelo corvo from Celeste Rojas Mugica on Vimeo.