23 abril 2019

Nota publicada online

martes 2 de abril, 2019
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Casi Humanos
El arte y sus bordes
por Americo Castilla

Dos de los museos más convocantes de Paris, el Museo de Arte Moderno de la ciudad y el Centro Pompidou, interrogan las bases conscientes de la creación visual y extienden la pregunta al público.

La Fábrica de lo Viviente, en el Pompidou, nucleó a biólogos, diseñadores, arquitectos y artistas en la tarea de transformación de lo vivo por medio de biotecnologías de asombrosa apariencia artística.

Talleres en el foyer central del Centro Pompidou, en los que ingenieros, artistas, biólogos y arquitectos trabajan con el público en la creación de formas bio-digitales.

Vista de sala y Sillón de cristales en constante modificación

En el Museo de Arte Moderno de la ciudad de Paris, Thomas Houseago, artista británico residente en Los Angeles, propone una exposición monumental que dialoga con la propia arquitectura de las salas de la Avenida Wilson, sus relieves, monumentos, y en especial con la luz natural y nubosa de Paris que impone un clima ritual de recogimiento.

Hombre Caminando, 1995. Thomas Houseago, durante la inauguración.

El dramatismo de las esculturas, las pinturas negras y la reproducción física de su taller a escala natural, donde el artista se envuelve en barro, componen un escenario que Thomas denomina como Casi Humanoy nos vuelve a las preguntas de lo inconsciente y neurológicamente complejo del trabajo del artista.

Las obras están en ese punto del proceso de construcción que devela las entrañas de la materia en su dilema por volverse forma.

Reproducción del taller del artista donde ocurren performances a lo largo de la exposición

 

Américo Castilla, Paris marzo 2019