Nota publicada online
La Galería Alejandro Faggioni Estudio de Arte ha inaugurado la exposición Boceto y Obra en la que se presentan ejemplos representantes de los procesos creativos de catorce grandes maestras y maestros del arte rioplatense.
Desde fines del año 1989, la Galería Alejandro Faggioni Estudio de Arte, espacio situado en el quinto piso de un bello edificio del pasaje Sargento Cabral en el barrio de Retiro, ha venido realizando muestras de grandes personalidades del arte moderno y contemporáneo argentino y también de extranjeros que se sienten próximos, poniendo, desde entonces, un especial énfasis en exposiciones que tratan temas específicos, tanto allí como en las ya numerosas ferias en las que ha participado. Debido a sus características arquitectónicas, la galería permite, por una parte, mostrar trabajos de mediana o pequeña dimensión aunque lejos esto de ser una contrariedad, puede significar una vía directa al contacto, en muchas ocasiones de grandes y sorpresivos hallazgos, y en segunda instancia, consigue que el visitante, al recorrer las obras, logre un tipo de conexión, de intimidad con ellas, poco frecuentes.
En la presente oportunidad, el tema en el que se concentra esta exhibición, habilita la consideración y el reconocimiento de dos caras del proceso de creación artística que consisten en una primera y provisoria manifestación de una idea y su posterior desarrollo y concreción material. Lejos del cliché que señala la idea de una parálisis psicológica del artista ante el papel o la tela en blanco, aquello a lo que se enfrenta realmente es a todo lo que ya se encuentra producido a lo largo de años de historia. El boceto entonces, podría ser una apertura, una primera inscripción que interfiera esa inercia pero al mismo tiempo arroja una cantidad muy interesante de otros interrogantes como los que presenta el texto que acompaña a Boceto y Obra: ¿es un boceto una conversación consigo mismo?, ¿es dialogar o confirmar?, ¿es identificar líneas rectoras?, ¿es un divagar frente a una forma posible? Y finalmente: ¿cuál es la tensión que se establece entre el boceto y la obra?, ¿es la obra definitiva también un boceto?
El itinerario propuesto en esta muestra es ecléctico y equilibrado. En él se pueden encontrar artistas pertenecientes a diferentes generaciones y tendencias. Al comienzo, se pueden observar dos piezas de Alfredo Hlito (1923-1993). realizadas poco antes de su fallecimiento. Se trata de un dibujo sobre papel y de Cíclope (1992), una pintura en acrílico. Es factible detectar entre ellas las diferencias formales, el ritmo de producción y las sustracciones que quedaron en el camino como si de un ejercicio lúdico se tratara. Les siguen, a estas, un óleo y su correspondiente ensayo previo del rosarino Eduardo Serón (1930-2021), artista pionero del Arte Concreto en su provincia. Tanto en la verticalidad de la pintura como en su reducido antecesor se combinan el riguroso orden geométrico y el estudio obstinado del color.
Dando continuidad a estas composiciones, se luce en la sala un óleo de la artista salteña, María Martorell (1909-2010), Bion Bion II (1973), donde se destacan sus siempre identificables bandas ondulantes de color; en este caso, delimitadas por un eje que provoca en la mirada un efecto vibratil. En lugar del boceto, titulado Bion I (1973), aclara la galería, se exhibe en su lugar una fotografía del mismo. En diagonal a estas piezas, se ubican otras dos pertenecientes a Carmelo Arden Quin (1913-2010), que representan dignamente la cuota uruguaya de la exposición. Se trata de un pequeño dibujo del año 1993 y su heredero, un acrílico sobre pvc espumado del 2004. Ambos monocromáticos y sin título. De la idea plasmada en forma bidimensional, se puede apreciar su desarrollo hacia un objeto poligonal. Próximo a ellas, se encuentran dos estampas confeccionadas por Monocopia B.A del presente año en las que se pueden ver progresiones geométrico cromáticas a partir del azul y el rojo.
Frente a estas últimas, se han puesto en valor y como si se tratara de un juego donde contrastan un negativo y su positivo, dos aportes de Manuel Espinosa (1912-2006), El primero no fechado, etéreo en sus líneas y en sus formas cuadrangulares; el segundo, un óleo de 1958, donde se observa transpuesto y complejizado el ensayo previo, bajo un sistema de ordenamiento preciso que incluye repeticiones, efectos de relieve y una paleta monocorde restringida al dominio del marrón y una nota disonante verde. Espinosa también tiene participación en otro sector de la galería con un óleo sobre cartón que data de 1971 y de un acrílico titulado Gymnopedies IV (1973). Si bien ambos son distinguibles por sus ilusiones cinéticas y la apelación a una composición seriada con superposiciones y transparencias, el uso del color, la disposición del marco y la indudable referencia al músico Erik Satie (1866-1925), hacen de la pintura en acrílico un objeto privilegiado de atención. Miguel Angel Vidal (1928-2009), uno de los fundadores del Arte Generativo junto a Eduardo Mac Entyre, es otro de los grandes maestros históricos presentes en Boceto y Obra. Del año 1966, es su estudio para la Pirámide generativa (1967). En él se despliegan diferentes vistas del objeto y tentativos apuntes espontáneos; todo un pensamiento en acción. En cambio, la obra palpable, tridimensional, es el acabado compacto del proceso, su racionalización final.
Representantes de generaciones más jóvenes también se hallan aquí. Una de ellas es María Marta Pichel (n. 1966) que presenta Mensaje oculto (2025). Tanto en la versión preliminar como en la final de estos “mensajes” predominan las circunferencias. Estas figuras suelen ser sus predilectas y se presentan en forma reiterada en su producción. Acá las ha trabajado bajo la forma de anillos, a veces con vacíos que resultan focos de concentración y con gran riqueza de colores, incluso con discontinuidades o cruces con otras figuras geométricas. Otro elemento que resalta es el texto manuscrito, visible en ciertas zonas, cubierto en otras, dejando sentidos inconclusos, opacados. De Federico Hurtado (n.1961), se enseñan sus variaciones de la Serie proyecto cumbia (2019), en las cuales se percibe su inclinación por un tipo de elaboración cercana a lo artesanal que se centra en el collage. El grabado también tiene su lugar de la mano de Angú Vazquez (n.1940), con la obra Pleamar (2009), con su correspondiente dibujo original.
El silencio, la introspección y la belleza de un paisaje no convencional impera en las dos versiones de Grotta (2026), de Alejandro Parisi (n.1966), pintor y dibujante ítalo-argentino. En ellas es posible apreciar un delicado tratamiento de las variaciones tonales y de la luz que hacen oscilar a estas visiones entre la figuración y la abstracción. Cercanas a ellas se localizan Anillo primario (2016), y su estudio preliminar también del mismo año, obras de Eduardo Ruíz (n.1958). Esta y aquella realizadas en acrílico sobre tela, exhiben un juego perceptivo que tensiona un círculo fragmentado de colores planos sobre fondo blanco. En diagonal a estas se encuentran las piezas de Lucía Torres (n.1957). El dibujo original muestra los postulados que lo convierten en un diseño, mientras que Vida II (2018), es directamente su concreción. Imágenes traslúcidas superpuestas de una antigua estación ferroviaria y un texto manuscrito parecen remitirse a un caudal afectivo de recuerdos. Gran atractivo son capaces de generar siempre las obras Raquel Forner (1902-1988), una de las artistas mujeres más relevantes de la historia del arte argentino. En esta oportunidad, la atención la crean una témpera y un óleo titulados Rehén, una y otra del año 1984. En ellas se ven dos figuras con rasgos antropomófricos tratadas como formas cerradas envueltas por resonantes masas de color.
Con seguridad, las preguntas planteadas por Boceto y Obra no se clausurarán al final de su recorrido sino que continuarán resonando en el interior de cada uno de sus visitantes. El acceso a los estudios previos de las obras, más que un motivo de curiosidad, puede significar una posibilidad para descubrir otros aspectos considerados por las y los artistas que permanecían ocultos. Tenerlos presentes sirve para comprender mejor sus trayectorias.
Boceto y Obra
Hasta el12 de Junio de 2026
Alejandro Faggioni-ESTUDIO DE ARTE
Sargento Cabral 881 5º “K” - CABA
Horarios de visita: lunes a jueves de 14 a 20 hs