Nota publicada online

miércoles 21 de abril, 2021
"Babel" de Alvaro Montañes
Más allá de la pintura
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
"Babel" de Alvaro Montañes

Alvaro Montañés es pintor. Lo es y lo siente desde que cursaba la carrera de arquitectura en su Montevideo natal; desde entonces, dedica su vida a la pintura. Se formó con Guillermo Fernández en el taller de los discípulos de Torres García- Ribeiro y Fernández. Allí aprendió la técnica del dibujo, el manejo del color y las formas, las bases del constructivismo, pero, sobre todo, el respeto por el trabajo, el amor por el oficio y el entusiasmo que nace de la creación artística.

Alvaro Montañes en su estudio, 2020

Conoció a Adolfo Nigro quien le organizó su primera muestra en Buenos Aires en la galería “Márgenes”, era el año 1992. Luego vivió dos años en Santiago de Chile; y mas tarde se trasladó a Buenos Aires -al barrio de Belgrano- porque “el Río de la Plata favorece lo artístico”. Formó su familia y fundó su escuela, para dedicarse exclusivamente a la pintura. Su técnica preferida es el collage y construye su obra a partir de texturas que él mismo prepara con tintas, témperas, pinturas metálicas y lacas. Después vendrá la forma, la selección y el ensamblaje.

En el 2020, sucedió lo inesperado: llegó el covid y tiró abajo todas nuestras estructuras; el mundo cambió y también nuestras percepciones. Así nació “Babel”, una serie que trabajó durante el confinamiento, “todo el día, todos los días”. Dejó la pintura y se volcó al material, en este caso al foarmboard: blanco y concreto. Un material que se deja cortar. Practicando recortes sobre este material -a su vez soporte-, y superponiendo capa sobra capa, “blanco sobre blanco”, también dejó el plano. Ciertos entrecruzamientos generaron movimientos activándose en la superficie de la obra como una experiencia óptico-cinética. Aparecen así efectos dinámicos con múltiples combinaciones y diferentes formas que “cobran vida” según la luz que se refleja en ellas.

Alvaro Montañés, en esta nueva etapa de su carrera, necesitó encontrar algo más allá de la pintura. Y lo encontró en su “Babel”, una obra que se conecta, y nos conecta, con la propia profundidad revelando la pureza, el silencio, la paz, lo místico y lo absoluto, como una respuesta a estos tiempos de incertidumbre que nos tocan como especie humana.