Nota publicada online

lunes 1 de diciembre, 2014
Antonio Berni
Juanito y Ramona
Costa Peuser, Marcela
por Marcela Costa Peuser
Antonio Berni

La muestra que se exhibe en Malba, recibió mas de 100.000 visitantes se extiende hasta el domingo 1 de marzo.

Curada por Mari Carmen Ramírez y Marcelo Pacheco, la muestra “Antonio Berni: Juanito y Ramona”que hoy puede visitarse en Malba, se exhibió en 2013 en el Museum of Fine Arts, de Houston, en el marco de un convenio de intercambio firmado en 2005 entre las dos instituciones.

Se exhiben 150 obras -entre pinturas, ensamblajes, objetos, grabados, tacos de xilografías y bocetos-, algunas procedentes de Bélgica, creadas por Berni en el período 1956-1978. 

Antonio Berni (1905–1981), es uno de los grandes artistas latinoamericanos del siglo
XX que supo actualizarse, manteniéndose vigente por varias décadas
con una obra que
retrata la realidad política y social argentina de su tiempo.

Juanito Laguna y Ramona Montiel conforman las series más conocidas de Berni, que recrean la crónica de un tiempo turbulento en la Argentina, a través de ensamblajes, objetos polimatéricos y xylo-collage-relieves, para los que utilizó deshechos industriales, monedas, encajes, hueveras y cartones. Esas obras constituyen una de las propuestas artísticas más innovadoras de la época. Entre 1960 y 1978, Berni realizó más de 250 trabajos sobre Juanito y Ramona.

“En los Estados Unidos, el arte de Berni, casi en su totalidad, ha sido un área exclusiva de académicos y curadores”, explicó Mari Carmen Ramírez, agregando “es por esto que la estrategia curatorial fue mostrar al público de Houston el genio creativo del artista a través de sus personajes y así posicionarlo.”

Si bien se trata de la misma muestra, quienes la visitaron sostienen que en Malba es aún mas impactante. Además, aquí se exhiben por primera vez obras que nunca se habían visto, ya que aparecieron en Bélgica durante la investigación.

La muestra, organizada en grupos temáticos, comienza con una obra informalista muy matérica, para continuar con una serie de ensamblajes que recorre la vida de Juanito, este hijo de campesinos inmigrantes que busca en la ciudad una vida mejor, pero termina en una villa miseria. Su mundo está hecho de retazos de tela, hojas de metal, latas aplastadas, contenedores plásticos, maderas, desechos industriales, cartones y chatarra, que Berni ensambla magistralmente en construcciones monumentales.

   

El siguiente núcleo exhibe xylo-collages, varios de ellos con sus tacos intervenidos con piezas industriales de deshecho, que luego entintaba para imprimir la imagen sobre el papel. Realizados en 1962, obtuvo el Gran Premio de dibujo y grabado en la Bienal de Venecia del mismo año.

Custodiada por dos de sus “monstruos”, se destaca sobre una pared roja “..”, monumental obra que da cuenta de sus experimentaciones con materiales cada vez mas voluminosos. Berni se nutrió del intercambio con los jóvenes y sus monstruos tienen un claro paralelo con los monstruos de Jorge de la Vega.

   

En el último núcleo de esta sala se exhibe “La gran tentación”, realizada en París entre 1963 y 1964. Quizá una de la obras más emblemáticas de la época, que muestra la fuerte crítica de Berni hacia la sociedad de consumo. Enfrente, una serie de pinturas caricaturizan a los “generales y poderosos amigos de Ramona”, cuyo detalle debemos observar con detenimiento: nada está allí por azar, un general luce una medalla que no es otra cosa que una tapita de “Coca Cola” y otro se parece demasiado a una gallina. Distintas maneras de retratar la corrupción del poder.

   

La sala del primer piso está íntegramente dedicada a Ramona, personaje que Berni desarrolló cuando vivía y trabajaba en París, a comienzos de los 60. Ramona es una mujer joven, de origen modesto, que se prostituye para acceder a la poderosa elite, social y política. Berni recorrió los mercados de pulgas y las casas de antigüedades de París buscando ropas, retazos de encaje y macramé, que utilizó para vestirla. Allí se exhibe “Ramona bebé” y “La apoteósis de Ramona” -dos de las obras que un coleccionista belga compró al artista en su taller parisino y que ahora fueron encontradas-, junto a “Voracidad” -el monstruo que aparece en las peores pesadillas de Ramona- enteramente realizado con sellos, bolígrafos y otros desechos de artículos de oficina. Rodeando esas obras, una serie de xilo-collages-relieve muestra su interés en lograr volúmenes de gran profundidad, utilizando una técnica sólo experimentada por el artista.

Finalmente, en la sala del subsuelo se exhiben importantes ensamblajes de Juanito remontando un barrilete, jugando, nadando en una laguna con su perro y dormido con un camión de juguete y un libro de Historia del Arte entre sus manos. En estas obras abundan las referencias surrealistas que trasmiten una fuerte preocupación por el medio ambiente, aunque en todas ellas se intuye su optimismo por un futuro mejor.

 
     

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