Nota publicada online

jueves 25 de junio, 2020
Antonio Villa y Martín Fernández:
"Creemos que es ventajoso poder ver desde la quietud el proyecto"
Antonio Villa y Martín Fernández
Antonio Villa y Martín Fernández

Constitución es un proyecto de los artistas Antonio Villa y Martín Fernández, inaugurado en noviembre de 2017, enfocado en generar situaciones de contacto y visibilidad para artistas contemporáneos. Desde nuestra inauguración y durante el 2018 estuvimos ubicados en un sótano en el barrio de San Cristóbal, sobre la calle que nos da nombre. Actualmente, mudados al corazón de La Boca, la casona estilo genovés funciona como galería y hogar. Las activaciones de las exhibiciones están vinculadas a la literatura, particularmente a la poesía y la dramaturgia contemporánea. 

Desde Arte Online convocamos a sus directores para reflexionar sobre este momento especial que vive el mundo afectándonos a todos por igual y, en el día después, cuando volvamos a cierta “normalidad”.

Las primeras semanas fueron algo ruidosas para todos. Salimos en tropel al mundo digital con algo de desorden y aturdidos por la situación. En ese momento decidimos continuar con nuestro trabajo de manera remota, pero no teníamos muy claro de qué se trataba - si bien el galerismo siempre implica mucha comunicación virtual y circulación de información por esos medios -. Luego empezamos a organizar mejor hacia adentro la galería y a tratar de diseñar algunas estrategias más específicas de trabajo, que implicaron un reordenamiento general y que nos posibilitaron ocuparnos de cuestiones que, en el cotidiano, era más dificil encontrarles un espacio para hacerlas: mejorar las catalogaciones, reformular el sitio web, etc.

Otro eje central fue garantizar a nuestros artistas determinadas condiciones de sostenibilidad, a sabiendas de que se venía un período largo de quietud. Entonces reformulamos acuerdos y definimos algunas pautas comunes. Somos un staff chico (diez artistas, que nos incluye a nosotros dos), y eso fue una ventaja.

Hace dos semanas sacamos un E-SHOP como alternativa de circulación y plataforma para poder acercarnos a nuevos públicos, se trata de un catálogo especial de obras en pequeño y mediano formato, realizadas por los artistas en este contexto y pensadas específicamente para esa plataforma, con precios accesibles, en pesos y financiables. La idea es poder llegar a quienes tienen la posibilidad de comprar una obra, pero no manejan grandes montos, o no piensan en coleccionismo o cómo coleccionistas.

Este segundo semestre estimamos que, con la coordinación de la Cámara de Galerías – Meridiano – se trabajará en estrategias en conjunto para generar espacios de intercambio. Una buena fue sumarnos todas las galerías de la cámara a Artsy, que es una plataforma que está propiciando circulación. No creemos que ya, en esta instancia tan compleja y pasado tanto tiempo de cuarentena, sea posible pensar estrategias solos. Si pensamos colegiadamente vamos a tener resultados mejores y más interesantes que además nos permitan sostener nuestro ecosistema artístico.

Respecto a la vuelta a la normalidad, o al contacto físico real, nosotros tenemos la característica de ser una casa galería, con lo que hay algo de nuestra dinámica que nos viene a favor. En general, exceptuando claro las inauguraciones, las visitas aquí son muy personales, y no se alejan mucho de visitar una casa cualquiera, con lo que los cuidados son fáciles de implementar, y la dinámica persona a persona nos es familiar y, de hecho, nos funciona mucho mejor que los eventos masivos. Concretamente pensamos sostener “Limón”, la exhibición individual de Alfredo Dufour, que no llegamos a inaugurar y que hemos trabajado mediante visitas virtuales. Creemos importante que tenga su instancia presencial, y sabemos que va a llevar tiempo -por la dinámica de visitas por goteo-. Nuestra programación del año fue levantada completa y estimamos poder inaugurar una nueva exhibición recién hacia final del año, con el verano más avanzado.

¿Cómo les resultó la experiencia en ferias online como arteBA/ Artsy?

La experiencia arteBA Artsy fue positiva, y en general conversando con otros colegas de galerías jóvenes, la experiencia fue similar. Claro que no tiene ningún tipo de posibilidad de ser comparado, en términos de visibilidad y ventas, con la instancia en vivo, pero funcionó mucho mejor de lo que esperábamos. En ese sentido creemos que arteBA tomó decisiones acertadas: con celeridad reformularon la feria y se apoyaron en una platafoma internacional, y además reintegraron el 100% del dinero de los stands, que eso para espacios pequeños como el nuestro es muchísimo.

Por supuesto que el saldo positivo, para quienes hemos tenido la posibilidad de pasar esta cuarentena en nuestras casas, cómodos y con muchas cosas resueltas, es haber podido revisar pendientes, un poco en la línea de lo que comentábamos antes: hemos mejorado nuestro archivo, hecho arreglos edilicios, reorganizado la trastienda, etc. Nos afirmó también en una tarea y en un equipo de gente, creemos que es ventajoso poder ver desde la quietud el proyecto, cosa que no sucedería de otra manera, porque siempre estás trabajando para lo que sea que tu agenda te ponga enfrente.