Nota publicada online

jueves 22 de noviembre, 2018
Antonia Guzmán
Levitar en Otto Galería
por Giancarlo Puppo, en colaboración con Belén Gonzalez
Antonia Guzmán

Ultimos días para visitar la muestra de Antonia Guzmán - de las series Levitar y Herida- en OTTO Galería. Cuando la serie Levitar propone sobrevolar la adversidad, Herida desgarra y lastima la superficie con el buril evitando la mirada indiferente, adentrándose en el dolor pero sin violentar la mirada; su enfoque busca la empatía y no la distancia.

Antonia Guzmán, pintora. ¿Pintora o buscadora?
Antonia siempre fue vital, entusiasmada, desbordante.
¿Nos sorprende que nos entregue ahora obras diferentes? Me inclino a pensar que ha decidido decirnos: lo que hice está hecho y ya es hora de cambiar.
Está en la etapa del replanteo, de la meditación, de la búsqueda. Mesurado el color que va tanteando con el pié, buscando nuevas secuencias, como si seleccionara telas de colores para ir combinando tintes. Aproximaciones y un equilibrio nuevo, que sin desdecir sus vivos colores de antaño, se toma un respiro de ellos.

Busca otro equilibrio en el canto de la geometría que se parece a veces (¿A veces? ¡A veces muchas!) a algunas arquitecturas.
Está buscando, no quiere repetirse. Razón por la cual decide volcarse a un tiempo, al blanco y al azul tan texturados, en la agresión al papel, que devela intenciones menos pacíficas que la tranquilizante geometría.
Algunos pensarán que hay un corte abrupto entre la Antonia de antes y la de ahora. Creo que es erróneo, que su cambio es coherente y se veía en las obras enviadas a The Americas Collection, hace ya un tiempo. Aunque nos sorprenda.
Hablamos de Josef Albers en la Galería, pero yo veo más a Kandinsky que, sin intención ofensiva, al paladín del cuadrado. Puede haber existido un detonante Albers, pero siguen siendo variaciones geométricas de Antonia Guzmán, con colores y acercamientos que nunca hubiera utilizado aquél. Y no hay muchas dudas, nunca Albers hubiera agredido los papeles con la furia de Antonia como Antonia lo hizo. Y de haberlo hecho, seguramente en una soirée con exceso de alcohol, se hubiera avergonzado y los hubiese destruido.

Serie Heridas

En esta muestra, hay mucho coraje, coraje por cambiar y renovar. Y una cándida respuesta en emular lo que una niña de 6 años, increpada por padres y hermanos,
Que le reprochaban: ¡No puedes ser de River hoy y de Boca mañana!
Pero yo puedo cambiar.
¡Bien Antonia, que cambies!
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