Nota publicada online
Colección Balanz presenta “Drama” una gran muestra del artista boliviano Andrés Bedoya de Ugarte con curaduría de Juliana Fontalva. Las obras en sala, todas realizadas para la muestra son un homenaje al recuerdo de su madre, Cynthia De Ugarte De Bedoya, un vistazo a la tradición textil boliviana y un aporte valioso a la escena contemporánea. Se podrá visitar hasta enero de 2027 en Colección Balanz, Sala Nazaré, Corrientes 316, CABA con entrada libre y gratuita.
La relación de Bedoya con Balanz no es nueva. La colección permanente de la institución ya guarda en su acervo un trabajo del artista. Adquirido en una edición pasada de ArteBa, “Vestimenta” indaga la indumentaria como rescate de lo artesanal en diálogo con los lenguajes contemporáneos. La pieza marcó el inicio de una relación que tras una conversación en diciembre del año pasado se afianzó en “Drama” la muestra actual que se presenta en las salas de la Colección Balanz. Una invitación, se convirtió en el desencadenante de “Drama”. El recuerdo de su madre y su propia juventud en La Paz Bolivia, inspiró una serie de trabajos que combinan la memoria, el trabajo textil, sonoro e instalativo e invitan a enfocar la mirada y detener el paso en la factura manual y la tradición.
“Drama” lejos de ser una exhibición que se enfoca en la tragedia, la muerte o la desesperanza, quiere enfatizar el espíritu teatral de las vaporosas telas a las que su madre daba forma. Cynthia muy enfocada en la confección, la costura y el diseño de modas se propuso iniciar con su propia empresa de diseño de moda. Las telas las traía de Buenos Aires, su referente de moda. Sin embargo, en el año 1994 fallece, el proyecto queda inconcluso, sin embargo, permanece la sensibilidad con la que fue concebido, así como todo un mito familiar en torno a Buenos Aires. La oportunidad se veía clara. La invitación de Balanz hizo flotar esos recuerdos de juventud y sacó los figurines de Cynthia De Ugarte De Bedoya. La conexión familiar con Buenos Aires, así como los recuerdos de la madre ahora, dialogan con la nueva serie de obras de su hijo Andrés.
El textil y la elaboración artesanal tan característicos del trabajo de Andrés Bedoya, se hacen presentes en sala. Para el artista más que el producto final, el proceso es fundamental. La repetición de cientos de veces de piezas de Tocuyo, un lienzo crudo de algodón conforma una figura tridimensional que hace evidente la repetición, el doblez y el espacio previo a la exhibición. Asimismo, vidrio, papas secas y una pieza giratoria que hace rotar una serie de cuentas ensartadas que generan el sonido tan característico que hace un vestido de lentejuelas al moverse, son algunos de los materiales que forman parte de esta muestra.
Una cortina negra invitaba a sumergirse a otro espacio. Una pequeña calavera algo teatral daba la bienvenida. Tras las cortinas nos esperaba una instalación. En la oscuridad se vislumbraba una pantalla con una serie de fotos de imágenes que el artista ha coleccionado entre los años 2010 y 2011. Un feto de oro se encontraba suspendido del techo y su proyección se veía en la pared. El feto recordaba el origen, mientras que las fotos que transcurrían unas tras otras remitían a una colección que crecía constante y progresivamente. Génesis y desarrollo, vida y muerte estaban atravesados por un pitido constante, como si durante nuestra estadía en este espacio nuestros oídos no dejaran de sonar. La tinitus que padece el artista se convertía ahora en nuestra cotidianidad.
Resuenan en sala las tijeras que se apoyan sobre la mesa de madera. Vuelve a hacerse presente el crujido de las telas traídas de Buenos Aires, que cortaba Cynthia. Los bocetos que adornaban el mesón de su mesa de trabajo cobran una nueva vida y un nuevo significado al ser la raíz de esta muestra. La esencia del “proceso” de hacer, de confeccionar, de tejer, de fabricar que vio en su madre, ahora se hace latente en las obras que presenta en esta oportunidad. Retomar de alguna manera el proyecto que su madre dejó inconcluso y atravesarlo con la moda, la vida, la muerte, la cotidianidad y todo aquello que no vemos pero que, camina inexorablemente a nuestro lado, es parte del “Drama”.
La muestra se podrá visitar hasta enero de 2027 en la Colección Balanz, Av. Corrientes 316, planta baja (Edificio Lipsia), CABA
Horarios de visita: jueves de 14 a 18 h. Viernes y sábados de 12 a 18 h
Recorridos guiados: jueves, viernes y sábados 16 h
Entrada libre y gratuita