GRANADA GalleryGodoy Cruz 1644, PalermoHorarios y días de atención de la galería:Martes a Viernes de 15 a 19 hs. /Primer sábado de cada mes de 15 a 20 hs.

Curaduría: Eugenia Garay BasualdoOrgánica. Lo esencial y la sugerencia de la forma. El denominador común en el corpus de obras de Silvia Gai es la experimentación con lo orgánico que fluctúa entre lo humano, lo animal y lo vegetal según las variaciones de las búsquedas que la ocupen en cada momento. Se posiciona en el arte textil desde los noventa hasta la actualidad como una artista inagotable que increpa permanentemente materiales y técnicas creando métodos propios de producción que incluso trascienden al objeto - obra e involucran al emplazamiento. En esta exposición conviven dos series precisamente vinculadas desde sus diseños orgánicos. El enorme Nido[1] de la intervención Bosque mineral [2] configurado a modo de una red, que puede expandirse o encogerse de acuerdo al espacio, admite incontables aspectos. Con esta pieza Gai llega por primera vez a desarrollar una obra textil de grandes dimensiones - 400 x 200cm- siguiendo a aquellas de los cortes histológicos que realizó durante la década de 2000. Nido con doble entrada, Nido con huevo y Nido ocupado están tejidos con hilos y alambre de cobre y lurex y se asemejan a los nidos colgantes que las aves construyen en las ramas de los árboles. En estos se hace evidente la estructura protectora a modo de ambiente contenedor que alberga la vida cual útero desde la gestación y que, con la apariencia de frágiles y quietos, son hábitats resistentes y dinámicos. Flores del muro (2013) y Brotes (2006), ambos de la serie Herbarium, intervienen la pared para volverla fértil. La primera es una instalación en la que con hilos endurecidos con carbón y alambres Gai genera urdimbres para flores, tallos y hojas pero apropiándose de las fisonomías de especies vegetales y marinas. La historiadora María Laura Rosa señaló en ocasión de una muestra de esta obra que “la fertilidad de un muro brotado de pimpollos y flores se volvía ambigua por el color con que eran tratados. Como un florilegio monocromático –aquellos herbarios botánicos que, a partir del Siglo XVI, recopilaban imágenes de especies florales para que los artistas las pintaran fuera de estación– la instalación inquietaba, tensando lo bello con lo sombrío”[3]. Por otro lado, Brotes seleccionada para esta exhibición por ser paradigmática en el cuerpo de obras de esta artista, se encuentra tejida de manera extraordinaria con alambre de aluminio. En cierta manera Brotes, que si bien es una pieza que tiene más de una década, sintetiza por muchos motivos uno de los interesantes aportes de Gai al arte contemporáneo: es una escultura textil llevada a cabo con un elemento extra artístico como el alambre que debió ser tejido arduamente, al que le aplica un sentido estético inédito y que al mismo tiempo debe ser colgada. Cabe mencionar brevemente la puesta lumínica que Gai propone desde hace un tiempo para sus instalaciones con la que la proyección de las sombras de las formas orgánicas permite por un lado que cada objeto trascienda su materialidad y por otro, que el espectador pueda agudizar sus sentidos para vivenciar una experiencia cercana a la de un bosque natural. Hoy y aquí en Granada es que Orgánica podría ser una secuencia sutil de una futura antología de obras de Silvia Gai en la que conviven lo esencial y la sugerencia de la forma que está por venir.