Av. del Libertador 1473
El Museo Nacional de Bellas Artes presenta la exposición antológica “Rómulo Macciò. La pintura como destino. Obras 1960-2016”, que despliega en el Pabellón de exposiciones temporarias más de 50 trabajos del artista argentino, con curaduría de la especialista Florencia Battiti.
La muestra reúne óleos y acrílicos de gran formato, dibujos, témperas, fotografías intervenidas y pequeñas esculturas de Macciò (Buenos Aires, 1931-2016), pertenecientes al acervo del Bellas Artes y a diferentes colecciones, con un diseño expositivo a cargo del artista y arquitecto Juan José Cambre.
“La relación entre el Museo Nacional de Bellas Artes y Macciò se remonta a 1963, cuando se realizó la muestra del grupo Otra Figuración, y se prolonga hasta 2007, cuando tuvo lugar la exhibición antológica del pintor ‘Retratos y lugares’. La exposición que presentamos hoy renueva el diálogo entre la obra del maestro y la historia de la institución, con un conjunto de más de 50 obras creadas por el artista entre 1960 y 2016, año de su fallecimiento”, señala el director del Bellas Artes, Andrés Duprat.
“Este corpus revela la insistencia en el oficio pictórico y la centralidad de la figura humana, sometida a la distorsión y a la violencia de una pincelada cargada de materia. También permite advertir las paulatinas transformaciones de su poética: un conjunto de paisajes y la serie de fotografías intervenidas que desarrolló en su última etapa creativa testimonian la vitalidad de su práctica”, agrega Duprat.
“La obra de Macciò representa, acaso, una de las expresiones más potentes de la historia de nuestra pintura, capaz de interrogar la condición humana y proyectarse sobre la cultura visual contemporánea”, concluye.
Por su parte, Battiti afirma: “El derrotero de Macciò tomó impulso en una de las décadas más disruptivas: los años 60, un tiempo de rupturas formales y políticas, de experimentación y vitalidad. En ese clima, junto con Luis Felipe Noé, Ernesto Deira y Jorge De la Vega, integró el mítico grupo Otra Figuración, que apostaba por una pintura que sorteara la dicotomía imperante entre figuración y abstracción, pero que, además, habilitara tanto la indagación en los recursos propios de la pintura como en sus posibilidades narrativas”.
“A lo largo de más de cinco décadas, el artista desplegó una producción plural y en permanente transformación. En cada serie, en cada obra, moduló el registro pictórico que consideraba más adecuado para recrear su motivo”, indica la curadora.
“Sus retratos de ciudades –Roma, Venecia, Nueva York, Buenos Aires– y sus exploraciones del color y de la materia pictórica revelan a un artista que fue muchos pintores a la vez. Ciudadano del mundo y flâneur metropolitano, supo ser un testigo sensible de las ciudades en las que vivió o visitó, captando su atmósfera, su pulso, su caos o su silencio”, acota Battiti.
Además de piezas de gran formato pertenecientes al acervo institucional –como “Falsa visión” (1961) o “La momia” (1963), ganadora del Premio Internacional de Pintura del Instituto Torcuato Di Tella–, en la exposición podrán verse por primera vez un conjunto de témperas fechadas hacia 1970, adquiridas en los últimos años para la colección del Bellas Artes.
La muestra “Rómulo Macciò. La pintura como destino. Obras 1960-2016” puede visitarse desde el viernes 6 de noviembre, hasta el 14 de febrero de 2027 en el Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473, CABA.
Horarios de visita: martes a viernes, de 11 a 19.30 (último ingreso), y los sábados y domingos, de 10 a 19.30. a las 19hs
Entrada libre y gratuita.
