17 junio 2019
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Roberto Cortés

La Boca y mis monstruos
15/06/2019 - 14/07/2019

LA BOCA Y MIS MONSTRUOS

Roberto Cortés

Exposición temporaria

El Museo Benito Quinquela Martín invita a la inauguración de la exposición “La Boca y mis monstruos”, de Roberto Cortés, el próximo sábado 15 de junio a las 13 horas. 

Pararse frente a una pintura de Roberto Cortés es como sentarse en una butaca de teatro y aceptar el contrato de verosimilitud que propone el director de la obra. El telón se abre e inmediatamente accedemos a un mundo otro, onírico, mágico, casi humorístico, apoyado en una estética pop, no solo por los colores sino también por el tratamiento de estilo comic. En relación a esos tonos, Cortés admite haber elegido “los flúo de Walt Disney”, aunque algún profesor disconforme con ello le haya aconsejado usar la paleta de Miguel Victorica. Evidentemente encontró en esa diferencia el recurso para crear un sello propio, que luego consolidó con la ayuda de una pincelada movediza y una voluntad descriptiva inquebrantable.

Si bien podemos reconocer al barrio de La Boca como el escenario donde se desarrollan sus delirantes escenas, Cortés se las ingenia para presentarlo como un mundo ficticio con leyes propias, algo así como un universo paralelo donde se entrecruzan sus propios miedos, proyecciones y anhelos. Así, dentro de un mismo espacio, logra conjugar diversas temporalidades e incluso objetos o seres que provienen de diferentes lugares: elementos de la cultura de masas, personajes de ficción, artistas de otras épocas, símbolos religiosos, alusiones a pueblos originarios… Todo ello articulado por la autorreferencia, es decir, por la presencia de Cortés mismo en muchos de los cuadros.

El museo fundado por Benito Quinquela Martín se alza como referente indudable del paisaje cultural que Cortés retrata con tanta dedicación. Como una orgánica extensión de esta casa de Bellas Artes, se despliega el adoquinado de reverberantes colores, el Riachuelo (considerado una verdadera superficie de acción para las criaturas montruosas de su mente) y una nutritiva convivencia de puentes, grúas, arquitectura de conventillos, barcos del antiguo puerto y hasta el estadio del Club Boca Juniors.

Si en su infancia, Cortés adoraba jugar con plastilina, en su trayecto maduro de artista sostiene el peso volumétrico de las figuras y esa blandura que las hace tan reconocibles. Si cuando niño, completaba cuentos sin final, en su carrera profesional cultiva la potencia narrativa de sus historias visuales. Siempre en grandes composiciones y llevando al extremo las posibilidades del ícono, Cortés apela a aquel observador curioso que esté dispuesto a jugar, a develar una inmensa cantidad de señales cifradas. 

Yamila Valeiras

Curadora MBQM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ubicación