15 diciembre 2018
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Pablo Suárez

Narciso Plebeyo
22/11/2018 - 31/01/2019

Una retrospectiva de Pablo Suárez (Buenos Aires, 1937-2006), figura central y dinamizadora de la escena local a lo largo de cuatro décadas, desde los años 60 hasta los 2000. La exposición propone repensar su rol y producción en diálogo con la tradición artística y cultural de nuestro país. Reúne una selección de 100 obras, entre pinturas, dibujos, objetos y esculturas, además de materiales de archivo inéditos.

Muñecas Bravas

El proyecto hace foco en los temas que aborda Pablo Suárez y en su particular enunciación discursiva –donde prevalece "lo plebeyo"–, como la perversión de la forma y síntoma de la cultura degradada, que se espeja en su biografía desclasada. Esta inscripción personal será una invitación para analizar la mitología personal de Suárez en relación con sus imágenes y con su lugar en la historia del arte argentino, central y marginal a la vez. La exposición también destaca las influencias entre Suárez y otras generaciones, un aspecto central para entender su legado.

Pequeña sala de pinturas intimitas, un elogio a Lacámera

A lo largo de su carrera, Pablo Suárez utilizó una gran variedad de materiales, soportes y medios –especialmente la pintura, la escultura y la instalación–, estableciendo un diálogo permanente e incisivo con el mundo que lo rodeaba. Su primera exposición individual fue en 1961 en la Galería Lirolay de Buenos Aires, donde fue presentado por Alberto Greco. Durante la década del 60, se transformó en uno de los protagonistas más importantes del arte de vanguardia argentino, siendo parte de las Experiencias Visuales del Instituto Di Tella. Junto a Oscar Bony, Roberto Jacoby, Ricardo Carreira, Margarita Paksa y otros, participó en un proyecto artístico-político cuya manifestación más importante fue la obra de protesta colectiva *Tucumán Arde*, producida por artistas de Rosario y Buenos Aires.


Narciso de Mataderos

En la década de 1980 formó parte de los grupos Nueva Imagen y Periferia; y en la de 1990 ejerció una gran influencia en los artistas vinculados al Centro Cultural Rojas y al Taller de Barracas, donde se desempeñó como docente junto con Luis F. Benedit. En 1987 obtuvo el Premio Gunther de Pintura, y en 1992 el Diploma al Mérito del Premio Konex por sus propuestas en el campo de las artes visuales. En 1999 también se le otorgó el Premio Costantini. En el año 2000 se radicó en Colonia del Sacramento, Uruguay. Murió en Buenos Aires a los sesenta y nueve años.


Ubicación