Viamonte 525
Las obras de Leo Damonte reúnen objetos atravesados por una extraña suspensión. Cadenas plásticas, juguetes, recipientes, panderetas y ornamentos aparecen desplazados de circuitos reconocibles y organizados en meticulosas composiciones atravesadas por destellos luminosos. Cada elemento conserva la intensidad de su forma, su brillo o su textura, aunque tanto su pasado como su función quedan en pausa. Y, sin embargo, todo resulta tan cercano que pareciera imposible dejar de pensar que remiten a algo que conocemos.
En estas piezas, la acumulación y la repetición producen un ritmo cercano al de una escritura material. Los objetos funcionan como unidades visuales autónomas, pero se enlazan generando una tensión a partir de los excesos: lo decorativo, la fragilidad y también la resistencia; el juego y el control. Aparece además una idea de falso lujo, como si asistiéramos a un decorado teatral.
Algunos materiales activan asociaciones inmediatas que, a su vez, son cuestionadas. La cadena remite a fuerza, peso o sujeción, pero aquí aparece realizada en plástico: ligera y flexible. La pandereta conserva la promesa del sonido, aunque permanece inmóvil y muda. Esa distancia entre apariencia y comportamiento genera una sensación persistente de extrañamiento.
El tiempo de las cosas propone habitar ese intervalo: un tiempo donde los objetos abandonan la historia y su utilidad y, sin embargo, persiste un clima de fiesta; una fiesta a punto de iniciarse o de extinguirse.
Curador: Fernando Farina
La muestra se podrá visitar desde el 24 de junio en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA.
Horarios de visita: miércoles a domingo, de 14 a 21 h
Entrada libre y gratuita.