UNGALLERY
Ministro Brin 1335
CABA
Jorge Miño presenta "Antes de cerrar mis ojos", su tercera muestra individual en Ungallery. La exhibición, curada por Alberto Rios de la Rosa, se articula en dos partes: una instalación con 18 obras de su última producción (Sala1) y "La densidad del peso", un políptico compuesto por 30 piezas.
Antes de cerrar mis ojos
Hacia 1827, Nicéphore Niépce colocó una cámara en la ventana de su casa de Le Gras y expuso una placa de peltre durante horas, quizá días. El resultado, la fotografía de cámara más antigua que se conserva, muestra tejados y muros que el sol ilumina en sus dos costados, porque la placa acumuló un recorrido diurno completo. La fotografía nació mirando a la arquitectura, y encontró en la quietud de los edificios la duración que necesitaba para fijar una imagen. La muestra Antes de cerrar mis ojos reúne la serie que Jorge Miño (Corrientes, 1973) desarrolló en los últimos meses en la que regresa a ese pacto fundacional entre la estructura, la luz y el tiempo para invertirlo.
Como doble gesto de homenaje y despedida tras la muerte de su padre, arquitecto y fotógrafo, Miño sintetiza esta serie en la confluencia de memoria, tiempo y supervivencia. A partir de una exploración con los filtros originales de la Hasselblad paterna, el autor extrapola sus veladuras y desenfoques a una escala monumental, convirtiéndolos en el principio estructurador del espacio que hoy habita la sala. Emulando el gesto íntimo de Roland Barthes en La Chambre Claire (Camera Lucida), Miño resguarda el rostro paterno y subvierte la certeza fotográfica del "esto ha sido". En su obra, la experiencia de haber estado frente al edificio sobrevive a la disolución de su propia silueta. Escaleras y fachadas se desvanecen como recuerdos borrosos para recomponerse en escenas inéditas, donde la arquitectura muta a estructura interna, desplegando una abstracción infinita construida a partir de su geometría.
Una estructura de marcos rectangulares sostiene toda la exposición y hace del dispositivo de exhibición un argumento. Sus módulos llevan la lógica del bastidor a escala arquitectónica, y el soporte de la imagen pasa a ser el espacio que la contiene. Cada marco repite el gesto fundador de la fotografía, el encuadre, y el espectador se despliega en tres escalas que asignan a la imagen tres regímenes distintos. Las piezas mayores igualan la medida del cuerpo y operan como arquitectura, las intermedias asumen la condición del cuadro y las menores recuperan la intimidad de la fotografía privada. La gasa, el papel japonés y el tul dan a cada pieza la trama del tejido y el grano del dibujo, y aportan una transparencia literal. La composición produce la transparencia fenomenal que Colin Rowe y Robert Slutzky definieron en 1963, donde los planos que ocupan a la vez varias posiciones en el espacio. Si las piezas mayores operan como arquitectura, la arquitectura adopta aquí la conducta de una imagen. Según la hora y la posición del visitante, el tul aparece como muro, como niebla luminosa o como pura transparencia, y el recorrido del sol se inscribe en la pieza como en la placa de Niépce. Una última sección a modo de epílogo rinde homenaje al músico y artista contemporáneo estadounidense John Cage. Rosalind Krauss ofrece dos claves para leer este dispositivo. En “Sculpture in the Expanded Field” (October 8, primavera de 1979), trazó un campo en el que la escultura ocupa posiciones entre el paisaje y la arquitectura, y llamó “estructuras axiomáticas” a las obras que intervienen el espacio real de la arquitectura. Los paneles, precisa el artista, son paredes, y con ellos Miño levanta una obra de ese orden, un edificio reducido a sus axiomas, el marco, el plano, el recinto y el umbral. En “Grids” (October 9, verano de 1979), Krauss distinguió además dos lecturas de la retícula, una que encierra la obra en sus propios límites, y otra que la presenta como el fragmento de un tejido infinitamente mayor. Los módulos de Miño siguen la segunda, porque cada celda anuncia la siguiente y la estructura proyecta en el espacio real la “abstracción infinita” que el artista persigue en sus imágenes.
En última instancia, Antes de cerrar mis ojos se convierte en una "estructura axiomática" delineada por Krauss, al intervenir directamente el espacio real de la arquitectura. En este corpus, la imagen ya no depende de la masa tectónica ni de la quietud del edificio para su fijación. Por el contrario, genera aquella "transparencia fenomenal" definida por Rowe y Slutzky, donde los planos ocupan múltiples posiciones espaciales de manera simultánea. Así, la instalación se erige como una arquitectura efímera y mutable que adopta la conducta misma de la imagen y consuma su disolución.
Curaduría: Alberto Ríos de la Rosa
La muestra se podrá visitar desde el 31 de octubre de 14 a 18hs en Ungallery, Ministro Brin 1335, La Boca
Horarios de visita:
Jueves a Sábados de 14 a 18 hs
Entrada libre y gratuita
