Viamonte 525
Estas obras introducen un leve desvío. No se trata de señalar algo externo, sino de alterar un orden: el de la experiencia, los hábitos, cierta forma de vida que se presenta como inevitable.
Proponen una pausa.
Una mínima alteración -una imagen suspendida, una marca apenas insinuada- alcanza para desviar la atención y dejar entrever que las cosas podrían ser de otro modo.
La poética aparece aquí como una forma de experiencia. Detenerse frente a una obra, sostener la mirada, dejarse afectar, implica un ligero
corrimiento respecto de lo esperado. Un fuera de lugar que, sin anunciarse, empieza a desplegarse.
En ese desplazamiento, lo banal cambia de signo. La verdadera trivialidad ya no está en lo mínimo, sino en la repetición sin fricción de ciertos automatismos. Frente a eso, estas obras insisten en lo casi invisible: aquello que, sin imponerse, logra infiltrarse y modificar la sensibilidad.
Lo que se activa es una forma de atención que no encaja del todo. Una experiencia que no se deja medir. Incluso -y ahí tal vez radique el “problema”- cierta posibilidad de disfrute.
Aceptar esa invitación implica un leve corrimiento. Y ya no es exactamente lo mismo.
Eva Ruderman
Artistas participantes: Irene Banchero, Hernán Camoletto, Aili Chen, Patrick Glascher, Julieta Hanono, Alejandra Montiel, Hugo Padeletti y Verónica Romano.
La muestra se podrá visitar desde el 24 de junio en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA.
Horarios de visita: miércoles a domingo, de 14 a 21 h
Entrada libre y gratuita.