Florencia Sadir
Lo que sucede río arriba, sucede río abajo
20/01/2026 - 14/02/2026

W galería

Defensa 1369

CABA

Florencia Sadir

Texto crítico

En San Carlos, Salta, el algarrobo es conocido popularmente como “el árbol”. Con una raíz central que penetra en el suelo para llegar al agua subterránea y raíces horizontales que buscan alcanzar la mayor cantidad lluvia, toleran la sequía y crecen en condiciones áridas, acompañando el lecho quebradizo de ríos que permanecen secos una gran parte del año. La importancia del algarrobo en el territorio salteño hace que sea considerado el primero de todos los árboles: el más cercano, el más empleado por su madera, el más duradero y aquel cuya presencia se filtra en todas las dimensiones de la vida. En Lo que sucede río arriba, sucede río abajo, la primera muestra individual de Florencia Sadir en W, “el árbol” es un disparador para reflexionar sobre los vínculos que mantenemos con el entorno. Invita a la pregunta sobre cómo el mundo que nos rodea es parte estructural de la vida humana y cómo los humanos transformamos su materialidad en infraestructura. En la galería, reglas de madera puntúan el espacio haciendo eco de los limnímetros, herramientas usadas para medir la crecida de los ríos. Troncos quemados del bosque nativo de Animaná empujan las paredes como los puntales de las construcciones en peligro de derrumbe en los Valles Calchaquíes. La silueta redonda de un reloj realizado con fragmentos de tierra del campo salteño invita a considerar otro tiempo, fuera del carácter utilitario de nuestras medidas. La instrumentalización del entorno, disociado de su vida orgánica y asociada a la vida humana, reimagina en las obras herramientas que resisten, desbordan o se disocian de su funcionalidad.
La escasez del agua en el norte argentino atraviesa el trabajo de Sadir como preocupación constante. En sus obras, el agua se manifiesta como una invocación traducida en pátinas de plata aplicadas sobre cerámicas que adoptan la forma de gotas y cuencos brillantes. Desde el interior de estos recipientes emergen verticalmente ramas reconstruidas creadas con fragmentos de madera arrastrados por el río y troncos carbonizados, generando una multiplicidad de sentidos entre la vitalidad simbólica del agua, la fuerza destructiva de su cauce y los recurrentes incendios naturales e intencionales. El suelo terroso de la muestra imagina la escorrentía de un río que, tras inundar el nivel de la sala, se retiró dejando marcas sedimentarias de su paso. La huella seca del agua subraya la plataforma común donde las estrategias de la vida humana y la no-humana se encuentran para adaptarse a las condiciones del territorio. Las repentinas crecidas frente a la sequía sostenida, la omnipersistencia del polvo, el calor y el fuego son las memorias con las cuales la exposición pone en evidencia el equilibrio precario y cíclico de un paisaje extremo. Florencia Sadir observa insistentemente cómo las sociedades convierten al entorno vivo en recurso natural, lo erosionan y transforman, y cómo el territorio modelan el desarrollo humano en todas sus dimensiones. En respuesta, la artista investiga posibles tratados de igual a igual con el ecosistema. Busca técnicas, como la del ladrillo de tierra secado al sol, provenientes de saberes transmitidos a lo largo de generaciones que conciben el territorio como un espacio de comunión y no de extracción. En Lo que sucede río arriba, sucede río abajo, la artista se acerca al bosque de algarrobos de Animaná como si fuese un archivo de vida, leyendo en sus ramas retorcidas por la falta de humedad y quemadas durante incendios la historia de su supervivencia. Observa también que a pesar del fuego, en “los árboles”, los rebrotes emergen desde las raíces. Esos brotes, en los valles Calchaquíes, son la verdadera métrica que subraya el trabajo de Florencia Sadir. Un tiempo de la tierra, que no se adecúa a la previsibilidad del reloj humano.

Por LAURA HAKEL 

La muestra se podrá visitar hasta el 14 de febrero de 2026 en W galería, Defensa 1369, Buenos Aires

Horarios de visita: Martes a Sábados de 12—6 pm

Entrada libre y gratuita