Villarroel 1438/40, CABA
Fundación Cazadores presenta la muestra colectiva El tercer lugar, con curaduría de Bruno Dubner
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El tercer lugar
Por Bruno Dubner
La introducción del vacío en la imagen se debe al Cine y este es su aporte a una posible historia de la visualidad.
Aquí, Boulay, Cambre, Cesarco, Moreno, Peisajovich, Sapia, Schoijett, Szalkowicz y Vogelfang se refieren a él como quienes en una reunión hablan de alguien que no está ahí, de alguna manera invocándolo. El Cine se presenta de soslayo: aparecen sus alrededores, sus costados, su periferia.
Algunas piezas lo rozan, unas lo acarician, otras lo abrazan; pero todas lo circundan, como el espacio blanco entre un fotograma y el siguiente.
Esta es la posibilidad de la magia, los hechizos, los cowboys y los pickpockets: la ilusión de que algo está en movimiento. La imagen fija, cincelada (finalmente una fotografía), se nos va de una manera tan veloz, que el ojo la toma por fugaz, por viva.
El ojo no registra esta quietud fúnebre, estatuaria: la unión de fotogramas se le presenta invisible
Ver Cine es esta omisión.
Así, el Cine es no mirar el vacío que lo hace posible.
Caso contrario, su muerte. Orfeo mata a Eurídice, el fotógrafo de Peeping Tom a sus modelos y la Gorgona a todos los demás.
El siglo XX, su nacimiento y su final, es del Cine, no a la inversa.
Como un reinvento de la rueda: el carrousel Kodak, el de los niños con la sortija sobre sus autos y caballos a través de un eterno retorno, o una bailarina sobre su pié en punta.
Una caverna oscura como Lascaux es la condición para esta luz: la iridiscencia es territorio de la noche.
El sol y el visionado del Cine no se complementan pese a la necesidad del primero para los rodajes en exteriores.
Al Cine le corresponde la Luna del lobo.
Quizás también el tiempo del ojo ya no sea solo una película sino cualquier otra cosa: hay un tiempo en la Fotografía, otro en el Teatro; pero hasta el Cine, todo el transcurrir de la imagen se presenta ininterrumpido. Únicamente la arbitrariedad del intervalo goza de la potestad caprichosa de decir basta ya.
Si un antes y un después ya no son posibles, ¿qué sucederá entonces con todos los Había una vez?
Con el Cine el tiempo ya no fluye, es la cadena en donde cada eslabón sensible pasa por la circularidad.
Como Chaplin, con una sonrisa neutral, absorbido por la máquina, feliz.
Artistas: Victoria Boulay, Juan José Cambre, Alejandro Cesarco, Rodrigo Moreno, Karina Peisajovich, Elena Sapia, Rosana Schoijett, Cecilia Szalkowicz, Ana Vogelfang
Curaduría: Bruno Dubner
La muestra se podrá visitar del 20 de agosto a las 19hs al 20 de septiembre en sala _imán, Fundación Cazadores,
Horarios de visita: miércoles a sábado de 16 a 20 h.