24 mayo 2018

Nota publicada online

jueves 8 de febrero, 2018
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México Moderno
Su Vanguardia y revolución en Malba
por Marcela Costa Peuser

Curada por Victoria Giraudo (Malba), Sharon Jazzan y Ariadna Patiño Guadarrama (Munal), la muestra e reúne 170 piezas emblemáticas de más de 60 artistas, entre los que se encuentran los más grandes maestros del período: Diego Rivera, Clemente Orozco, David Siqueiros, María Izquierdo, Frida Kahlo, y Remedios Varo, entre otros, muchos de los cuales se exhiben por primera vez en nuestro país.

Últimos días para visitar la muestra México moderno: Vanguardia y revolución que se exhibe en Malba y que da cuenta de las diferentes propuestas estéticas modernistas que tuvieron lugar durante la primera mitad del siglo XX en México.

La magnífica exposición pone de manifiesto una auténtica mexicanidad y el modo en que sus intereses vanguardistas y revolucionarios cambiaron el rumbo de las artes. Hacia fines del siglo XIX, muchos artistas viajaron a Europa a formarse resultando grandes cruces entre ambas culturas y generando una marcada efervescencia de corrientes como el cubismo y, si bien los mexicanos toman algunos elementos, los reformulan imprimiendo su propio sello identitario. Un ejemplo que podemos advertir en el Paisaje zapatista de Diego Rivera.

El arte mexicano de la primera mitad del siglo XX se reconoce el muralismo impulsado por el triunfo de la Revolución de 1910-17, pintada a gran escala por Siqueiros y Orozco quienes la vivieron de adentro y muestran su cara mas oscura, cruda y desgarradora. Este triunfo trajo consigo el reconocimiento de las garantías sociales, los derechos laborales colectivos y una revalorización del mundo indígena.

Sala de los muralistas

Como contrapunto, uno de los últimos murales pintados por Rivera, llenos de color y frescura representa a bañistas y mujeres trabajando en el río, a modo de retrato costumbrista.

Uno de los últimos murales pintados por Diego Rivera

A su lado, el Baile de Tehuantepec, obra de Rivera que fue parte del envío oficial de 1950 a la Bienal de Venecia y que Eduardo Costantini compró en 2016. La obra, proveniente de la colección IBM– lo mismo que el Autorretrato con mono de Frida Kahlo, hoy perteneciente a Malba- estará en nuestro país sólo por 16 meses. Su importación definitiva implica un enorme costo impositivo.

Baile de Tehuantepec, 1928.Diego Rivera (México 1886-1957). Óleo sobre lienzo de 2,007 metros de alto por 1,63 de ancho, fue adquirido en Sotheby's NY por 15,7 millones de dólares.

Uno de los cuatro núcleos recopila varios ejemplos de la Cultura popular promovida, a partir de 1921 por José Vasconcelos quien ideó un plan sistemático de arte mexicano de inspiración popular, que tenía además como objetivo la integración racial.

En estas obras se observa la manera en que las raíces aborígenes impregnaban las festividades populares y el sincretismo religioso.

 

Las curadoras Victoria Giraudo (Malba), Sharon Jazzan y Ariadna Patiño Guadarrama (Munal)en la sala destinada a mostrar la cultura popular

"No intentes entender a México desde la razón, tendrás más suerte desde lo absurdo, México es el país más surrealista del mundo", decía a principios del siglo el poeta André Breton, quien publicara en París el "Primer manifiesto surrealista", en 1924.

Estos elementos, unidos al simbolismo de principios de siglo –que ya preanunciaba un gusto por lo macabro y lo sexual– y al reposicionamiento de la mujer moderna y su sensualidad, aparecieron potenciados en los años 30. Así lo muestran las experiencias de artistas como Remedios Baro, Frida Kahlo o María Izquierdo, en los que conviven el surrealismo, lo religioso y lo real con el día a día.

En este último núcleo del primer piso, se destaca la pieza, Fulang Chang and I, prestada por el MoMA por primera vez a una institución latinoamericana. Se trata de uno de sus más célebres autorretratos, pintado en 1937. Dos años mas tarde Frida le agrega un marco y un espejo artesanal oaxaqueño con marco idéntico. Ambos se los regala a una íntima amiga que vivía en Nueva York para que, al reflejarse en el espejo, pudieran siempre estar juntas.

Selfie obligada junto a esta artista de vanguardia en esta muestra imperdible del arte latinoamericano.