El uso de las fibras más variadas, junto a diferentes técnicas que elijo en cada obra, son los elementos que me permiten crear con total libertad.
En algunas obras prevalecerán las formas, en otras los colores, o las texturas, a veces todos estos elementos juntos.
Este proceso parece espontáneo, pero no es así.
Hay búsquedas previas, en los tejidos del mundo, que forman parte de la historia de cada pueblo y que aún hoy se utilizan, ya sea para el uso cotidiano, o para su comercialización como objetos autóctonos.
También influyen las creaciones de hoy, que se renuevan cotidianamente.
Tal vez por eso, de manera cada vez más clara, me inspira la mezcla de fibras "duras" y "blandas", opacas y brillantes - como el lino, el yute, el algodón, la seda -, a las que incorporo cueros, pieles,
plumas, semillas, cerámicas, telas industriales, cintas, galones, botones, etc.
Pero primero hay que experimentar, ensayar, ver cómo responde cada material, que técnica es más adecuada para lo que quiero expresar en la obra a realizar.
Surgen así etapas diferentes, infinitas, porque siempre aparece un tema nuevo, nuevas imágenes que luego darán lugar a otras.