13 diciembre 2017

Nota publicada online

jueves 16 de noviembre, 2017
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Trazas Simultáneas
Diálogos en el Espacio Cultural de la Embajada de Brasil
por Pilar Altilio

Sólido y abriendo diálogos muy interesantes, el trabajo curatorial de Cristina Rossi permite explorar decididamente en algunas colecciones de Brasil y Argentina, con una mirada sobre Latinoamérica que produce empatía y reconocimiento a quien la visite.

La extensa y nutrida agenda de la Bienalsur, producida por un equipo curatorial desde la UNTREF, nos viene dando un panorama tan amplio y prolífico que conviene ir recordando algunas de las propuestas que fueron las primeras que conocimos, no sólo para agendar una visita sino porque la calidad las vuelve completamente necesarias para completar ese plan diagramado magistralmente por Aníbal Jozami y Diana Weschler. Hay mucho para ver y de tanta calidad, que antes de su finalización en diciembre, se vuelve indispensable ir a disfrutar de las sedes múltiples, así como a explorar el sitio de la bienal para acceder a los entornos más distantes, ya que mantienen activa esa premisa del inicio de un proyecto que no ha defraudado en nada a los espectadores, pero que tiene tanto incluido que necesita una planificación para intentar abarcarla.

El ambiente de Trazas Simultáneas la curaduría de Cristina Rossi en la sede de la Embajada de Brasil, no puede ser más bello, pero el segmento destinado al Espacio Cultural es un área armónica que se desprende un poco del majestuoso edificio, logrando un espacio donde las obras dialogan entre sí de modo muy concreto. La segmentación curatorial propuesta por Rossi se basa en tres núcleos: Entornos sociales: crisis y cultura; Hombre buscando su lugar y Espacio y tiempo de la memoria. Si pensamos en las propuestas de relectura de colecciones, como la que presentó el Malba el año pasado, vemos que el trabajo sobre lo que implica desarrollar la mirada latinoamericana, es un plan activo que se desarrolla en coordinación a través de referentes indiscutibles de la investigación en arte de la región. Que este arduo trabajo esté avalado por instituciones prestigiosas tanto privadas como públicas, es un síntoma de que tomamos la palabra y no necesitamos los parámetros externos para narrarnos a nosotros mismos. Y en este plan, hay muchos artistas que logran un espacio a partir de estos proyectos donde se incluyen distintas producciones esparcidas por sitios diferentes que comparten claves como la memoria, la sensibilidad social, la ciudad como ámbito de desarrollo y una red que cada vez más incluye a algunos de esos artistas menos reconocidos.

La lista que integra este trabajo curatorial consigue develar en parte el interés que despiertan las obras de nombres insoslayables de la escena de Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Perú, Cuba y Argentina, incluso con algunas piezas que son realmente curiosas como Naked Tango (after Duchamp) de Guillermo Kuitca o el CAMELÓ de Cildo Meireles y otras tan reconocibles de inmediato como Tensión Admisible de la recientemente fallecida, la querida rosarina Graciela Sacco muy presente en esta bienal, con esos juegos magistrales que ella hacía sobre las superficies y su capacidad de traslucir o reflejar; tanto como la obra de Ernesto Neto , el brasilero que nos apasionó con sus volúmenes que penden del techo y sus pesos equilibrados como en un furibundo monocromático en Reserved To The Sky.

En la sección para ejemplificar el Entornos sociales: crisis y cultura que ocupa la Sala 1, la articulación de artistas como Betina Sor (ARG) con La Cartonerita convive maravillosamente con el Atlas (Carlao) de Vic Muñiz (BRA) y Marcados Para de Claudia Andujar (BRA) junto a la poderosa vivencia captada en fotografía color de la dupla Dias & Riedweg (BRA/CHE).

En la Sala 2 el juego donde el cuerpo aparece una y otra vez, la fuerza de Ernesto Neto (BRA) junto obras de Hernán Marina (ARG), Fabiana Barreda (ARG), Fernanda Laguna (ARG) y Rosângela Rennó (BRA) juegan a un diálogo muy eficaz tanto por las diferencias de tamaño como de producción haciendo que el espacio Hombre buscando su lugar se transforme en recordable. Da paso a una salita donde se luce especialmente la instalación Espera de Gisella Motta y Leandro Lima (BRA) que hace aparecer y desaparecer una figura proyectada sobre uno de los dos bancos reales ubicados en el piso.

El tercer segmento dedicado a Espacio y tiempo de la memoria, la fuerza enorme de Diana Dowek (ARG) en Aleppo II, Tomás Espina (ARG) con BUM, Voluspa Jarpa (CHL) con su memorial de la caída de las Torres Gemelas en 2011, Daniel Ontiveros (ARG) con su recordada Arte Ligth dedicado a las Madres de Plaza de Mayo se percibe esa captación sensible del recuerdo que traza una huella dentro de la vida de los pueblos y las personas.

Imperdible y llena de buenos contenidos, esta es una recorrida difícil de lograr pues se basa en la recolección eficaz de la experiencia de Cristina Rossi para identificar los coleccionistas y su aprecio por algunos de los nombres que construyen la historia del arte contemporáneo de la región-

Trazas Simultáneas

Curadora: Cristina Rossi dentro del marco de Bienalsur y Colección de Colecciones

Artistas: Claudia Andujar (BRA), Ernesto Ballesteros (ARG), Fabiana Barreda (ARG), José Bedia (CUB), Fredi Casco (PRY), Sebastián Desbats (ARG), Mirtha Dermisache (ARG), Dias & Riedweg (BRA/CHE), Diana Dowek (ARG), Jorge Eielson (PER), Tomás Espina (ARG), Carlos Gallardo (ARG), Geli González (ARG), Voluspa Jarpa (CHL), Guillermo Kuitca (ARG), Fernanda Laguna (ARG), Jac Leirner (BRA), Alberto Lastreto (ARG), Jorge Macchi (ARG), Hernán Marina (ARG), Fabián Marcaccio (ARG), Cildo Meireles (BRA), Mondongo (ARG), Paola Monzillo (URY), Fabio Morais (BRA), Gisella Motta y Leandro Lima (BRA), Vik Muniz (BRA), Ernesto Neto (BRA), Daniel Ontiveros (ARG), Pablo Reinoso (ARG), Rosângela Rennó (BRA), Graciela Sacco (ARG), Osvaldo Salerno (PRY), Betina Sor (ARG), Pablo Suárez (ARG) y Pedro Tyler (URY).

De 12 a 18, de miércoles a domingo, en Arroyo 1142

Espacio Cultural de la Embajada de Brasil, C.A.B.A.