18 agosto 2018

Nota publicada online

viernes 8 de junio, 2018
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Guillermo Roux
Su Diario Gráfico llega al Bellas Artes
por Marcela Costa Peuser

La muestra que se presenta en el primer piso del Museo de Bellas Artes, reúne 290 dibujos realizados con birome en sus cuadernos personales, entre agosto de 2015 y diciembre de 2017. La exposición, curada por Cecilia Molina, da cuenta de su visión del mundo y de la vida luego de una prolongada internación.

Cuando Franca, su mujer, se duerme, Guillermo enciende la luz dispuesto a pasar largas horas ejercitando su pasión como poseído: el dibujo. La birome fue su aliada en esta etapa y así nacieron estos Diarios Graficos que se exhiben en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Dispuestos uno al lado del otro, en una línea infinita -a la altura de los ojos- que entra y sale de la sala sin aceptar límite alguno, nos invitan a sumergirnos en el mundo íntimo de esta etapa de su vida en la que lucha por lograr su libertad desenfrenada. En ellos aparecen autorretratos realizados en medio de la noche, mezclados con sueños y pesadillas, con pensamientos y fantasías. También aparecen mujeres con tres vaginas, insectos, bestias, falos inmensos y partes de cuadros famosos que le vienen a la mente (como Del Bosco, los dadaistas, y algún expresionista) y personajes de la literatura.

Lucho por mi propia libertad. Nada me frena”, confiesa en el libro Guullermo Roux, en sus propias palabras que escribió con Paula Zacarías. “Ya no pienso en mostrar para vender, en quien verá estos dibujos. Los hago porque los tengo que hacer”.

Obra íntima, pensamiento secreto de quien debe vencer las horas largas reinventando la realidad, los cuadernos que conforman este ʻDiario Gráficoʼ adquieren en el Museo Nacional de Bellas Artes y en la Casa Central de la Cultura Popular Villa 21-24 el carácter de un llamado vitalista al disfrute y a la crítica. Y, al mismo tiempo, constituyen un homenaje a la persistencia de una labor artística que, desde hace décadas, no ceja en su capacidad de interpelación y en su búsqueda de nuevos lenguajes para dar forma a un universo tan potente y singular”, expresa Andrés Duprat, director del Museo Nacional de Bellas Artes.

“El arte, en su contenido de verdad, permite también cierta dosis de honestidad brutal”, señala Andrés Duprat. “Guillermo Roux no se privó de ella, e hizo del gesto del convaleciente, compelido a desplegar su imaginación solo con un cuaderno y una birome, la ocasión de recrear su mundo visual, mostrando su esqueleto, su pulsión más íntima y descarnada. Ciertamente, el padecimiento habilita al sarcasmo y la ironía; Roux los ejerce con sutileza en sus dibujos que, tramados con infinita paciencia, aluden a situaciones críticas del mundo contemporáneo”.

Como el propio artista señala al final del mencionado libro, eta exposición es un autorretrato de un estado psicológico. Roux corre contra el tiempo buscando ese ser nuevo que anhela ser. “Es un camino nuevo”. Un nuevo comienzo para este excelente acuarelista y dibujante con alma de niño.

Guillermo Roux

“Diario Gráfico”,

Salas 39 y 40 del Museo Nacional de Bellas Artes,

Hasta el 17 de junio, de martes a viernes, de 11 a 20, sábado y domingo, de 10 a 20, con entrada libre y gratuita.