22 julio 2018

Nota publicada online

jueves 10 de septiembre, 2015
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El error se hizo arte
Nuevo paradigma en la producción contemporánea
por Marcela Costa Peuser

Artistas exhibidos:

Joan Jonas | Takeshi Murata | Pipilotti Rist | Luigi Russolo | Pierre Schaeffer David Sylvian Yasunao Tone | Bill Viola | Federico Barabino | Carina Borgogno | Alejandro Erbetta Laura Focarazzo| Francisco Galán | Leandro Garber | Julio Lamilla | Cristian Martínez Eduardo Médici | Ramiro Ninni Mariana Pierantoni | Javier Plano | Lorena Salomé, Alejandro Schianchi Laurent Segretier | Cecilia Szalkowicz | Lena Szankay David Szauder | Martín Volman | XRA (Ezra Hanson-White)

Errar es humano. Pero ¿puede considerarse a este error arte? La muestra "La certeza del error" curada por Jorge Zuzulich con la asistencia de Alejandro Schianchi en Arte x arte Fundación Luz y Alfonso Castillo, así lo confirma.

La exhibición, distribuida en las tres plantas de la galería ubicada en Villa Crespo, está conformada por obras muy distintas: hay fotografías, y videos pero además instalaciones, videos con interactividad, obras sonoras, videojuegos, incluso, transmisión de tv pirata. Y todas tienen algo en común: todas presentan fallas, es decir, “su configuración se sustenta como reconocimiento del error como estrategia de producción”.

La planta baja reúne fotografías en las que el eje temático parece ser la tensión entre memoria/olvido propia del hombre pero también de los dispositivos tecnológicos contemporáneos, y sus implicancias en torno al error. El error que se convierte en disparador del proceso creativo. Como es el caso del húngaro David Szauder, quien trabaja con fotografía sociales analógicas que digitaliza y les “rompe” el rostro, pixelándolo. Un camino similar toma Laurent Segretier, cuando –con un programa especial- evanece los rostros de un video logrando una atmósfera poética. Alejandro Erbetta en su serie “La memoria del olvido” trabaja con antiguas fotografías familiares, a las que cambia de escala, evidenciando los defectos producidos por el tiempo. Eduardo Medici parte de negativos descartados de un local de fotografía social para crear su obra. Organizados e intervenidos en un enorme backlight y evidenciando sus fallas, nos inducen a reflexionar sobre “Quiénes somos, adónde vamos, de dónde venimos”.

Lena Szankay, con su audio foto “Error boy” habla del malentendido y el desencuentro. Y, Leandro Garber, por su parte, nos hace visualizar el error tecnológico como tal. Toma un archivo de memoria RAM, que no es otra cosa que un archivo temporal que el propio sistema deshecha y el artista los vuelve imagen. Completan este eje el video juego “Memory of a broken dimension” de XRA (Ezra Hanson-White) y un video de Takeshi Murata quien, a partir de una película de un monstruo de clase B, realiza una atractiva obra abstracta en movimiento.

David Szauder
Leonela y Francesca

Laurent Segretier

Alejandro Erbetta
La memoria del olvido

En el primer piso –invadido por el ruido que no es otra cosa que el error en la música- el eje de la muestra gira en torno al fallo del propio dispositivo y sus derivaciones estéticas. Joan Jonas, reconocido artista de la primera generación del videoarte, juega con las fallas en un viejo televisor blanco y negro; bandas verticales que revindican el error de esos primeros dispositivos de circulación de la imagen. Yasunao Tone trabaja con CD rayados y sus errores de reproducción en una obra sonora; Martín Volman trabaja con las fallas de un scanner y la imagen captada, Cecilia Szalkowicz lo hace con la falla de una impresora y la imagen reproducida. Mientras Carina Borgogno crea una obra por error -su teléfono celular disparó 24 fotografías dentro de un bolsillo dando por resultado es una plástica secuencia de imágenes-, Ramiro Ninni alcanza va en busca del error al repostear sucesivamente 60 veces parte de la conocida imagen del Génesis de Miguel Angel –dando por resultado una secuencia que finalmente se vuelve abstracta-. El video Information de los años 70 de de Bill Viola -creado como resultado de una equívoca conexión de videoreproductores-, reflexiona sobre los procesos de información y sus errores.

Martín Volman

Bill Viola
Information

En el segundo piso, la muestra gira sobre este mismo eje del error y el ruido pero con la pantalla como protagonista. Javier Plano, presenta varias pantallas de televisores de rayos catódicos que transmiten en tiempo real con fallas de trasmisión produciendo una característica lluvia que invade el espacio.. La obra de Pierre Schaeffer, uno de los primeros en trabajar con el sonido electrónico. Cierra la muestra -en una vieja cámara frigorífica- una obra interactiva de Federico Barabino que permite jugar con el sonido y hacer ruido.

Después de recorrer la muestra podemos percibir un cambio de paradigma. Antiguamente en el arte primaba la estética de la perfección, la armonía y la organización formal. Con la llegada de la fotografía, el cine, y el video, además de los significativos cambios en los modos de hacer, se pone en evidencia también la falibilidad de los dispositivos que los producen y reproducen. Y, cuando el resultado esperado no sucede, se abre una enorme posibilidad para el campo artístico: el error. Error que permite lo inesperado y, ¿por qué no?, lo bello.