Nota publicada online

miércoles 28 de octubre, 2015
Dompé x2
por María José Herrera
Dompé x2

El jueves 5 de noviembre a las 18 hs. Los artistas realizarán una visita guiada con brindis por el cierre de la muestraen Galería Perotti, Freire 1101.

En la tradición occidental tanto de las artes como de los oficios, traspasar el conocimiento a la generación siguiente no era solo dar armas para la lucha por la vida sino también un imperativo ético.
En el trabajo diario, en el develamiento de los pequeños o grandes secretos del oficio se fueron formando los maestros y sus discípulos, muchas veces sus propios hijos. Nada más verdadera que esta relación para un escultor que, no solo debe elaborar su imagen -como todo artista independientemente de la disciplina- sino que también debe dominar técnicas que requieren de un proyecto (el dibujo), un prototipo (la maqueta), para finalmente acometer la producción de la obra. Todos estos tiempos tienen su mística y misterio, la inmediatez es prácticamente imposible tanto en la talla como en el ensamblado. El maestro enseña al joven a esperar, a dejar madurar la idea.

En esta práctica creció Pablo, al lado de su padre Hernán, jugando y esculpiendo sin diferenciar cuál actividad era cuál.
Ambos Dompé son escultores, tal vez un “no evitado”, más que inevitable, “aire de familia”, emparenta doblemente sus obras y es este un orgullo que los decide a exponer juntos. 

Pablo Dompé
Pablo Dompé
Pablo Dompé

Hernán y Pablo comparten una curiosidad extrema por la naturaleza y sus regímenes vitales. Lo orgánico rige la imagen de Pablo que disfruta con su padre de los rituales de la pesca. Hernán materializa arpones, barcas y paisajes marinos que parecen salidos de un “comic gótico”, una inspiración muy contemporánea que da rienda suelta a su costado barroco. Solo un costado. Otras veces la síntesis lo domina y sus narraciones se convierten en signos puros que ya son casi su firma: rayos y arabescos.

Hernán Dompé
Hernán Dompé

Incansable viajero -como su padre- Pablo rescata de cada nuevo espacio su energía y la convierte en obra. Con el dinamismo de las curvas afronta tanto la dureza de una piedra como el pliegue perfecto de un metal.
Ambos dibujantes, concentran en el plano lo que luego en la tridimensión del espacio será el desafío de cambiar el modo de comunicar. En ambos registros son exitosos, lo podemos ver en esta presentación que une años de trabajo en común, en solitario, en paralelo…

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